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Medio ambiente

Reclaman al Govern que no rebaje la protección de las reservas marinas de interés pesquero de Ibiza y Formentera

Advierten de que el proyecto de decreto anunciado por el Ejecutivo regional de ampliación de la reserva de es Freus, en fase de alegaciones, implicaría "un retroceso" en la conservación de este espacio marino situado entre Ibiza y Formentera

Vista parcial de la Reserva Marina de es Freus, entre Ibiza y Formentera.

Vista parcial de la Reserva Marina de es Freus, entre Ibiza y Formentera. / CAIB

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Ibiza

Ocho entidades conservacionistas de Ibiza y Formentera y del conjunto de Baleares: GEN-GOB, IbizaPreservation, GOB Formentera, GOB Mallorca, Ecologistas en Acción, Fundació Marilles, Tursiops, Oceancare y Oceana, han reclamado al Govern balear que desista de su intención de rebajar la protección de todas las reservas marinas de interés pesquero de las Pitiusas.

Las organizaciones advierten de que el proyecto de decreto anunciado por el Ejecutivo regional, que preside la popular Marga Prohens, de ampliación de la reserva de es Freus, actualmente en fase de alegaciones, implicaría "un retroceso" en la conservación de este espacio marino situado entre Ibiza y Formentera y también de otras reservas marinas, como sa Punta de sa Creu, es Vedrà-es Vedranell, ses Bledes y Tagomago, con "profundas consecuencias ecológicas y socioeconómicas".

Según explican las entidades, el ejecutivo pretende aprovechar la ampliación de la superficie de la reserva de los Freus para eliminar restricciones a la pesca recreativa. El proyecto de decreto incluye medidas como la homogeneización de la normativa, "a la baja", con la de la reserva de sa Punta de sa Creu. Esto supondría permitir el uso de artes para la pesca recreativa actualmente restringidas, como el cebo vivo o el curricán, así como la eliminación de periodos de veda que, según sostienen las organizaciones, "han demostrado su eficacia".

El límite de la captura diaria

Las entidades señalan también que, entre otras medidas, se pretende eliminar el límite de captura diaria para la pesca recreativa de especies como el mero, el dentón, el pez de San Pedro o la dorada, entre otras, lo que, según afirman, supone una mortalidad adicional sobre especies que interfiere con los objetivos de recuperación. Todas ellas son especies con un alto valor de mercado. En este sentido, las organizaciones aseguran que, además de "desproteger el recurso", se facilita la captura de cantidades que superan el autoconsumo y pueden entrar fácilmente en el mercado negro.

La propuesta también rompe, según las entidades, el consenso de calada de 24 horas para la langosta en la pesca profesional y pasa a ser de 48 horas los fines de semana en todas las aguas interiores.

Un banco de peces en la Reserva Marina de es Freus, entre Ibiza y Formentera.

Un banco de peces en la Reserva Marina de es Freus, entre Ibiza y Formentera. / CAIB

Las organizaciones consideran que la propuesta actual abre la puerta a "una contradicción difícil de aceptar": ampliar el espacio protegido mientras se rebaja su protección, "sin ninguna evidencia científica". Al contrario, sostienen que los datos demuestran que proteger funciona. Las reservas marinas, afirman, son espacios de recuperación de los ecosistemas y tienen beneficios "cruciales" para garantizar un mar en buen estado de conservación y también el futuro de la pesca, tanto profesional como recreativa.

Los beneficios de las reservas

Las entidades recuerdan que las reservas marinas de interés pesquero funcionan como espacios para la recuperación de las poblaciones de peces. Como ejemplo, citan la síntesis técnica sobre el seguimiento de peces vulnerables a la pesca en espacios protegidos de Baleares, en la que el caso de es Freus de Ibiza y Formentera muestra incrementos "muy marcados" desde el año 2000: en aguas superficiales, la biomasa aumenta seis veces en la reserva integral, totalmente libre de pesca, y cuatro veces en la parcial, con la pesca regulada.

Según las organizaciones, estas figuras de protección no solo benefician a la biodiversidad, sino que también aseguran el futuro de la pesca, que depende de un recurso sano y abundante. "Debilitar las reservas marinas sería un paso atrás en la gestión pesquera y en la gestión de la biodiversidad que no nos podemos permitir", sostienen. Las entidades defienden que lo que se necesita es avanzar en protección y reforzar la vigilancia y la participación de todos los sectores para asegurar el futuro de la pesca y mantener la riqueza que ofrece el Mediterráneo. También afirman que consolidar y ampliar esta red de espacios protegidos “no es una opción ideológica, sino una necesidad estratégica”.

Las entidades aseguran que los datos demuestran que desproteger estas zonas sería perjudicial para la pesca. Si la reserva marina funciona como "motor" de recuperación de poblaciones de peces, a medio y largo plazo, la eliminación de restricciones en estas zonas implicaría, según sostienen, menos recursos tanto para la flota profesional como para la pesca recreativa.

Resistir las olas de calor

Las zonas protegidas también juegan un papel, según las organizaciones, en la adaptación al cambio climático, ya que los ecosistemas más robustos resisten mejor las olas de calor marinas y mantienen funciones ecológicas esenciales como la fijación de carbono.

Las entidades piden al Govern que ponga en pausa el proceso de ampliación de la reserva marina para garantizar que se lleve a cabo de manera participativa y basada en criterios científicos. En este sentido, reclaman que el ejecutivo abra un espacio de diálogo con las entidades conservacionistas, el sector científico y el sector pesquero, empezando por convocar de manera extraordinaria las comisiones de seguimiento de todas las reservas marinas de Ibiza y Formentera, ya que este proyecto de decreto tiene consecuencias para todas ellas.

Asimismo, las organizaciones piden que la ampliación de la reserva implique también un aumento de la zona con protección estricta.

Las entidades recuerdan que en Baleares existen 12 reservas marinas de interés pesquero, que ocupan un 0,93% del mar Balear. También señalan que la pesca recreativa se puede practicar sin restricciones específicas en más del 96% del mar Balear. Desde la creación de la red de reservas marinas de Baleares, se ha producido un aumento en el número de licencias de pesca recreativa, hasta llegar a las 45.000, por lo que, según sostienen, "es evidente que su establecimiento no va en detrimento de esta actividad".

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