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Vivienda

Desalojado sin incidentes el supermercado de Ibiza que llevaba cinco años funcionando como albergue ilegal

El local comercial operaba como albergue ilegal con una decena habitaciones compartimentadas con pladur

La policía desaloja el supermercado de la calle Aragón

Sergio G. Cañizares

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Guillermo Sáez

Guillermo Sáez

954 días después de que un decreto de Alcaldía del Ayuntamiento de Ibiza ordenara el precinto del local, agentes de la Policía Nacional y la Policía Local han desalojado este martes sin incidentes el supermercado que llevaba cinco años funcionando como albergue ilegal en el número 59 de la calle Aragón.

A las 10 de la mañana, hora fijada para el lanzamiento, la comitiva judicial compareció en la puerta del antiguo supermercado, cuyos moradores ya habían abandonado su interior y se habían llevado sus enseres. De esta forma, los policías pudieron confirmar que el desalojo se produciría de forma limpia, sin incidentes de ningún tipo.

Así fue y, media hora después, el proceso ya había terminado. Jaume Roig, abogado de la propiedad, accedió al interior del local, donde encontró lo que hace tiempo que conocía a la perfección, que una decena de habitaciones, compartimentadas con unos tabiques de pladur, ocupaban el lugar que, según establecía el contrato de arrendamiento firmado en el verano de 2020, debía corresponder a estanterías para vender los productos del supermercado. El arrendatario había habilitado los cubículos en el local y los alquilaba, a pesar de que sus condiciones eran absolutamente insalubres y representaban incluso un peligro para los moradores y para los vecinos del inmueble.

No será un supermercado

Preguntado por los planes que tiene la propiedad para este local una vez desalojado, Roig explicó que pretenden volver a "arrendarlo", a pesar de esa pesadilla que se ha prolongado durante años y que les ha llevado a no percibir ni un euro por su inmueble. ¿Arrendarlo como supermercado? "No, no, como supermercado no", contestaba el abogado.

"Ha habido dos procedimientos. Uno civil, en el que ya tenemos sentencia, y otro por la vía contencioso- administrativa por razones de seguridad e insalubridad. Se ha llegado al lanzamiento por orden judicial y ha sido ejecutado por el Ayuntamiento", recordaba Roig.

El desalojo en este punto tan céntrico de Ibiza generó mucha expectación en el barrio, que a esa hora bullía de actividad. Numerosos vecinos contemplaban desde la escena en la calle y unos cuantos también asomados a sus ventanas. La sensación compartida era de alivio, ya que el miedo a un incidente grave, sobre todo un posible fuego descontrolado, planeaba desde hace mucho tiempo en el vecindario.

Uno de ellos es Manuel Agudo, que vive justo encima del local desalojado. "Hace unos meses hubo un incidente que asustó un poco a lo que es la comunidad. Al final tienes el miedo de que pueda ocurrir algo. Sabemos que las condiciones en las que estaban viviendo ahí no eran las adecuadas y que podía haber riesgo de algún incendio, aunque también te sabe mal con la gente que está ahí dentro porque son trabajadores", lamentaba ante la prensa.

El incidente al que hacía referencia este vecino se produjo hace un año, cuando un antiguo residente del supermercado volvió al local, reventó la puerta y comenzó a lanzar objetos desde el exterior. El incidente obligó a la intervención policial y puso el foco sobre este albergue ilegal, la enésima mutación inmobiliaria provocada por el drama de la vivienda que sigue sacudiendo a Ibiza, donde muchos trabajadores no pueden acceder a un piso en alquiler.

Basura y suciedad

El director técnico de la Policía Local, Julián Córdoba, coordinó el operativo y se mostró satisfecho de que el lanzamiento se completara sin contratiempo, igual que ocurrió en el anterior desalojo coordinado por el ayuntamiento, el del inmenso asentamiento de sa Joveria, efectuado hace tres semanas.

Desde el Consistorio también se ofreció ayuda por parte de servicios sociales a los residentes con los que los técnicos pudieron entrar en contacto, aunque todos ellos declinaron el ofrecimiento, según confirmaron fuentes municipales.

A su marcha, dejaron un local arrasado y lleno de basura, donde seguían en pie todos los cubículos que funcionaban como habitaciones y estaban numerados, con espacio para tan solo un colchón y algún pequeño mueble como una mesilla o un escritorio. En cuanto a los baños, eran comunes y estaban llenos de suciedad, tal y como había alertado anteriormente algún residente. Hace meses que los residentes ni siquiera disponían de agua corriente.

En febrero del año pasado, el Ayuntamiento de Ibiza le impuso una multa de 100.000 euros al encargado del albergue ilegal. Sin embargo, los beneficios que ha logrado con su negocio al margen de la ley superan con creces esa cifra y no han dejado de crecer hasta el último momento, ya que seguía en marcha a pesar de que la fecha de lanzamiento estaba fijada desde hace semanas para este 12 de mayo.

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