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Entrevista

Cómo desconecta el obispo de Ibiza: junto a su madre, paseando y cocinando

Vicent Ribas recuerda la dura vida laboral de su padre cocinero y el esfuerzo familiar para sacar adelante a la familia

Vicent Ribas durante la entrevista.

Vicent Ribas durante la entrevista. / Sergio G. Cañizares

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José Miguel L. Romero

José Miguel L. Romero

Ibiza

¿Cómo desconecta un obispo en su tiempo libre?

Tengo poquito tiempo libre. A mí me gusta estar en casa. Mi madre es mayor. Antes vivía conmigo en Vila, pero ella no se sentía bien aquí porque el acceso es difícil. Entonces decidí ir a vivir a mi casa familiar, para que así ella se encontrara mejor. Normalmente vivo en Sant Josep, en la casa familiar. Una señora acompaña siempre a mi madre. Y cuando tengo tiempo libre me gusta estar allí con ella, leyendo. Me gusta también pasear. Debería caminar una hora al día porque tengo el azúcar un poquito alto. Es un mandato médico, aunque no consigo cumplirlo todos los días. Pero a mí me despeja mucho caminar por sa Talaia de Sant Josep. Así, uno tiene tiempo para pensar, para reflexionar, para rezar. Y también paso ratos con los amigos de toda la vida. Y me gusta mucho cocinar. Soy hijo de cocinero y algo que me despeja mucho es la cocina. Me gustan los platos tradicionales de Ibiza. El dulce no se me da muy bien.

"Mi padre, cuando llegaba Semana Santa, desaparecía de casa y volvía para el Día de Todos los Santos"

¿Cuál se le da mejor?

El arroz de matanzas. Es cosa de familia. Mi hermana ha sido campeona, no sé si cuatro veces, mundial del arroz de matanzas de Sant Antoni. Es algo que llevamos de serie en la familia. Mi padre trabajó en varios restaurantes, cuando los cocineros no hacían ocho horas, sino 12 o 16. Recuerdo que mi padre, cuando llegaba Semana Santa, desaparecía de casa y volvía para el Día de Todos los Santos. En verano íbamos algún día donde él trabajaba, en Cala Bassa, en un restaurante que se llamaba El Parral. Cuando venía a dormir a casa, nosotros ya estábamos acostados, y cuando nos levantábamos, se había ido. Lo recuerdo en la cocina, sudando muchísimo, trabajando muchísimo. Mis padres no eran los masterchefs que tenemos ahora, pero sacaron a una familia adelante con muchísimo esfuerzo.

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