Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Salud

Baleares, frente al brote de hantavirus en un crucero: "El riesgo de que llegue es muy bajo, pero estamos alerta"

Salud Pública descarta casos en las islas y recalca que el brote del crucero está "muy localizado"

Ninguno de los 14 españoles a bordo reside en el archipiélago y no se ha detectado nunca un caso en Baleares

¿Qué es el Hantavirus? La enfermedad que ha causado la muerte a tres personas en un crucero por el Atlántico

¿Qué es el Hantavirus? La enfermedad que ha causado la muerte a tres personas en un crucero por el Atlántico / Sara Fernández García / Sara Fernández García / PI STUDIO

Palma

El brote de hantavirus detectado en un crucero con tres fallecidos ha puesto en alerta a las autoridades sanitarias internacionales, pero en Baleares el mensaje es de tranquilidad. "El riesgo es muy bajo, pero estamos alerta", resumió ayer el jefe del servicio de Epidemiología de Salud Pública, Ramón García, después de participar en una reunión convocada por el Ministerio de Sanidad para analizar la evolución del caso.

Imagen de archivo del jefe del servicio de Epidemiología de Salud Pública, Ramón García.

Imagen de archivo del jefe del servicio de Epidemiología de Salud Pública, Ramón García. / Conselleria de Salud

El barco, con más de 140 personas a bordo, permanece al cierre de esta edición frente a Cabo Verde mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Comisión Europea y distintos países implicados deciden cómo gestionar la situación. Por ahora hay varios afectados (tres fallecidos, un paciente grave ingresado en Sudáfrica y otros con síntomas leves), aunque el origen exacto del contagio sigue sin estar claro.

En el caso de Baleares, la primera conclusión es que no hay ningún vínculo con el brote. "En el crucero hay 14 españoles, pero ninguno reside en las islas", explica García. Esto reduce de forma significativa la probabilidad de que el virus llegue al archipiélago, ya que, en caso de repatriaciones, el seguimiento sanitario se realiza en la comunidad de residencia de los afectados.

Además, el propio comportamiento del virus limita el riesgo, remarca García, porque el hantavirus no se transmite con facilidad entre personas. Es una zoonosis (una enfermedad que pasa de animales a humano) y su vía habitual de contagio son los roedores, a través del contacto con su orina, saliva o excrementos. "No es como la covid. Para que haya transmisión entre personas hace falta un contacto muy estrecho y prolongado", subraya el epidemiólogo.

Este factor, unido a que en Baleares no circula este virus en la fauna del archipiélago, reduce aún más la probabilidad de transmisión. "Aquí no tenemos la fuente de infección, que son los roedores infectados. Y en caso de que llegara algún afectado, estaría perfectamente identificado y controlado dentro de los protocolos", añade.

De hecho, nunca se ha detectado un caso de hantavirus en las islas, subraya García. Tampoco en España hay antecedentes recientes, más allá de posibles infecciones importadas, lo que refuerza la idea de que se trata de un episodio puntual y muy localizado.

El brote del crucero, de hecho, apunta a un origen anterior al embarque. Según los datos que manejan las autoridades, comenta García, el barco partió de Ushuaia (Argentina) el 1 de abril y el primer caso comenzó a desarrollar síntomas apenas cinco días después. Este margen encaja con el periodo de incubación del virus, que puede oscilar entre dos y ocho semanas, aunque en algunos casos se amplía entre tres y 45 días. "Todo apunta a que la exposición pudo producirse antes de subir al barco", señala García.

Aun así, los expertos trabajan todavía con hipótesis. Una de ellas contempla que pudiera haberse producido algún contagio puntual entre pasajeros, algo poco frecuente pero descrito en determinadas variantes del virus presentes en Sudamérica. Otra teoría que se ha planteado, la presencia de roedores en el barco, se considera poco probable. "Sabemos que es el hantavirus, pero nos falta saber exactamente qué cepa es para entender mejor cómo se comporta", explica el epidemiólogo.

La variante sospechosa es la sudamericana, asociada en algunos casos a cuadros graves de síndrome cardiopulmonar, con una letalidad que puede rondar el 25%, remarca. Sin embargo, otras variantes del virus, presentes en Europa o Asia, provocan síntomas más leves, similares a una gripe, o cuadros diferentes como fiebre hemorrágica con afectación renal.

Mientras se esclarece el origen, equipos internacionales de epidemiólogos se desplazarán al barco para investigar sobre el terreno. De su análisis dependerán decisiones como el destino final del crucero o el seguimiento del resto de pasajeros, que deberán ser evaluados según su nivel de exposición.

En paralelo, el sistema sanitario se prepara ante cualquier escenario. Según comenta el jefe de Epidemiología, España cuenta con protocolos de vigilancia epidemiológica para este tipo de enfermedades, similares a los que se aplicaron en casos como el ébola. Estos procedimientos permiten clasificar a los contactos según su riesgo y establecer medidas de seguimiento, desde vigilancia hasta aislamiento en caso necesario.

"Tenemos los procedimientos y la capacidad para abordar una situación así si llegara a producirse", afirma García. De hecho, hace apenas tres semanas se realizó en Mallorca un simulacro de crisis sanitaria internacional en el puerto del dique del Oeste, precisamente para ensayar la respuesta ante un evento de estas características. "Estamos entrenados y en alerta. Ese es nuestro trabajo", resume.

Con todo, los expertos descartan que este brote pueda derivar en una pandemia. "Para que haya una pandemia necesitas un virus con una transmisión muy rápida, y este no lo es", señala el epidemiólogo. El foco, además, está muy localizado y sometido a control sanitario, con medidas como el aislamiento de casos, la evacuación de los afectados y la futura desinfección del barco antes de que vuelva a operar.

El escenario, por tanto, es de vigilancia pero no de alarma: "Tenemos que rebajar la preocupación. Lo estamos siguiendo muy de cerca, pero el riesgo es muy bajo", insiste García. En el caso de Baleares, no hay contacto directo con el brote y, si la situación cambiara, el jefe de Epidemiología asegura que "el sistema sanitario está preparado para responder".

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents