Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Vivienda

José, exinquilino del albergue ilegal en un supermercado de Ibiza: "Los baños estaban cubiertos de moho y había larvas"

Un antiguo inquilino relata las terribles condiciones de "un sinvivir" en el albergue ilegal del supermercado abandonado

Fachada del supermercado de Ibiza que funciona como un albergue ilegal.

Fachada del supermercado de Ibiza que funciona como un albergue ilegal. / Toni Escobar

Marta Torres Molina

Marta Torres Molina

Ibiza

Las condiciones en las que viven las personas que ocupan el albergue ilegal escondido en un supermercado abandonado de la ciudad de Ibiza son terribles, según el relato de alguno de ellos. Estas infraviviendas tienen los días contados, según la comunicación que ha colgado el Ayuntamiento de Ibiza en la puerta del establecimiento. Su desalojo está previsto para el 12 de mayo a las diez de la mañana tras cinco años de de tensión vecinal, insalubridad y altercados.

José, un antiguo inquilino de este espacio, relataba hace un tiempo cómo era vivir en este espacio, en el que se habían creado "zulos habitacionales" donde antiguamente había estanterías llenas de alimentos. José, nacido en Colombia y usuario de Cruz Roja, explicó que un hombre de nacionalidad rumana era quien les alquilaba esos espacios para dormir en el antiguo supermercado. Él pagaba 400 euros al mes por dormir en un espacio minúsculo en una cama que habían improvisado "con cuatro palés y un colchón viejo".

José, colombiano: del albergue ilegal lleno de gusanos a dormir en un coche que no funcionaba

El establecimiento se había compartimentado en una veintena de habitáculos que hacían las veces de habitaciones. Las condiciones de vida eran extremas. Las parcelas, de apenas dos metros cuadrados, se habían creado "a lo bestia", según explicaba José, que calificaba la falta de condiciones higiénicas como "un sinvivir". Relató que los cuartos de baño estaban "cubiertos de moho" y que, además, debido a la falta de limpieza y a la acumulación de comida y escombros era habitual ver larvas en el suelo.

Ante esta situación y a pesar de la complicada situación para encontrar vivienda en la isla, acabó abandonando el supermercado y comprando un coche que ni siquiera funcionaba para poder tener un sitio en el que dormir.

Tracking Pixel Contents