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Vivienda en Ibiza

El propietario de una vivienda en Ibiza: "Tengo una licencia turística legal y no puedo alquilar la casa"

Denuncia que el nuevo sistema le ha dejado sin reservas pese a tener licencia del Consell desde 2017

La vivienda en Ibiza sigue encareciéndose.

La vivienda en Ibiza sigue encareciéndose. / Marta Torres Molina

Estela Torres Kurylo

Estela Torres Kurylo

Ibiza

"Tengo la casa con una licencia turística concedida sin poderla alquilar, sin poderla comercializar. Es desesperante", denuncia Javi Sempere, propietario de una vivienda turística en Sant Antoni afectada por el registro único de alquileres de corta duración.

El inmueble cuenta con licencia turística del Consell de Ibiza desde 2017 y hasta el año pasado podía anunciarse sin problemas. Sin embargo, al inicio de la pasada temporada, Airbnb le desactivó el anuncio porque no contaba con el número de registro único. "Tenía toda la temporada cogida y me cancelaron todas las reservas porque me eliminaron el anuncio", critica.

El propietario intentó tramitar el nuevo registro a través de una gestoría de Ibiza, a la que abonó "mil euros y pico", pero el procedimiento acabó bloqueado. Detalla que recibió varios requerimientos del Registro de la Propiedad que, sostiene, no se correspondían con la realidad de la casa: "Me decían que necesitaba la autorización de la comunidad de propietarios del edificio donde se encontraba mi casa". Sin embargo, Sempere explica que se trata de una construcción aislada en el campo, sin comunidad de propietarios ni vecinos inmediatos: "Me lo dices en mi apartamento de Madrid y digo perfecto, pero no tiene nada que ver con Ibiza", denuncia.

Además, indica que en un principio, mientras avanzaba la tramitación, recibió un número provisional, pero después se le comunicó que la solicitud quedaba rechazada.

Sempere afirma que el Consell le ha trasladado que la vivienda es legal y que puede alquilarla con la licencia turística insular. El problema es que, sin el registro único, no puede anunciarla en plataformas turísticas: "¿Qué hago? ¿Me pongo con un cartel en medio del campo a ver si alguien pasa y me la alquila?", cuestiona.

Dos temporadas perdidas

Explica que el bloqueo le hizo perder la temporada pasada y teme que ocurra lo mismo este año: "Me comí el verano pasado y veo que me voy a comer esta también", lamenta. En estas fechas, ya tendría buena parte de las reservas cerradas: "En Semana Santa prácticamente tenía la casa llena, y eso ya lo he perdido. Ahora no puedo promocionar la casa, no la puedo alquilar".

Sempere pasó al alquiler turístico después de una mala experiencia con un arrendamiento de larga duración. Según relata, un inquilino permaneció cuatro años y medio en la vivienda sin pagar alquiler, luz ni agua, y tuvo que afrontar tres procedimientos de desahucio. "Después de lo que me ha pasado, hasta que no cambien las leyes, jamás en mi vida volveré a alquilar una casa de manera tradicional", afirma. Optó por el alquiler turístico porque le permitía cobrar por adelantado y le daba más seguridad.

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