Infraviviendas
Se cierra el escenario chabolista de Can Misses, continúa la función más triste de Ibiza
Las excavadoras derriban las chabolas del asentamiento de tras el cumplimiento sin incidentes del mandato judicial

El asentamiento de Can Misses, situado entre el estadio de fútbol de la UD Ibiza y el segundo cinturón de ronda, ya es historia. En cumplimiento del mandato judicial, las excavadoras han entrado este miércoles con la protección de la Policía Nacional y han tirado abajo las chabolas de un poblado fantasma del que todos sus residentes se habían marchado ya por su propio pie y sin oponer resistencia.
Unos minutos antes de las 10.30, hora fijada para el lanzamiento por un juzgado ibicenco, todavía quedaban al menos dos personas apurando la recogida de sus enseres antes de abandonar definitivamente el terreno. Casi todas las caravanas que seguían aparcadas en la mañana del martes se marcharon antes del desalojo, pero varias se quedaron dentro.
Algunos de esos carromatos estaban tan destrozados que estaba claro que su siguiente destino era el vertedero, pero al menos dos de ellas lucían cerrojos relucientes, indicativos de que sus dueños aún confían en rescatarlas en los próximos días.
Sin embargo, será una tarea complicada salvo que cuenten con el beneplácito de la propiedad del terreno, ya que trabajos de limpieza han comenzado inmediatamente y el siguiente paso será vallar los huecos que abrieron los residentes para colarse dentro. La mayor parte del terreno sí que está cercado desde hace tiempo.

Una de las caravanas con candado que se han quedado dentro. / J.A. Riera
Son las únicas incógnitas que ha dejado un desalojo con una enorme expectación mediática, prensa extranjera incluida con un medio holandés, y ninguna incidencia. Los chabolistas hace tiempo que aprendieron que no sirve para nada plantar cara a la Policía Nacional. Desde el convulso episodio inaugural en Can Rova, los siguientes capítulos de esta dramática serie sobre asentamientos en Ibiza se zanjaron sin enfrentamientos en Can Raspalls, es Gorg, Can Rova 2, sa Joveria y, ahora, Can Misses.
14 meses después de la demanda
Desde primera hora de la mañana, agentes de la Policía Local cortaron el último tramo de la calle Albarca, a la altura del estadio, mientras una docena de agentes de la Policía Nacional custodiaba el único acceso al terreno por el que pueden entrar vehículos, visible desde el segundo cinturón de ronda. A la hora estipulada, también se presentó en el lugar la comitiva judicial, tres técnicos de los servicios sociales del Ayuntamiento de Ibiza y el abogado representante de la propiedad, Mariano Ramón.

Mariano Ramón, abogado de la propiedad. / J.A. Riera
"Se puso la demanda hace más de un año, 14 meses. Hemos llegado al día de hoy sin ninguna incidencia, pero después de 14 meses...", deslizaba el letrado, dejando entrever que se le había hecho demasiado largo. Son los tiempos de la justicia. No dio ninguna cifra sobre el coste que tendrá para la propiedad la limpieza del terreno y también dijo desconocer cuál es el plan de futuro: "Lo único que puede hacer la propiedad es vallar el terreno. No tengo ni idea de lo que va a hacer con él".
El lanzamiento comenzó con la entrada al solar de los agentes de la Policía Nacional para confirmar que, efectivamente, allí no quedaba nadie. Cincuenta minutos después, dieron luz verde para que entraran al terreno las dos excavadoras que, acto seguido, empezaron a arrasar las primeras chabolas. A su paso, se derrumbaron las infraviviendas, crujieron las maderas y volaron los colchones.

Trabadores de Servicios Sociales presentes en el desalojo / J.A. Riera
Levantada el acta y confirmado que el lanzamiento se había producido sin contratiempos, abandonaron el solar tanto los trabajadores del juzgado como los efectivos de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de la Policía Nacional, trasladados específicamente desde Palma, igual que ocurrió la semana pasada en el desalojo de sa Joveria.
"El núcleo desalojado concentraba aproximadamente una treintena de viviendas improvisadas, entre caravanas y chabolas, que carecían de servicios básicos como saneamiento o agua potable. Los informes previos destacaban graves focos de riesgo de incendio debido a la acumulación de residuos y la vegetación seca en un entorno urbanizado", explicó después de la Policia en un comunicado.
Se cierra el escenario de Can Misses, pero a buen seguro que pronto se abrirá otro dentro de la triste función que ya se empieza a normalizar en Ibiza, la que protagonizan dos bandos, el de autoridades y dueños de terrenos, por un lado, y, por el otro, los trabajadores que no tienen un piso donde meterse por culpa del demencial mercado de la vivienda.
- Muere un hombre al precipitarse por un acantilado en el norte de Ibiza
- Digno de una película de terror: así era por dentro el albergue ilegal desalojado en Ibiza
- La noche en Amnesia Ibiza que puso a prueba a una pareja de 45 y 50 años
- Cuatro días de fuga con la furgoneta robada de su trabajo en Ibiza: «Un espectáculo»
- El agresor de la mujer ingresada en el hospital Can Misses de Ibiza la amenazó con 'cortarle el cuello
- El Cámping Es Cana se despide tras casi cinco décadas en Ibiza: 'Gracias y hasta siempre”
- Absuelven a una mujer que fue condenada por gastar miles de euros en Ibiza usurpando la identidad de otra
- Un sindicato policial alerta del nuevo 'problema grave' que ya está sufriendo el aeropuerto de Ibiza
