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Sucesos

Una reforma negligente en las tuberías causó la brutal explosión de gas en Ibiza: "Está clarísimo"

La investigación apunta al error fatal de un trabajador de la empresa Uxcar que dejó tres conductos de gas abiertos y sin sellar el mismo día de la explosión

Trabajo de los bomberos el día de la explosión

Trabajo de los bomberos el día de la explosión / Vicent Marí

Guillermo Sáez

Guillermo Sáez

Una reforma negligente causó la explosión de gas que se produjo el pasado martes en un edificio de Ibiza y que causó cuatro heridos muy graves. "Lo tenemos clarísimo", asegura el jefe del cuerpo de Bomberos de Ibiza, José Antonio López, a Diario de Ibiza, confirmando las sospechas de los vecinos, que ya habían advertido de que la rehabilitación estaba siendo una "chapuza". Lo que no esperaban es que pudiera ser una tragedia.

La investigación realizada en los últimos días ha contado con la participación de los propios bomberos, la Policía Científica de la Policía Nacional, una arquitecta del Ayuntamiento de Ibiza y un ingeniero de la compañía Redexis. Todos han coincidido en señalar a una actuación irresponsable por parte de Construcciones Uxcar 97, la empresa que se hizo con la concesión pública para acometer la reforma.

"La conclusión fue que todo apuntaba, y creo que así lo ha reflejado el informe de la Policía Nacional, a que fue un escape de gas debido a una mala intervención que dejó una abierta una tubería en el cambio que se hizo desde la cocina de gas a la vitrocerámica. Un técnico hizo tres cambios de cocina ese día y en los tres pisos dejó la tubería exactamente igual: sin sellar. Todo apunta a que fue eso. Vamos, lo tenemos clarísimo", detalla López.

"En vez de dejar dos sistemas de seguridad, el sellado y la llave de corte, solo dejó la llave de corte", añade. Es decir, el técnico realizó mal su labor y abonó el terreno para la desgracia. Solo hacía falta que alguien abriera una de esas tres llaves, o simplemente bastaba con que alguna de esas llaves no se cerrara correctamente, más una chispa que hiciera de detonante, para que se produjera la deflagración.

"Con la llave había dos hipótesis: o que esa llave no cerraba bien y perdía o que alguien la abrió, por ejemplo un usuario de la vivienda, sin saber que esa tubería seguía con gas. La chispa que hizo que esa bolsa de gas explotara muy probablemente fue la del termo eléctrico. Al accionar el agua caliente, salió una chispa del termo que hizo que esa bolsa de gas que se había creado explotase", describe.

Pudo volar "todo el edificio"

"Justamente ese día por la mañana se habían hecho tres cambios de cocinera de gas a vitrocerámica donde se produjo la explosión. Y en los tres apartamentos se utilizó el mismo sistema. La tubería que se desconectó de las cocinas de gas se dejó solamente cerrada con una llave de paso. Y claro, esa tubería es como un grifo. Si tú lo abres, sale el gas", subraya el jefe de los Bomberos de Ibiza.

En este sentido, reconoce que la tragedia podría haber sido mucho mayor si las tres llaves de paso de las tuberías que no habían sellado hubieran quedado abiertas: "Por suerte el gas solamente se abrió en ese piso. No eran los tres pisos. En los otros dos no llegó a haber fuga porque no eran los que había alrededor. Si llega a haber fuga en los tres, vuela todo el edificio. En los otros dos simplemente es que nadie le dio a la llave, pero en este sí".

López no tiene dudas de que "la reforma no se hizo como tocaba" y aclara que la instalación original del edificio, construido en 2007, "estaba bien cuando estaba conectada a la cocina de gas". Es decir, el problema no era del sistema instalado hace 19 años, sino de la flagrante falta de precaución al retirarlo para su reemplazo por una nueva instalación eléctrica.

"Si tú quitas la tubería de la cocina de gas y la dejas ahí, al aire, eso es lo que está mal. No es que la instalación estuviera mal, es que se dejó mal desconectada. Cuando quitas una tubería de gas de un aparato que funciona a gas, esa tubería la tienes que sellar con un tapón y soldadura. Y no se selló ninguna de las tres. El que hizo ese trabajo dejó las tres exactamente igual. Esa fue la conclusión a la que se llegó, tanto por el ingeniero de Redexis, como por nosotros y por la Policía Nacional", reitera.

Quejas previas de los vecinos

Además, el bombero revela que, cuando preguntaron a los vecinos después de la explosión, les comentaron que "habitualmente olía a gas", aunque aclara que es un olor que puede llevar a equívocos. En cualquier caso, el día del suceso no detectaron ningún tufo extraño. "No sé si no detectaron el olor a gas o pensaron que era normal. Algunos vecinos decían que de vez en cuando olía a gas, pero eso es algo muy subjetivo. También puede ser que el de al lado esté cocinando coliflor o brócoli y huela raro. Más de una vez nos ha pasado que nos llaman porque dicen que huele a gas y resulta que hay un vecino haciendo verduras al vapor", comenta.

El pasado mes de febrero comenzaron las obras de rehabilitación del edificio, un proyecto de más de un millón de euros, que tenía un plazo de ejecución de seis meses y estaba financiado por fondos europeos Next Generation, precisamente por la mejora de la eficiencia energética que iba a traer la reforma.

Desde entonces, numerosos vecinos se quejaron de los trabajos que se estaban llevando a cabo y remitieron sus quejas al Instituto Balear de la Vivienda (Ibavi), propietario del edificio, a través de un correo electrónico con el que los inquilinos se ponen en contacto con ellos ante cualquier incidencia. Sin embargo, no llegaron a obtener respuesta nunca, según explicaron el día siguiente a la explosión.

Además, los vecinos también lamentaron los malos modos y "poca profesionalidad" de los trabajadores de la obra al comunicarles sus molestias. Uno de los vecinos del edificio contó que en varias ocasiones transmitieron este malestar a los trabajadores. "La respuesta del jefe de obra fue: 'Se hace lo que quiera por mis cojones'".

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