Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Eutanasia

Ibiza registró 22 solicitudes de eutanasia y seis muertes asistidas entre 2023 y 2024

Baleares lideró 2024 con la mayor tasa de procesos finalizados de eutanasia por 100.000 habitantes

Radiografía de la eutanasia en Baleares: 116 solicitudes y 40 fallecidos en cuatro años

Del total de solicitudes de 2024, los principales motivos fueron enfermedades oncológicas.

Del total de solicitudes de 2024, los principales motivos fueron enfermedades oncológicas. / Toni Escobar

EFE

Un total de 22 pacientes solicitaron la eutanasia entre 2023 y 2024 en Ibiza y seis de ellos han fallecido, según los informes anuales de la conselleria de Salud y del Ministerio de Sanidad. En estos dos años sólo hubo una petición desde Formentera. La ley de la eutanasia entró en vigor en España en junio de 2021 y, desde entonces, 116 pacientes de Baleares la han solicitado y 40 han fallecido en las islas tras acogerse a esta prestación del sistema sanitario público.

El caso de Noelia Castillo, una joven catalana de 25 años parapléjica que recibió la eutanasia en Barcelona el pasado marzo tras 20 meses de batalla judicial abrió un amplio debate social, tanto a favor como en contra de esta decisión personal y de la Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia (LORE).

Esta ley regula el derecho a la eutanasia para quienes sufran "una enfermedad grave e incurable" o un "padecimiento grave, crónico e imposibilitante" que afecte a la autonomía y genere un "sufrimiento físico o psíquico constante e intolerable".

Datos de Baleares

En las islas, la eutanasia continúa su progresiva implantación desde la entrada en vigor de la ley a mediados de 2021, con un aumento sostenido tanto de solicitudes como de prestaciones realizadas, según los informes anuales de la Conselleria de Salud y del Ministerio de Sanidad.

En cuatro años se registraron 116 solicitudes: 9 en 2021, 25 en 2022, 37 en 2023 y 45 en 2024. En ese mismo periodo fallecieron mediante este procedimiento 40 pacientes: 6 en 2021, 6 en 2022, 11 en 2023 y 17 en 2024.

Las memorias oficiales, que aún no se han publicado respecto a 2025, solo recogen datos desagregados por islas en 2023 y 2024: Mallorca, 64 solicitudes y 24 prestaciones; Ibiza, 14 solicitudes y 3 prestaciones; Menorca, 3 solicitudes y ninguna prestación; y Formentera, 1 solicitud y ninguna prestación.

Según las cifras de 2024, Mallorca registró 36 solicitudes y 13 prestaciones, seguida de Ibiza con 8 solicitudes y 3 prestaciones, mientras que en Menorca y Formentera no hubo ningún caso.

En términos globales, la tasa de 2024 sigue siendo reducida: 0,05 solicitudes por cada 1.000 habitantes y 0,01 prestaciones, lo que sitúa la eutanasia como una práctica muy minoritaria dentro del sistema sanitario.

Perfil de las personas solicitantes

La radiografía de la eutanasia en Baleares muestra un perfil mayoritariamente masculino (63,6 %) y de edad avanzada, con una media de entre 67 y 70 años entre los solicitantes. Las edades más frecuentes se sitúan entre los 50 y los 79 años, con especial concentración entre los 70 y 79.

Entre quienes finalmente recibieron la prestación, la media de edad fue de 69,5 años, con una distribución equilibrada entre hombres (9) y mujeres (8).

Del total de solicitudes de 2024, los principales motivos fueron enfermedades oncológicas (19) y neurológicas (14), seguidas de pluripatologías avanzadas (6), respiratorias (3) y, finalmente, psiquiátricas, neuroquirúrgicas y otorrinolaringológicas, con un caso cada una.

El proceso se desarrolla en distintos ámbitos asistenciales, aunque la atención primaria concentra el 84 % de las solicitudes, reflejando el papel clave de los médicos de familia.

En cuanto al lugar donde se lleva a cabo la prestación, el hospital es el escenario más habitual (41,2 %), seguido del domicilio (35,3 %) y las residencias (23,5 %).

El tiempo medio entre la primera solicitud y la prestación es de 71,2 días, aunque puede variar según la evolución clínica y el desarrollo del procedimiento.

Una alta mortalidad previa

Uno de los datos más significativos es que una parte relevante de los solicitantes fallece antes de completar el procedimiento. En 2024, 14 personas murieron durante la tramitación, muchas sin llegar a formalizar la segunda solicitud exigida por la ley.

Este hecho refleja la complejidad del proceso y la situación de extrema fragilidad de los pacientes, en muchos casos en fases avanzadas de enfermedad.

El sistema incorpora mecanismos de control y garantías. En 2024 se emitieron diez informes desfavorables, y se registraron seis reclamaciones ante la Comisión de Garantía y Evaluación, de las que solo una fue estimada. Además, hubo tres revocaciones voluntarias, lo que demuestra que la decisión puede reconsiderarse en cualquier fase.

Procesos finalizados en España

En el año 2024, los procesos finalizados en toda España -informes finalizados positivos, negativos y muertes- alcanzaron los 929, lo que significa una tasa de 1,91 por cada cien mil habitantes.

Baleares lideró 2024 con la mayor tasa de procesos finalizados de eutanasia por 100.000 habitantes con un total de 3,9, por delante de Cataluña (3,7), Navarra (3,3), y País Vasco (3,3) , según el informe del Ministerio de Sanidad.

El informe de 2024 destaca el papel clave de los profesionales sanitarios —especialmente médicos de familia, especialistas en neurología y equipos de cuidados paliativos—, así como la coordinación institucional para garantizar el cumplimiento de la ley.

También subraya retos pendientes, como mejorar la información a la ciudadanía, reforzar la formación de los profesionales y adaptar los protocolos a situaciones cada vez más complejas.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents