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Regularización

"Nadie apuesta por ti, y menos si eres extranjero": una pastelera peruana de 23 años intenta conseguir su informe de vulnerabilidad en Ibiza tras la muerte de su padre

La joven con formación como pastelera se enfrenta a la burocracia para regularizar su situación en la isla tras un momento dramático

La fila para la tramitación de informes de vulnerabilidad este miércoles en Ibiza.

La fila para la tramitación de informes de vulnerabilidad este miércoles en Ibiza. / E.T.K

Estela Torres Kurylo

Estela Torres Kurylo

Ibiza

"Sé que detrás de esta barrera hay un trabajo", afirma una joven peruana de 23 años que espera para tramitar su informe de vulnerabilidad en Ibiza. Hace un año que vive en la isla y en este tiempo se ha enfrentado a muchas dificultades. La mayor de ellas es que llegó aquí con su padre y él falleció hace dos meses: "Me he quedado sola en otro país y ahora sí que supone empezar de cero", indica, mientras aparta la mirada de esta periodista y sostiene los documentos con los que aspira a lograr ese cambio.

Antes de presentar su solicitud de regularización, necesita el informe de vulnerabilidad, que solo es necesario si no se pueden acreditar vínculos laborales ni familiares (hijos menores o padres a cargo) en España. En todo el tiempo que lleva aquí, solo ha conseguido trabajo por horas, con una pequeña remuneración y siempre sin poderla declarar. Eso mismo le ocurre ahora, cuando un precontrato o un contrato la podrían eximir de la necesidad de este informe: "Me dicen que no pueden hacer una oferta laboral. Dicen que no se quieren arriesgar por un periodo de un año". "Es muy complicado que alguien quiera contratarte, porque nadie apuesta por ti así sin más, y menos si eres extranjero", opina.

Esto ocurre a pesar de tener una profesión: "Soy pastelera. Tengo formación académica, he trabajado... Lo único que ahora me impide seguir son estos papeles", detalla.

A la espera del informe de vulnerabilidad

Desde que supo que se aprobaría la regularización extraordinaria, ya ha conseguido que Perú expida su certificado de antecedentes penales en el país y ya disponía del certificado de empadronamiento, otros dos documentos que también requiere la regularización.

Al faltarle solo este informe, quiere conseguirlo lo antes posible. Este martes, cuando empezó la tramitación de este documento en Vila, hizo cola frente a la oficina del Servei d'Atenció Ciutadana (SAC) de Vila desde las siete de la mañana: "Había una fila bastante extensa y venían conocidos de quienes estaban más adelante y muchas personas se colaron", critica. "A mediodía nos dijeron que solo se podía atender a 50 personas y todos nos quedamos molestos. Hubo descontrol", lamenta.

Reorganización entre usuarios

Vista la situación, varios usuarios intentaron que el martes se les adelantara un tique para este miércoles, pero desde la administración de la oficina les dijeron que no era posible. Tras esa experiencia, este miércoles, las personas que hacían cola a primera hora de la mañana han decidido marcar el orden por su cuenta: "Hoy fue mucho mejor. Vine a las 5.30 de la mañana y soy el número 60, el penúltimo número del día", se alegra la joven ante esta periodista, a las diez de la mañana.

Celebra que "un chico que se quedó el último de la fila y no recibió número para hoy", tomara la iniciativa de que todos se fueran contando y anotaran la cifra que les correspondía en la mano con un boli para que nadie se les colara. La joven lo explica mientras muestra el seis y el cero escritos en azul en su muñeca.

"Él fue el 90 hoy, pero a las siete de la mañana ya había más de un centenar de personas", señala. Después, cuando el SAC abrió a las 8.30 horas, explica que una persona de la oficina verificó la documentación de las primeras personas que había en la fila y confirmó que podrían atender "hasta el 61". Quienes quedaron fuera tendrán que volver a madrugar y seguir intentándolo los próximos días.

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