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Explosión de gas en un edificio de Ibiza

Tres heridos críticos tras una violenta explosión de gas en un piso de Ibiza

La deflagración destroza una vivienda y afecta a varias más y obliga a desalojar a 22 familias | El estallido se escuchó en toda la ciudad | La onda expansiva lanzó escombros a viviendas cercanas

Una violenta explosión registrada en la tarde de ayer en un piso de la calle de Sant Vicent de sa Cala, en el barrio de Can Cantó de Ibiza, dejó cuatro heridos, tres de ellos en estado crítico en la UCI, y sembró el desconcierto en toda la zona, donde la detonación se escuchó a varios kilómetros a la redonda y obligó a movilizar un amplio dispositivo de emergencias. La deflagración, ocurrida sobre las 17.15 horas en una vivienda situada en un primer piso sobre el aparcamiento del edificio, fue provocada, según confirmaron fuentes del operativo, por un escape de gas. El edificio es del Ibavi.

Los principales afectados son una madre, su hijo y la novia de este, que se encontraban dentro del piso siniestrado cuando se produjo la explosión. Según la información facilitada por el Área de Salud de Ibiza y Formentera, dos mujeres españolas, de 45 y 21 años, ingresaron en la UCI del Hospital Can Misses pasadas las 18.20 horas en estado crítico, mientras que un hombre español de 23 años, también relacionado con el mismo núcleo familiar, permanecía anoche en observación en el servicio de Urgencias, en estado estable. Además, hubo un cuarto herido que fue atendido en el lugar y en la Policlínica del Rosario, donde también ingresó en la UCI. Una de las mujeres evacuadas a Can Misses sufría quemaduras de primer grado en diferentes partes del cuerpo. El Área de Salud informó de que los tres heridos con quemaduras serán trasladados al Hospital La Fe de Valencia, según Europa Press.

Primeras imágenes de la explosión en un piso de Ibiza

DI

El relato de una familiar de los afectados apunta a que la explosión se produjo al abrir el grifo del agua, momento en el que, al parecer, se desencadenó la deflagración. En apenas unos segundos, la vivienda quedó destrozada. La pared exterior del piso salió despedida, los tabiques interiores se desplomaron y desde la calle podían verse estancias como el baño y otras habitaciones sepultadas bajo una montaña de cascotes. El estallido también provocó un incendio que fue sofocado por los bomberos y causó graves daños tanto en el edificio como en el entorno inmediato.

Edificio en obras

El inmueble, de protección oficial, se encuentra en estos momentos en obras por parte del Instituto Balear de la Vivienda, que, según explicaron algunos vecinos, está cambiando instalaciones en las cocinas, lo que afirmaban que podría tener que ver con lo ocurrido.

La onda expansiva alcanzó con fuerza la urbanización de chalés adosados situada justo enfrente. Piscinas, jardines, mesas y sillas de exterior aparecieron cubiertos de ladrillos, restos de pared, cerramientos, planchas y otros escombros, mientras varias tapias de los pareados resultaron dañadas.

Los sanitarios cargan a una de las heridas en una ambulancia. |

Estado en el que quedó la vivienda siniestrada y las adyacentes. / Vicent Marí

La explosión sacudió a todo el barrio. El estruendo hizo retumbar paredes y cristales de los edificios de alrededor, entre ellos la comisaría de la Policía Nacional y el edificio de Diario de Ibiza. Muchos vecinos salieron corriendo a la calle sobresaltados, algunos de ellos descalzos e incluso en ropa interior, sin tiempo apenas para reaccionar. Un hombre que reside en el piso de encima del siniestrado explicaba, aún muy asustado, que estaba durmiendo cuando la explosión lo despertó de golpe y que solo acertó a coger a su perro y bajar a toda prisa a la calle, sin siquiera ponerse los zapatos.

Densa humareda

Durante varios minutos después del estallido, una densa humareda negra fue visible desde distintos puntos de la ciudad, lo que hizo que numerosos curiosos y residentes se acercaran a la zona. Tras el acordonamiento policial, decenas de personas se concentraron detrás del perímetro de seguridad instalado para impedir el acceso a cualquiera ajeno al operativo. Entre quienes seguían la evolución de los trabajos de emergencia se encontraba también el alcalde de Ibiza, Rafael Triguero, presente en el lugar desde los primeros momentos y que colaboró en las tareas de la Policía Local, como en el momento de acordonar la zona.

Acudieron hasta ocho ambulancias y tres camiones de Bomberos. |

Acudieron hasta ocho ambulancias y tres camiones de Bomberos. |

El despliegue activado fue de grandes dimensiones. Hasta Can Cantó se desplazaron ocho ambulancias, tres camiones de bomberos, efectivos de la Policía Local, una decena de agentes de la Policía Nacional y miembros de Protección Civil. La prioridad fue atender a los heridos, extinguir el incendio y asegurar la zona ante el riesgo de nuevos desprendimientos o daños estructurales.

Triguero informó después de que Servicios Sociales había activado unos apartamentos temporales para alojar a las familias afectadas que viven en el edificio e intentar que 19 de las 22 pudieran volver anoche mismo a sus hogares, pues «el arquitecto municipal ha determinado que estructuralmente el inmueble está bien». «Policía Local y Bomberos nos han requerido que limpiemos los espacios comunes, varios quedarán acordonados por la Policía Local para poder acometer la limpieza, de forma que esas 19 familias puedan retornar a sus viviendas», señaló el alcalde, que añadió que la Policía Científica está haciendo el informe pericial para averiguar la causa de la explosión. «No os puedo trasladar más información al respecto, pero sí que es un edificio en el que se estaba haciendo una remodelación», reconoció Triguero. Las tres familias de los pisos más afectados han sido realojadas.

La escena dejó además episodios de gran tensión humana. Una mujer, muy nerviosa, explicaba que su perro había quedado dentro de la vivienda afectada y que no habían podido rescatarlo, mientras que un hombre en silla de ruedas tuvo que ser atendido por los servicios sanitarios después de que un perro, alterado por la situación, le mordiera. Todo ello contribuyó a aumentar la sensación de caos en una tarde marcada por el estruendo, el humo y la angustia de familiares y vecinos.

Vecinos del edificio y curiosos se acumularon en la zona. |

Vecinos del edificio y curiosos se acumularon en la zona. |

El conseller balear de Vivienda, José Luis Mateo, se puso en contacto con el Ibavi y con el alcalde de Ibiza y hoy se desplazará a la isla: «Coordinación con el Ayuntamiento, Bomberos y cuerpos de seguridad para esclarecer el siniestro y total apoyo a los afectados», escribió en la red X.

El Ayuntamiento de Ibiza informó también del corte de la calle Es Cubells al tráfico hasta nuevo aviso, y recomendó utilizar itinerarios alternativos y seguir las indicaciones policiales mientras se mantenía activo el dispositivo. La investigación deberá concretar ahora cómo se produjo la acumulación de gas que desembocó en una explosión de tal violencia que convirtió un piso en un montón de escombros y dejó una estela de destrucción en buena parte del entorno.

Una vecina del piso siniestrado: «Olía muchísimo a gas»

La fuerte explosión que se produjo en la tarde de ayer en un piso de un edificio de la calle de Sant Vicent de sa Cala provocó que los vecinos salieran a la calle corriendo, algunos incluso descalzos. Una vecina del edificio, que vive en un bajo, aseguró que tras la explosión «olía muchísimo a gas».

«Estábamos en casa y hemos escuchado un ruido muy fuerte, hemos salido corriendo fuera y está todo derrumbado, la casa echada abajo completamente. Estamos de obras en toda la comunidad, que es del Ibavi, y algo han tenido que hacer mal, nos están cambiando todos los termos, el gas y todo, algo ha tenido que pasar. Ha retumbado todo, ha sido como una onda expansiva», aseguró aún conmocionada.

Familiares de los heridos comentaban que la explosión se produjo al abrir el grifo. Decenas de residentes se concentraron en la calle muy nerviosos mientras acudían los servicios de emergencias: Policía Local, Policía Nacional, Protección Civil y hasta ocho ambulancias. La explosión destruyó por completo el muro de la terraza del piso, y los cascotes se acumularon por los alrededores. Los bomberos accedieron por la terraza y tiraron a la calle algunos enseres. Desde abajo, un vecino en ropa interior y descalzo les gritaba: «¡El perro, el perro! ¡En el segundo! ¡Tirad la puerta abajo!». Finalmente, el perro pudo ser rescatado.

Otro hombre también descalzo con un perrito pequeño en brazos, que vive en el piso de encima del siniestrado, explicaba que estaba durmiendo y no sabía qué había pasado, sólo que una fuerte explosión le despertó y salió corriendo a la calle.n

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