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Transporte en Ibiza

Alsa recarga sus autobuses en Ibiza con un generador de gasoil por falta de conexión eléctrica

La empresa asegura que tiene 18 cargadores listos para ser usados en cuanto Endesa los conecte a la red

El generador de respaldo, instalado por si se producen cortes de luz, gasta 800 litros de gasóleo al día

El PSOE pide la reprobación del conseller de Movilidad “por su responsabilidad en el colapso del nuevo sistema de transporte público”

Endesa asegura que "los trámites para la conexión están muy avanzados": "En una o dos semanas" estará lista

Generador de respaldo usado por Alsa para recargar sus autobuses.

Generador de respaldo usado por Alsa para recargar sus autobuses. / D. I.

José Miguel L. Romero

José Miguel L. Romero

Ibiza

La cochera de Alsa (situada en la avenida de Sant Agustí, en Cala de Bou, Sant Josep) no dispone aún de las acometidas eléctricas definitivas para recargar la flota de autobuses eléctricos de la nueva contrata, que entró en funcionamiento el pasado 1 de abril, por lo que la empresa se está viendo obligada a usar un ruidoso generador de gasóleo para cargar esos vehículos, según denuncian desde el PSOE y reconoce el responsable de servicios de esta empresa de transporte, José María Cardona.

Cardona afirma que Alsa ya tiene listas tanto “la instalación del sistema de cargadores de los vehículos eléctricos”, 18 en total, como “la acometida” para su conexión a la red, y que este proyecto “fue entregado a Endesa en tiempo y forma hace ya varios meses”. Hasta la zanja de la conexión está abierta: “Está todo listo y a punto para conectar el cable con la red. No hacen falta ni más obras, ni más instalaciones, ni más nada. El problema es que Endesa, en esta isla, funciona a la velocidad que funciona y las cosas que tiene que hacer en una semana, aquí se hacen en tres meses”, se queja Cardona. Para los 18 cargadores previstos, Alsa ha solicitado “dos megavatios de potencia”.

Por su parte, una portavoz de Endesa asegura que "los trámites para la conexión están muy avanzados" y que "se está actuando con la máxima celeridad y en coordinación con el promotor [Alsa] para poder realizar la conexión definitiva lo antes posible", probablemente "en una o dos semanas, salvo imprevistos".

El generador de respaldo como solución

Ante este imprevisto, y como medida provisional de urgencia, Alsa se ha visto obligada desde el primer día a recargar los autobuses mediante “un generador de respaldo” que la empresa ha instalado en la cochera de Cala de Bou para que, en caso de que se produzcan cortes de suministro por avería eléctrica, dispongan de un sistema alternativo de recarga. Se trata de un generador previsto para casos extremos que ahora no tienen más remedio que emplear ante la imposibilidad de conectar sus cargadores eléctricos a la red de Endesa.

Y no es un generador cualquiera: “No es de obra. Es un generador que tiene mucha potencia, es grande. Está aislado, metido en un contenedor, con refrigeración. Pero es cierto que durante la noche hace ruido. De ahí que ya haya habido quejas de vecinos”, admite Cardona, que cuenta que la mañana de este miércoles han recibido por ese motivo la visita de la Policía Local: “Han levantado un atestado sobre el funcionamiento del aparato”.

Recargar durante el día

Cardona confía en que “en más o menos una semana, dos como mucho”, Endesa les conecte a la red, de manera que ya no tengan que usar el generador para recargar los autobuses. Mientras tanto, y para reducir el ruido que genera, están planificando cambios para que una parte de los buses recarguen durante el día en vez de por la noche, “por lo menos desde las once o las doce de la noche”, y se deje de molestar así a los vecinos: “Será complicado, pero se tiene que hacer”.

“Si esos 18 vehículos eléctricos fuesen diesel, gastarían posiblemente entre 2.500 y 3.000 litros de combustible al día. Y el generador gasta entre 700 litros y 800 litros para recargarlos"

El PSOE denuncia que el consumo de ese generador supera los 1.000 litros de gasóleo diarios, “práctica que multiplica por cinco las emisiones de CO2 respecto a la red eléctrica y un 30% más que un autobús de combustible convencional”. Cardona, que recuerda que su uso es provisional, reduce a 800 litros ese consumo diario y minimiza su impacto: “Si esos 18 vehículos eléctricos fuesen diésel, gastarían posiblemente entre 2.500 y 3.000 litros de combustible al día. Y el generador gasta entre 700 litros y 800 litros diarios para recargarlos. Aunque parezca una cifra grande, es bastante más eficiente que si esos autobuses gastaran gasóleo en vez de electricidad”.

PSOE y UP piden la reprobación de Mariano Juan

Esta situación, sumada a todas las vividas desde que se ha puesto en marcha la nueva contrata de transporte público, ha llevado al PSOE y a Unidas Podemos a presentar una moción, que será debatida en el pleno del Consell de este viernes, en la que pide la reprobación de la gestión del conseller de Movilidad, Mariano Juan, “por su responsabilidad en el colapso del nuevo sistema de transporte público”. Además, exige en esa moción (que no saldrá adelante porque el PP tiene mayoría absoluta) “la revisión urgente del sistema de transporte público”, de manera que garantice “una información accesible y multicanal (no exclusivamente digital), frecuencias y recorridos suficientes para asegurar la movilidad de toda la ciudadanía, y una capacidad adecuada, infraestructuras dignas y seguras, y accesibilidad universal”.

Según denuncian los socialistas y UP en su moción, “lo que ha sucedido con la reciente puesta en marcha del nuevo servicio de transporte público en Ibiza constituye un fracaso sin precedentes que ha derivado en una situación de verdadero caos, colapso e indignación generalizada entre los usuarios”. La puesta en funcionamiento del nuevo sistema “ha evidenciado una absoluta carencia de planificación, coordinación y previsión por parte del Consell”, añaden, al tiempo que subrayan que, “lejos de tratarse de una incidencia puntual, lo ocurrido responde a un problema estructural derivado de años de retrasos injustificables, carencia de inversión efectiva y una gestión inexistente por parte de la institución insular”. Recalcan que resulta “especialmente grave que, después de más de siete años de margen para preparar este servicio, el resultado haya sido un sistema que no solo llega tarde, sino que lo hace en condiciones claramente inaceptables”.

A eso se suma, indican ambas formaciones, “el evidente abandono de las infraestructuras vinculadas al transporte público, paradas sin marquesinas ni señalización adecuada, carencia de iluminación y accesibilidad, sistemas informativos inexistentes o inoperativos e incumplimiento de los anuncios de inversión realizados desde 2022”, lo cual dibuja “un escenario de mala gestión, improvisación y carencia de responsabilidad política que ha perjudicado directamente la ciudadanía”.

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