Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Sequía

Tres municipios de Ibiza aún ultiman la norma contra el despilfarro de agua en piscinas

Ibiza aprobará la ordenanza de gestión y uso sostenible cuando la contrata de agua se adjudique definitivamente, mientras que Sant Antoni y Sant Joan aseguran que la tendrán lista «en breve»

Tres gaviotas en el borde de una piscina de Eivissa.

Tres gaviotas en el borde de una piscina de Eivissa. / Vicent Marí

José Miguel L. Romero

José Miguel L. Romero

Ibiza

En noviembre de 2024, la Alianza por el Agua entregó a los ayuntamientos de Ibiza, Sant Joan y Sant Antoni un borrador de ordenanza de gestión y uso sostenible del agua muy similar a la que Santa Eulària aprobó en junio de 2024. Esta, entre otras regulaciones, incluye la necesidad de tratar el agua de las piscinas continuamente, incluso fuera de la temporada de baño, y la obligación de avisar al Consistorio en caso de que la propiedad se vea obligada a vaciar la pileta. Pasado año y medio, los tres municipios, que habían contratado a la Alianza para que prestara ese servicio, siguen sin aprobar sus correspondientes ordenanzas, que de haber estado en vigor posiblemente habrían impedido, en el caso de Sant Antoni, que tres hoteles recargaran simultáneamente sus piscinas la pasada semana, lo que dejó sin agua a los vecinos de Caló des Moro durante buena parte del día.

El Ayuntamiento de Sant Antoni «está ultimando la ordenanza de ahorro de agua y está previsto cerrar su tramitación en breve», asegura una portavoz, que no concreta cuándo. En Sant Joan ocurre algo parecido: «Se están preparando las modificaciones pertinentes para hacer la aprobación definitiva de la ordenanza».

A la espera

En el caso de Vila, la situación es algo más compleja, pues la ordenanza, si bien «ya está lista», sigue metida en un cajón hasta que «se adjudique definitivamente» la nueva contrata de agua (el pleno aprobó el contrato a FCC Aqualia S.A. a mediados de diciembre), que suele ser objeto de largas disputas judiciales. El equipo de Gobierno ha preferido retrasar su aprobación para evitar que entrara en conflicto con la licitación del contrato del agua, de manera que ninguna empresa pudiera interpretar que se estaban cambiando las condiciones del concurso durante el proceso, explican desde el Ayuntamiento.

«Ya estamos en 2026», lamenta Juan Calvo, director de la Alianza por el Agua, que se pregunta por qué los consistorios no han aprobado aún una ordenanza cuyo borrador ya les entregó esta asociación conservacionista hace 18 meses: «Más de una vez les he preguntado [a cada ayuntamiento], oye, cómo está la ordenanza. Pero nada. En Sant Antoni no me consta que hayan iniciado la tramitación. En Ibiza nos dijeron que la tramitarían una vez se iniciase la nueva concesión del Servicio Municipal de Agua. Y Sant Joan hizo una exposición pública, pero luego quedó todo parado».

«Tendrían que hacerlo de una vez», insiste, mientras recuerda que Sant Josep fue el pionero, en 2016, y que Santa Eulària aprobó una ordenanza mucho más ambiciosa hace dos años cuya esencia siguió la Alianza a la hora de redactar el guion para que Sant Joan, Vila y Sant Antoni siguieran sus pasos: «Especialmente para que, en el caso particular de las piscinas, se obligue a los propietarios a hacer un mantenimiento durante todo el año, de manera que no sea necesario su vaciado, como ha sucedido ahora en Sant Antoni», caso que lamenta.

Calvo indica que, «sobre todo en abril y mayo, cuando están abriendo los hoteles, llegan de golpe avisos de desbordes de bombeos o de la propia depuradora por una llegada ingente de agua»

En ese borrador presentado a los tres ayuntamientos hay un artículo que trata, específicamente, cómo se han de conservar las piscinas. En él se concreta que se debe aplicar en ellas un tratamiento físico, químico o biológico continuado, incluso fuera de la temporada de baño, con el fin de mantener la misma agua el máximo de tiempo posible. También advierte de que, cuando tenga que vaciarse una piscina, se deberá avisar al Servicio Municipal de Aguas, el cual determinará los horarios y caudales máximos de vertido para no saturar la red de saneamiento. Si no se avisara, el usuario debería responsabilizarse de los daños y gastos derivados de los desbordes producidos en las bombas e, incluso, en la depuradora. Calvo indica que, «sobre todo en abril y mayo, cuando están abriendo los hoteles, llegan de golpe avisos de desbordes de bombeos o de la propia depuradora por una llegada ingente de agua».

Crisis perpetua

«Desde la Alianza -indica Calvo- llevábamos tiempo promoviendo que todos los ayuntamientos tengan una ordenanza de ahorro y de reutilización del agua dado que sufrimos una crisis hídrica perpetua. Todo lo que sea medidas de ahorro y reutilización es fundamental para evitar estas cosas que están pasando», en referencia a las tres piscinas de Sant Antoni.

El borrador, que sigue en el limbo de las tramitaciones municipales, «se inspira en la ordenanza de Santa Eulària, pero adaptado a la realidad de estos tres municipios», comenta Calvo, que destaca que «plantea numerosas medidas para fomentar el ahorro de consumo de agua en viviendas y para reciclar las aguas grises». En cuanto a las piscinas propone «reciclar el agua, o sea, intentar mantenerla el mayor tiempo posible y que en el caso de que se tenga que renovar, darle una segunda vida». Y eso, por dos motivos: «Por un lado, como se ha visto en Sant Antoni, porque es un consumo muy fuerte de agua. Por otro, porque al vaciarlas en la red de alcantarillado se perjudica el funcionamiento de las depuradoras».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents