Movilidad
Jose M. Prats Ferrer, vecino de Ibiza, sobre el proyecto del aparcamiento en sa Real: "No hay que atraer más vehículos al centro"
El elevado coste del aparcamiento, con tarifas de hasta 3,5 euros por hora, genera preocupación entre los residentes del barrio, que lo consideran inasumible

Detalle del terreno donde se construirá el edificio de aparcamientos del bulevar Abel Matutes. / Toni Escobar

El proyecto del aparcamiento en sa Real ha despertado un fuerte rechazo entre vecinos y usuarios, que han expresado de forma contundente su malestar por una actuación que consideran "perjudicial para la vida diaria del barrio". La mayoría de las opiniones coinciden en que la zona no es la adecuada para este tipo de infraestructura, especialmente por su cercanía a colegios, áreas de paseo y espacios utilizados por familias y personas mayores.
Eloy Jesús García lo tacha de inviable y recuerda que esa zona la utilizan "personas mayores, vecinos que pasean con sus perros y padres y madres que llevan allí a sus hijos en bicicleta porque apenas hay obstáculos". Además, advierte de posibles consecuencias sobre el entorno urbano, como "las grietas que van a salir en los edificios de los lados". Por su parte, propone trasladar el proyecto a ses Feixes.
La misma idea comparten otros usuarios que plantean alternativas fuera de sa Real, como Maria Torres Marí, que propone "que lo construyan en el aparcamiento junto a los Multicines". Opción, esta última, descartada por el Ayuntamiento ya que la zona está calificada como verde. También Ana Ramírez Sánchez rechaza que el parking se ubique "en el centro", pero, sin embargo, menciona como posibles emplazamientos la zona de Multicines, Ikea o junto al gimnasio de la carretera de Sant Antoni. Además, critica que puedan lucrarse terceros "a costa de los impuestos pagados por los residentes de Vila".
El bolsillo es lo que más preocupa
El posible coste del aparcamiento es otro de los puntos que más rechazo genera. Jose Maria Rivero García lo deja claro con un rotundo "A 3€ la hora, NOOOOOOOOO!!!!", mientras que José Torres Serra insiste en que los ciudadanos aceptarían aparcamientos "públicos y baratos", pero no a 3,5 euros la hora, un precio que considera "inasumible para el ciudadano". "Te sale más barato coger un taxi que aparcar en Ibiza", asegura.
En varios testimonios se repite la preocupación por el aumento del tráfico en una zona sensible. Fer Gómez resume esa idea con una fórmula directa: "+ aparcamiento + coches + saturación". Jose M. Prats Ferrer, por su parte, se opone porque, a su juicio, "no hi ha que atreure mes vehicles al centre". En una línea similar, Mateo Escobar desarrolla una crítica más amplia y sostiene que este tipo de infraestructuras, "lejos de solucionar el problema del tráfico, contribuyen a incrementarlo a medio y largo plazo", al atraer más vehículos a una zona especialmente sensible por la presencia de centros educativos.
La cercanía de colegios y la convivencia diaria en el barrio son argumentos centrales entre quienes rechazan el proyecto. Mar Marí, madre de un alumno del colegio Sa Real, asegura que la idea le parece "un despropósito y una locura". Advierte de que supondría "más coches, más tráfico y más peligro para los niños, ancianos y gente que pasea con sus mascotas". Mel López incide en la misma línea y plantea que el aparcamiento se haga "a las afueras", al considerar que la ubicación elegida es "muy mala idea" para un lugar frecuentado por familias. Estefanía Gv también lo califica de "vergüenza" y se pregunta si "de verdad hace falta hacer algo allí", insistiendo en que existen otras zonas más adecuadas, como Ikea o los Multicines.
Pérdida de espacio verde
Isabel Torres define la propuesta como "un desastre" y describe sa Real como "un barrio joven con una gran arboleda rodeado de colegios y zonas deportivas". A su juicio, si el proyecto sale adelante se eliminaría un entorno que hoy tiene una intensa vida vecinal. "Los vecinos somos contrarios a que se haga y recogeremos firmas y lo que haga falta", avisa. También Mateo Escobar considera que Ibiza estaría perdiendo "una oportunidad valiosa" para destinar ese espacio a zonas verdes, espacios peatonales o áreas para el deporte y el ocio.
Miki M. plantea otra opción para amortizar esta construcción: "Uno de diez pisos y gratis las dos primeras horas. Así habría más movimiento de gente". José Castillo Torres, por su parte, cree que los aparcamientos, siempre que las condiciones lo permitan, "deben de ser subterráneos".
Pese al rechazo mayoritario, también hay opiniones favorables o matizadas. Maribel PB lo considera "muy necesario", mientras que Dimitar Shtarkov asegura que, "mientras esté gratuito, de maravilla". Ramiro Rodriguez, con ironía, comenta: "Sí, un aparcamiento con cuatro rotondas!!!".
Sin embargo, el tono dominante es de oposición. "Me parece fatal", escribe Pepe Torres Costa. "No me parece bien", señala Antonia Planells Guasch. "Muy mal, que lo hagan en otro sitio", pide Paqui Partida Brea. "No, que lo pongan en otro sitio", insiste Nieves Serra Cardona. Lourdes Mar también rechaza la ubicación y afirma que está "muy mal pensado que lo hagan al lado del gimnasio". Gloria Boned de Gracia lo resume de forma breve y contundente: "Una locura".
A falta de que el proyecto avance o se redefina, el debate ya está servido en sa Real. Entre el temor al aumento del tráfico, el impacto sobre la seguridad de escolares y peatones, el coste económico y la pérdida de espacio verde, la conclusión general es clara, si se quiere construir un aparcamiento, no debería ser ahí.
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