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Movilidad

Los vecinos se oponen al aparcamiento en el bulevar Abel Matutes: "Todos queremos zonas peatonales y reducir el tráfico rodado en Ibiza, pero no a costa de nuestra calidad de vida"

Los vecinos rechazan la solución que propone el Ayuntamiento de Ibiza a la falta de ‘parking’ en la ciudad. La creación de 749 plazas en el bulevar Abel Matutes se contempla como una actuación "faraónica".

Estela Torres Kurylo

Estela Torres Kurylo

Ibiza

Los vecinos del barrio sa Real no quieren el aparcamiento previsto en el bulevar Abel Matutes. Consideran el proyecto que presentó el Ayuntamiento de Ibiza a finales de febrero algo «inviable», un «despropósito», una «obra faraónica», una «monstruosidad», según expusieron este martes por la tarde en una reunión organizada por el Consistorio en el Casal d’Igualtat precisamente para informarles sobre este proyecto.

Este contempla la construcción de un parking de 749 plazas frente al colegio Sa Real para aliviar la falta de estacionamiento y la congestión del tráfico en la ciudad. La previsión inicial es que 485 de estos puestos sean subterráneos y 264 se distribuyan en superficie, en un edificio de cuatro plantas. Esta edificación se emplazará sobre el actual aparcamiento que hay entre el bulevar y las calles Abad y Lasierra, Josep Zornoza Bernabéu y Fray Vicente Nicolau.

Los vecinos han trasladado todas sus preocupaciones en un encuentro cara a cara de casi dos horas con el alcalde de Vila, Rafael Triguero, y miembros de su equipo de gobierno. Junto a él se sentaron Blanca Hernández, primera teniente de alcalde y concejala de Obras, Lola Penín, concejala de Bienestar Social y Jordi Grivé, concejal de Medio Ambiente. Además, les acompañó Juan Luis Argelich, responsable de la redacción del anteproyecto del aparcamiento.

La puesta en marcha de las obras necesarias para llevarlo a cabo es una de las cuestiones que más preocupa hoy en día a los vecinos de la zona. No solo por el ruido o el daño que puedan generar las vibraciones de la maquinaria en las estructuras de sus hogares o en el propio colegio Sa Real, sino también por la pérdida garantizada de los árboles frondosos que pueblan el bulevar.

"Todos queremos zonas peatonales y reducir el tráfico rodado en la ciudad, pero no a costa de nuestra calidad de vida", trasladó una vecina en una sala que se quedó pequeña. Cerca de 60 personas, una gran parte residentes del barrio, acudieron a la llamada del Consistorio para conocer los detalles de un proyecto que consideran necesario, pero no en su barrio. "No queremos ese parking", afirmaron con dureza.

"Cuando se dice que es para nosotros, tengo que contestar que en este barrio todos los edificios tienen parking y fue un gasto que tuvimos que asumir al comprar nuestras viviendas. Ahora pretendéis penalizar a uno de los pocos barrios que se hicieron bien con el ‘gordo’ de todos los coches que se han metido en Ibiza", criticó otro al que la mayoría aplaudió.

Preocupación por los restos arqueológicos

En el caso de que este proyecto siga adelante tal y como se planteó en un principio, la previsión es que la licitación podría iniciarse en nueve meses y, después de que se adjudicase a una empresa, la construcción se llevaría a cabo en 24 meses.

Con el fin de agilizar la tramitación, el Consistorio anunció en febrero que esta iniciativa sería la primera que se declararía como estratégica de especial interés. Sin embargo, los vecinos no confían en que vaya a estar lista en dos años: "Seguro que se encontrarán restos arqueológicos y se va a alargar", se planteó en otra intervención. "Somos un barrio con familias jóvenes y niños pequeños a los que se privaría del uso de esas instalaciones", añadió otro hombre.

Triguero trató de dar respuesta a todas las preguntas y dudas que transmitieron los vecinos e insistió en varias ocasiones en que se iban a tener en cuenta sus preocupaciones. Señaló que se convocará una reunión más adelante para explicar las soluciones posibles.

El alcalde destacó el trabajo realizado por el equipo de gobierno para intentar dar solución a la falta de aparcamiento y evitar el colapso en Vila. Recordó que el proyecto del aparcamiento en el bulevar Abel Matutes también contempla reordenar el tráfico en la zona del colegio Sa Real e incluir un ramal de acceso desde la carretera E-10, el primer cinturón de ronda.

Las voces de los vecinos que se atrevieron a exponer su opinión reflejaron desconfianza en que el tráfico en la zona fuera a mejorar e incidieron en los posibles perjuicios del edificio en superficie: "El problema ya no es bajar una planta, sino poner un edificio de cuatro plantas en un pequeño pulmón que tenemos los vecinos de la zona", criticó un hombre.

Edificio con uso comercial

Por su parte, Argelich detalló que el edificio estará cerrado [al contrario de lo que podía parecer en las imágenes del proyecto] y contaría con pantallas que tapan el ruido. Indicó también que, a diferencia de otros edificios de aparcamientos, este se prevé algo más alto para destinar su planta baja al uso comercial. En concreto, se estima que pueda incluir cinco locales. Cabe recordar que la empresa adjudicataria será la que costeará las obras, previstas en 26 millones de euros, y explotará el nuevo aparcamiento subterráneo por un periodo de 40 años. Después, estos espacios volverán a ser propiedad municipal.

El alcalde de Vila respondió a los asistentes por qué se había optado por esta opción: "Es un proyecto de 26 millones de euros que ni este Ayuntamiento ni ningún otro podría llevar a cabo. Por lo tanto, para hacer realidad esta medida, se establece la licitación de construcción y concesión".

Con firme oposición a que ese edificio se levante frente a sus casas, los vecinos propusieron otras zonas en las que, a su juicio, podría instalarse un aparcamiento en superficie. Principalmente, se mencionó el terreno que hay junto al Recinto Ferial, Cas Dominguets de Dalt—en el que se prevén 776 plazas de aparcamiento, el parking del Multicines, el terreno que corresponde a ses Feixes o el que hay junto al aparcamiento del club deportivo Bfit.

Triguero recordó que la ciudad necesita 4.000 plazas de estacionamiento a día de hoy y resaltó que desde el inicio de su mandato se han estudiado «todas las posibilidades de aparcamiento que se pueden hacer en la ciudad». Apuntó que se apuesta por los parkings disuasorios gratuitos y que, en Cas Dominguets, no era posible hacerlo más allá de lo previsto porque se trata de una "zona en suelo rústico", igual que ses Feixes, que corresponde a "rústico protegido". En la misma línea, indicó que la construcción tampoco se podía ubicar en Multicines porque está calificado a nivel urbanístico como "zona verde".

Sin embargo, mencionó que se contemplaría la opción de llevarlo a cabo en la zona del Bfit y confirmó que se están realizando catas junto al polideportivo Es Pratet, en Ignasi Wallis, con el mismo objetivo.

Evitar embotellamientos y garantizar aparcamiento

Antes del inicio de la reunión, Hernández indicó el motivo por el que se optó inicialmente por emplazar un estacionamiento en la zona del bulevar Abel Matutes: "Teníamos una marca de lo que iba a ser la zona de bajas emisiones de la ciudad. La rodea el cinturón de la E-10, por lo que un aparcamiento en este sitio, en una parcela en la que además se podía desarrollar un aparcamiento de este tipo, era totalmente apropiado. Tanto para tenerlo como límite de no traspasar esos vehículos más allá del centro como para no generar un tráfico extra que ahora sí se genera y además produce embotellamientos".

Ante la resistencia que trasladaron los vecinos durante la reunión, Triguero fue aplaudido cuando, cerca del final, afirmó que "el Ayuntamiento va a escuchar a sus vecinos» y que intentará tener una «propuesta para solucionar la movilidad".

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