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Estafas

Una joven denuncia cómo perdió 1.000 euros al alquilar una habitación en Ibiza: "Desapareció después del pago"

La joven estafada en Ibiza aconseja no pagar fianzas sin visitar la habitación y sin contrato

Emiliana, la joven que denuncia la estafa en Instagram

Emiliana, la joven que denuncia la estafa en Instagram / RRSS

Marisol Plaza Sánchez

Marisol Plaza Sánchez

Ibiza

El problema del acceso a la vivienda en Ibiza vuelve a estar en el centro del debate tras el testimonio viral de una joven en redes sociales. La usuaria @Emilianaxel ha compartido en Instagram un vídeo en el que relata cómo fue víctima de una estafa al intentar alquilar una habitación durante la temporada de verano.

Según cuenta la usuaria, los hechos ocurrieron hace tres años, cuando llegó a Ibiza para trabajar por primera vez. En plena búsqueda de alojamiento y con la presión habitual de la temporada alta, encontró una habitación que parecía cumplir con sus necesidades.

Sin embargo, cometió lo que ahora reconoce como un error clave: pagar sin haber visto el inmueble. "Nos pidieron una fianza de 1.000 euros y la pagamos sin haber visto la habitación, sin contrato y sin nada”, explica en el vídeo.

La situación parecía fiable en un primer momento, ya que el supuesto arrendador se lo había recomendado un conocido. Esa confianza inicial hizo que bajaran la guardia. “Pensamos que, si venía de alguien cercano, sería seguro”, relata.

Pero tras realizar el pago, todo cambió. El contacto desapareció sin dejar rastro. "Después de hacer el pago… desapareció. Literalmente nunca más supimos de él", afirma. El resultado fue quedarse sin alojamiento y perder los 1.000 euros entregados como fianza. A raíz de su experiencia, la usuaria lanza varios consejos claros para evitar caer en este tipo de fraudes: nunca pagar sin ver previamente la habitación, exigir siempre un contrato y desconfiar ante cualquier señal sospechosa.

El caso pone de relieve una problemática recurrente en Ibiza, donde cada verano miles de trabajadores temporales buscan alojamiento en un mercado tensionado, lo que facilita que surjan este tipo de prácticas fraudulentas.

“Yo te cuento esto para que no cometas los mismos errores que yo cometí. Porque sí, a mí me costó 1.000 euros aprenderlo”, concluye en su publicación, que ya se ha convertido en una advertencia viral para quienes planean trasladarse a la isla.

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