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Gastronomía

Pepe Rodríguez a Camilla, de Ibiza, en ‘Masterchef’: "Tienes asustada a media casa”

La azafata y asistenta personal triunfa en el segundo programa de la edición

Camilla, de Ibiza, durante la prueba de grupo.

Camilla, de Ibiza, durante la prueba de grupo. / RTVE

Marta Torres Molina

Marta Torres Molina

Ibiza

Camilla Angelucci, la italiana afincada en Ibiza hace una quincena de años que aspira a ganar ‘Masterchef’ va por buen camino para conseguirlo. Al menos, eso parece, según lo que se vio este lunes por la noche en el segundo programa de la edición. La italoibicenca triunfó con dos de sus platos en dos de las pruebas. Eso sí, los conflictos por su carácter siguen dando que hablar, tanto entre sus compañeros como a los jueces.

Angelucci dejó claro que va a por todas ya en la primera prueba, en la que tenían que preparar dos platos: un bikini (sándwich mixto) y una receta de creación propia que se ajustara al swavoury, una mezcla de sulce y salado. Este último era, de hecho, el plato que los jueces, junto a los invitados (Juanjo Arbona y Masi), realmente valorarían. La azafata y asistente personal de Ibiza preparó un risotto de pera y gorgonzola. Algo que, para ella, era un reto ya que, según explicó, le tiene un poco de tirria a este tipo de queso italiano. El plato gustó al jurado, aunque le pusieron una pequeña pega: para ajustarse más al swavoury la pera, quizás, debería haber estado “algo más dulce”. Una pega que no impidió que Camilla venciera en la primera prueba. Su risotto fue escogido como el mejor plato, algo que, según comentó ella misma, no sentó muy bien a otro de los concursantes, Javier, con el que tuvo un feo enfrentamiento en el primer programa.

De la recompensa por ganar la primera prueba al dolor infernal por un picante

La victoria en la primera prueba tuvo su recompensa. Camilla pudo formar su propio equipo para la prueba grupal, en el que no sólo escogió a sus compañeros sino que, además, pudo contar con un integrante más, ya que eran impares. Eso sí, el capitán de su equipo, el rojo, no fue ella, sino Germán, el Policía Nacional.

Si alguien pensaba que la prueba de grupo iba a estar libre de drama, se equivoca. Y en esta ocasión la culpa fue de los jueces, a los que se les ocurrió poner la cosa un poco calentita con un pequeño juego: una prueba de picante. Un integrante de cada equipo tenía que enfrentarse atreviéndose a probar el picante más intenso posible. El ganador podía entregarle un delantal negro a un miembro del otro equipo. Y a Camilla le tocó en la segunda ronda, en la que se enfrentó a Gemma, la exjugadora de póker. Las dos aguantaron todo lo posible, con funestas consecuencias para sus cuerpos. Gemma tuvo que ir a vomitar en cuanto acabó la prueba mientras que Camilla acabó tumbada en el suelo del dolor. Los jueces consideraron que habían empatado, dado el aguante, de manera que ambas recibieron el privilegio de entregar el delantar negro.

Camilla se lanzó con él, para sorpresa de nadie, al cuello de Javier, mientras que Gemma se lo puso a Camilla. “Si te lo ponen es porque te ven como una rival”, comentó visiblemente molesta, la ibicenca, que explicó por qué le había entregado el suyo a Javier: “No me da buena vibra”. En este sentido, insistió en que ella era clara y advirtió: “Sorpresas, de mí, no os llevaréis”.

Al final, el delantal negro de Camilla dio igual porque su equipo, el rojo, fue el peor, lo que les condenó a todos al foso, a jugarse la eliminación en una última prueba. Los jueces justificaron el veredicto en que faltó “intensidad” en la capitanía de Germán, algo que les hubiera permitido “sacar antes y mejor” los platos del menú mexicano diseñado para la prueba. El policía se defendió alegando que no quería presionar en exceso a sus compañeros. “Yo hablaba de intensidad buena”, indicó Jordi Cruz.

A vueltas con el carácter de Camilla

Ya de nuevo en plató para la prueba de eliminación, la ibicenca hizo reír a sus compañeros y a los jueces cuando le preguntaron cómo llevaba el tema del picante y contestó: “Pirulo. Lo que quema la boca, quema…”. Antes de meterse de nuevo en harina para continuar en la competición insistió en que el delantal negro fue “una sorpresa” para ella y calificó de “excusa” la explicación que dio Gemma: una revancha por haber se metido con Omar, miembro del equipo azul durante la prueba de equipos. Una explicación que no la dejó muy convencida.

El carácter de Camilla salió de nuevo a relucir minutos después. Y es que los delantales negros no hacían la compra para preparar sus platos, que debían tener algo ahumado, sino que eran los concursantes salvados los que escogían los ingredientes y comenzaban a preparar la receta. La compra de la ibicenca la hizo Chambo, que se temía lo peor: “Hay que ir con pies de plomo. Con Camilla nunca se sabe”.

“Tienes asustada a media casa”, le dijo Pepe Rodríguez. “Espero que sea por respeto, no por miedo. Yo no voy a hacer daño”, contestó la italiana. Una conversación que continuó durante la presentación del plato: un hojaldre con emulsión de verduras, solomillo, miel y parmesano ahumado. “¿Qué les haces, que les asustas?”, le preguntó Jordi. Pero no fue la concursante, sino Rodríguez quien contestó: “Tienes mejor corazón de lo que quieres hacer creer. Tienes una coraza, vas de dura, y en el fondo se ve que no”.

“Relájate y disfruta”, le recomendó Marta Sanahúja. “En una semana he ido aflojando la guardia y la espada”, confesó la ibicenca que, como en la primera prueba de la noche, triunfó. Su plato y el de Javier, su archienemigo, fueron los mejores y los primeros en salvarse. Hasta se dieron un abrazo.

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