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Semana Santa

Encuentro con confeti en la plaza de la catedral de Ibiza

La sencilla procesión del Encuentro que se celebra en la catedral de Ibiza marca el final de la Semana Santa y el inicio de la Pascua

Vídeo: La procesión del Santo Encuentro por las cofradías Nuestra Señora de los Dolores y Santo Cristo Yacente.

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José Miguel L. Romero

José Miguel L. Romero

José Miguel L. Romero

Ibiza

La procesión del Santo Encuentro, organizada por las cofradías Nuestra Señora de los Dolores y Santo Cristo Yacente, es sencilla y no congrega las multitudes que atraen la que finaliza en el parque Reina Sofía o la de Sant Eulària. Las imágenes también son más ligeras. La de la Virgen es llevada a varal por sólo cuatro cofrades (dos jóvenes mujeres y dos hombres) de Nuestra Señora de los Dolores desde el Convento de ses Monges Tancades, en la intersección entre la calle Joan Ramon y Sant Ciriac, hasta la catedral, recorrido de apenas 220 metros que normalmente se completan en cuatro minutos a pie, pero que esta mañana de domingo se han procesionado en 10.

Van despacio, pero demasiado rápido si se compara con el ritmo de los miembros de la Agrupación Musical Yacente Ibiza -banda que forma parte de la Cofradía del Santo Cristo Yacente-, que llega a estar a 75 metros de distancia de la imagen de la virgen. De hecho, a mitad de ese estrecho y sinuoso trayecto en pendiente, una de las cuatro monjas canónigas regulares Lateranenses de San Agustín que van tras la virgen, cada una con una vela en la mano, se percata de que la distancia que las separa de los músicos es excesiva. Primero se para, pero como sus compañeras no se dan cuenta y continúan, corre hacia ellas para detenerlas. Los cuatro cofrades que portan la virgen, mirada al frente, tampoco se enteran de lo que está pasando, por lo que otra de las religiosas se dirige corriendo hacia ellos para explicarles que han de esperar a que la banda los alcance.

Semana Santa agotadora para la Agrupación Musical Yacente

La Agrupación Musical Yacente Ibiza no ha desfallecido en esa corta ascensión, a pesar de que esta Semana Santa ha sido agotadora para sus 70 componentes. El Jueves Santo tocaron en Ronda, contratados (no invitados) por la Hermandad del Eccehomno de la iglesia de María Auxiliadora de esa población. Es la única banda de Balears contratada para las procesiones que se celebran en Andalucía, como recalca, orgulloso, Marc Torres, su director: «Se pusieron en contacto con nosotros cuando nos vieron en las redes sociales», explica.

En Ronda actuaron junto a una banda de palio de Olvera (Cádiz) y a la Legión, dado que en la iglesia de esa hermandad malagueña se encuentra el Cristo de la Buena Muerte. Los instrumentos fueron enviados desde Ibiza el miércoles, y los músicos de la agrupación partieron en avión el mismo Jueves Santo. Tras tocar, y sin hacer noche en Ronda, regresaron a Ibiza para participar en el Santo Entierro. Tras esta última y agotadora procesión, el periplo concluyó la madrugada del sábado, aunque este domingo les quedaba la guinda: el Encuentro. Como para acabar reventados.

Momento del encuentro de las dos imágenes.

Momento del encuentro de las dos imágenes. / J.M.L.R.

Como manda la tradición, la pequeña imagen de la Virgen es desvelada (desde que sale del convento porta un velo negro con ribetes bordados que la cubre de pies a cabeza) al encontrarse en la plaza de la catedral frente a la de Jesús Resucitado, llevada también a varal por cuatro miembros de la Cofradía del Santo Cristo Yacente. En la plaza apenas hay en esos momentos un centenar de personas, buena parte de ellas turistas. Y tras la imagen de la Dolores, alrededor de una decena que ha subido desde el convento. Aguarda también allí el obispo, Vicent Ribas.

La coreografía del Encuentro no entraña mucha complicación. Las imágenes se acercan, se alejan, vuelven a acercarse y a alejarse una y otra vez mientras dura el tema que interpreta la banda, hasta que son elevadas con una leve inclinación y se lanzan confetis, que viene a ser como el momento éxtasis de esta procesión. Al no ser pesadas ni voluminosas, el efecto no es tan dramático como el que se produce con las protagonistas del Encuentro de Santa Eulària, por ejemplo. A continuación, entran en el templo, primero el Resucitado, luego la virgen, que son instalados a un lado del altar. Es el momento en el que, como ha explicado el obispo en su homilía, «se inicia el año nuevo cristiano». Fuera espera a los asistentes una mesa llena de buñuelos, bizcochos y una rosca, además de bebida, para celebrarlo. Abajo, en l’Hospitalet, los ortodoxos ya se preparan para su particular Semana Santa, que tendrá lugar el próximo fin de semana.

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