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Ciencia y salud

Tomàs Ripoll, nuevo director científico del IdISBa: «La falta de financiación es uno de los grandes obstáculos para investigar»

Acaba de aterrizar en el Instituto de Investigación Sanitaria de Balears (IdISBa) tras una larga trayectoria asistencial e investigadora

Viene de la coordinación autonómica del área de Investigación del Ib-Salut, cargo que seguirá manteniendo

Se muestra preocupado por la fuga de talento y por mejorar las condiciones laborales de los científicos. También afirma contundente que «presionará» para lograr que las instituciones inviertan más en investigación

El doctor Tomàs Ripoll, en uno de los laboratorios del IdISBa.

El doctor Tomàs Ripoll, en uno de los laboratorios del IdISBa. / B. Ramon

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Acaba de aterrizar en la dirección científica del IdISBa. ¿Qué diagnóstico hace al llegar?

El IdISBa es la entidad investigadora clave de la sanidad balear, la punta de lanza donde se genera conocimiento científico. Hay cosas muy consolidadas, es un instituto puntero. Mi intención es consolidar lo ya hecho y seguir creciendo a nivel científico y, sobre todo, traslacional, es decir, que la investigación llegue a la práctica clínica diaria. Y también reforzar la proyección social, que nos conozcan las asociaciones de pacientes y la ciudadanía.

¿Qué es lo primero que quiere cambiar o reforzar?

Lo primero es reconocer que el trabajo de los últimos años ha sido tremendo. Se consiguió la acreditación y después la reacreditación del Instituto Carlos III, y dentro de dos años toca una nueva. Eso es fundamental, implica recursos y estar en la primera línea nacional. A partir de ahí, hay margen de mejora, por ejemplo, en reforzar la investigación traslacional, conectar mejor la investigación básica con los clínicos, con los profesionales que están de cara al paciente. Y también toda la parte social. Tenemos buenas infraestructuras y algunas se pueden mejorar.

Tomàs Ripoll, nuevo director científico del IdISBa, en su despacho en la sede del instituto.

Tomàs Ripoll, nuevo director científico del IdISBa, en su despacho en la sede del instituto. / B.RAMON

Viene de la asistencia y de la investigación, pero también ha estado en gestión. ¿Qué pesa más en su forma de dirigir?

Mi labor ahora es de gestión, pero mi trayectoria me da una visión amplia. He estado en atención directa al paciente y con una vertiente investigadora potente, con un grupo en enfermedades del corazón. Eso me ha enseñado cómo funciona la investigación desde dentro. Aun así, dirigir la gestión global de un instituto es mucho más complejo, porque ya no tengo que centrarme en una línea, si no abarcar todo. Necesito un tiempo para adaptarme y conocer los recursos con los que contamos.

¿Qué balance hace de la etapa de su predecesora, Antònia Barceló?

Hay que destacar dos figuras: Miquel Fiol, que fue el primer director científico y el que consiguió la acreditación del Carlos III, que es un hito. Y la doctora Antònia Barceló, que ha logrado la reacreditación y ha demostrado que el instituto cumple estándares e indicadores muy exigentes. Su labor, para mí, ha sido de diez. Mantener el nivel y avanzar es todo un reto.

¿Su llegada supondrá continuidad o cambio de rumbo?

Continuidad, consolidación y crecimiento en todas las áreas en las que se puede seguir avanzando.

¿Qué líneas de investigación deben mantenerse sí o sí?

Hay líneas muy punteras, como oncología, microbiología o cardiología, que hay que mantener y reforzar. Pero no se puede dejar de lado lo emergente o lo que necesita una atención especial. Por ejemplo, en tecnología de la salud e innovación digital hay recorrido. También hay hitos recientes, como el espectrómetro de masas que incorporó hace poco el IdISBa, una infraestructura muy poco habitual a nivel nacional.

Baleares sigue a la cola en inversión en I+D. ¿Hasta qué punto limita eso la investigación sanitaria?

Limita, claro. Pero también hay que ponerlo en contexto: el IdISBa capta recursos por muchas vías. La aportación del Govern no es, cuantitativamente, la principal. El instituto recibe más dinero a través de proyectos competitivos que ganan los investigadores y de ensayos clínicos en hospitales. Aun así, necesitamos más inversión en investigación y vamos a presionar en esa dirección.

¿Se puede competir con otros institutos teniendo menos financiación?

Si tienes menos financiación, compites con más dificultades. Es evidente. Por eso hay que buscar más recursos por todas las vías posibles y, en paralelo, mejorar la financiación si queremos estar en igualdad de condiciones.

¿Cuál es el mayor obstáculo para investigar en Baleares ahora mismo?

La falta de financiación es uno de ellos. Pero hay otro muy importante: consolidar a los investigadores. Me preocupa que no se les pueda ofrecer estabilidad, remuneraciones adecuadas e incentivos para desarrollar su labor. La fuga de talentos es un problema generalizado en todo el país. Los jóvenes encuentran mejores condiciones fuera. Aquí se está trabajando en un decreto de carrera investigadora que, si se hace bien, puede ayudar a atraer y retener. Pero tiene que ir acompañado de condiciones laborales adecuadas.

¿Baleares está perdiendo talento investigador?

Baleares lo ha sufrido igual que toda España. Es un tema de política científica más amplia. Desde el IdISBa vamos a insistir en la importancia de revertirlo, en analizar por qué se va la gente (en gran parte es por la falta de estabilidad) y en ofrecer condiciones atractivas. Irse fuera para formarse puede ser positivo, el problema es no poder volver.

¿Qué puede hacer el IdISBa, en lo concreto, para captar y retener?

Ofrecer contratos ligados a proyectos, impulsar convocatorias internas del propio IdISBa o facilitar que investigadores jóvenes, predoctorales y posdoctorales, se incorporen a grupos con una línea sólida y un aval senior. Y, sobre todo, seguir captando recursos con proyectos competitivos y con ensayos clínicos, que además permiten que los pacientes se beneficien de fármacos en investigación.

¿La vivienda es un freno para atraer científicos a las islas?

Sin duda. Pero es un problema que afecta a todos los trabajos y las soluciones van más allá del IdISBa.

¿Qué papel debe tener la Atención Primaria en investigación?

Fundamental. Es la puerta de entrada de los pacientes. Y en Baleares, además, es un punto diferencial, porque hay un grupo de investigación en Atención Primaria muy potente, con presencia en plataformas nacionales e internacionales. Eso hay que consolidarlo y potenciarlo, porque no es algo tan común en otras comunidades.

¿Qué áreas quiere potenciar especialmente?

Para potenciar una línea hace falta liderazgo y un grupo capaz de generar investigación sólida. El IdISBa tiene 56 grupos y unos 900 investigadores, agrupados en siete áreas. Hay áreas muy fuertes, como oncología o hematología. Otras, como tecnología de la salud, tienen más dificultades, pero no por ello hay que dejarlas de lado.

¿Hay líneas que no acaban de despegar?

Hay algunas con margen de mejora, pero ahora no las voy a señalar, primero tengo que analizarlas bien. Pero sí tengo claro que en esas vamos a incidir para mejorar.

¿Qué necesita el IdISBa para dar un salto en los próximos años?

Más inversión, mayor reconocimiento clínico y social, y más visibilidad. Y reforzar el vínculo con asociaciones de pacientes. El año pasado se hizo una primera jornada con pacientes y ese camino es clave, la investigación va dirigida a ellos, por tanto deben ser partícipes.

¿Los pacientes de Baleares acceden a terapias innovadoras al mismo nivel que en la Península?

En general, sí. La sanidad española es de las mejores del mundo y los pacientes acceden a terapias farmacológicas o tecnológicas que han demostrado eficacia. Puede haber alguna diferencia puntual en alguna tecnología muy específica, pero Baleares está dotada con lo necesario.

¿Teme que la investigación sea lo primero que se recorte con la presión presupuestaria?

No creo, no tengo miedo a que se recorte. Lo que quiero es que se aumente. Y vamos a luchar por ello.

¿El Govern apuesta de verdad por la investigación?

Sí, pero tiene que demostrarse con hechos. Y eso significa más inversión.

¿La investigación pública compite en desventaja frente a la privada o las farmacéuticas?

Las farmacéuticas son aliadas. Sin ellas la investigación farmacológica no avanzaría, concentran una parte enorme del desarrollo de fármacos. Hay que buscar sinergias. En cuanto a hospitales privados, hacen investigación en algunos casos, pero son minoría, no es su prioridad y la investigación es costosa.

¿Se investiga lo que necesitan los pacientes o lo que tiene más financiación?

No siempre coincide, pero ha habido un cambio importante. Antes, las enfermedades raras estaban desatendidas porque nadie ponía dinero. Eso ha cambiado radicalmente, hoy se investigan enfermedades minoritarias desde institutos públicos y también desde farmacéuticas. Y el ejemplo claro es la amiloidosis: hace años no había fármacos y ahora hay varios que han cambiado las expectativas y calidad de vida.

¿Qué le ilusiona más de este reto?

Ver crecer la investigación en Baleares, conseguir nuevos hitos y que eso repercuta en la práctica clínica diaria. Y que el IdISBa sea reconocido también socialmente, que los pacientes lo sientan como parte de su proceso. La investigación solo tiene sentido si acaba llegando al paciente.

¿Seguirá como coordinador autonómico de Investigación del Ib-Salut?

De momento sí. No puede haber un parón. He iniciado un trabajo y va a tener continuidad, ya se verá más adelante cómo se organiza.

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