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Movilidad

Los usuarios ponen el foco en el nuevo servicio de autobuses de Ibiza: "Si funcionaba mal antes, ahora lo han rematado"

La saturación del servicio y la eliminación de rutas directas son otras de las quejas más frecuentes entre aquellos que hacen uso del transporte público

Imágenes del inicio de la nueva contrata de autobuses de Ibiza

Imágenes del inicio de la nueva contrata de autobuses de Ibiza / Toni Escobar

Nuria García Macias

Nuria García Macias

Ibiza

Más allá de las quejas generales, los comentarios de los usuarios en Facebook dejan varios testimonios muy concretos que resumen bien cómo se ha vivido el arranque del servicio de autobuses en Ibiza: jornadas eternas, cambios que nadie entiende y pasajeros que han acabado buscando soluciones por su cuenta para no quedarse tirados.

Uno de los relatos más detallados fue el de Francis Leñi, que contó la odisea de su hija para llegar a Sant Antoni desde Ibiza. Según explicó, tardó dos horas en completar el trayecto. Primero, porque no sabía que habían cambiado la ruta y que el autobús ya no paraba en Isidoro Macabich, una parada que utiliza a menudo. Después, porque al llegar andando al Cetis tuvo que dejar pasar dos autobuses al ir completamente llenos. Su comentario terminaba con una crítica sobre la gestión del nuevo servicio a comparación con el de hace décadas: "La isla ya no tiene ni la misma población ni el mismo tráfico que hace veinte años, y el transporte público debería reflejar esa realidad".

También fue muy llamativo el testimonio de María del Carmen Andrades, centrado en la línea circular de Santa Eulària. Explicó que había pedido explicaciones al Consell y a Alsa tanto por email como por Messenger y que había llamado "unas 15 veces" a la oficina de la empresa sin que nadie le respondiera. Su queja principal fue que no pasó "ni uno" de los autobuses a la hora indicada en un horario que, además, considera prácticamente imposible de entender.

Entre los cambios de horarios que más han molestado está el relatado por Federico Julián Salvo, usuario de la antigua línea 13, ahora T3. Denunció que el primer servicio se ha retrasado diez minutos, eliminando en la práctica la salida de las 6.30 horas. Eso, según explicó, provoca que quienes antes llegaban a Santa Eulària a las 7 horas ahora lo hagan "a las 7.10 horas con suerte". También lamentó que ya no haya tablas de referencia en cada parada, sino solo horas de salida y llegada.

Otro caso significativo es el trasladado por Secundino Fernández, que habló en nombre de una persona usuaria de la línea Ibiza-Sant Miquel. En su comentario explicaba que el autobús que antes salía a las 7.30 horas ahora lo hace a las 7.50 horas, generando nerviosismo entre quienes tienen que entrar a trabajar a primera hora. Como posible solución, proponía que en las líneas más delicadas se mantuviera "al menos al principio a conductores veteranos que conocieran bien los recorridos".

La saturación del servicio también aparece reflejada en varios testimonios. César Giovanni Arguello Losada contaba que en su caso la ruta 12 sí fue puntual, pero que el problema estaba dentro del vehículo: autobuses tan llenos que la gente tenía que ir de pie "como una marioneta", una situación que consideraba todavía más complicada para las personas mayores al no encontrar asiento.

"No habían asientos suficientes"

Precisamente desde esa perspectiva habló Nelsy Rodríguez, que relató su viaje de pie desde Santa Eulària hasta Can Misses pese a ser una persona mayor con artrosis y acudir a una cita médica. Su comentario mezclaba ironía y resignación al describir un autobús "súper repleto" y con la música tan alta que, decía, hasta le dieron ganas de bailar en el pasillo. A pesar del chiste, su experiencia resulta incomoda en un trayecto especialmente duro para una persona vulnerable.

Las conexiones mal resueltas también dejaron casos concretos, como el de Eva Isabel Barbero Jiménez, que denunció la desaparición de la ruta directa entre Es Canar e Ibiza. Ahora, explica, debe hacerse transbordo en Santa Eulària, pero los horarios no coinciden y eso deja a los viajeros esperando entre media hora y una hora. Barbero concluyó que si el servicio ya funcionaba mal antes, ahora "lo han rematado".

En esa misma línea, Lola Rial Eiroa cargó contra el nuevo recorrido de la línea EU8, ahora por el centro de Ibiza. Según relató, el autobús quedó atascado durante ocho minutos en Fray Vicente Nicolau, y advirtió de que en verano el problema puede multiplicarse. Para colmo, en la vuelta el vehículo no se detuvo en su parada y terminó pagando 7,50 euros de taxi para llegar a casa.

Las esperas interminables también protagonizan varios comentarios. Claudia Ramírez aseguró haber esperado el autobús 14 desde las 7 hasta las 7.48 horas, llegando tarde al trabajo. GuilleyRocio Cano Peral explicó que su hija estuvo una hora esperando el autobús para ir al instituto en Sant Antoni. Y Andrea Zamora fue una de las más contundentes al relatar más de una hora y media de espera de Sant Antoni a Ibiza y más de dos horas y media en el trayecto de vuelta, sin que nadie supiera darle una explicación clara.

Junto a estos testimonios detallados, otros comentarios resumían el sentir general con frases directas como "un caos total", "una vergüenza" o "pésimo servicio". Algunos lo envolvían en humor, como Sergio Turegano Martinez, que habló de "experiencia inolvidable", o Antonio Rodríguez González, que lo definió como "experiencia religiosa" haciendo referencia a la canción de Enrique Iglesias.

Pero incluso con ironía, el mensaje de fondo era el mismo: para muchos usuarios, el estreno del nuevo servicio ha sido cualquier cosa menos tranquilo.

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