Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Autobuses

El nuevo servicio de autobuses en Ibiza genera malestar entre los residentes: retrasos, saturación y problemas en las conexiones

Estos inconvenientes han afectado especialmente a trayectos clave como Sant Antoni o el aeropuerto

Imágenes del inicio de la nueva contrata de autobuses de Ibiza

Imágenes del inicio de la nueva contrata de autobuses de Ibiza / Toni Escobar

Nuria García Macias

Nuria García Macias

Ibiza

El estreno del servicio de autobuses en Ibiza ha venido acompañado de una oleada de quejas en redes sociales. A raíz de la pregunta lanzada en Facebook sobre si los usuarios habían tenido problemas, decenas de comentarios reflejan un arranque marcado por retrasos, cambios de ruta que han desconcertado a muchos pasajeros, vehículos llenos y largas esperas en distintos puntos de la isla.

El malestar se ha repetido especialmente en trayectos hacia Sant Antoni, Santa Eulària, el aeropuerto o Sant Miquel. Entre las quejas más habituales aparecen los autobuses que no pasan a su hora, otros que llegan completamente llenos y no admiten más viajeros, y casos de personas que se han visto obligadas a recurrir al taxi para llegar a tiempo al trabajo, al instituto o a citas médicas.

Otro de los problemas más comentados ha sido la dificultad para entender los nuevos horarios y recorridos. Varios usuarios aseguran que no se habían enterado de los cambios de ruta o que en las paradas la información resulta poco clara. También se repiten las críticas a conexiones mal resueltas tras la reorganización de líneas, con transbordos que no encajan y dejan a los pasajeros esperando durante largos periodos.

"Condiciones pésimas"

La saturación de los vehículos ha sido otro de los grandes focos de protesta. Los comentarios hablan de trayectos realizados de pie, autobuses abarrotados y dificultades añadidas para personas mayores o con movilidad reducida. A ello se suman algunas incidencias técnicas denunciadas por los viajeros, como rampas para minusválidos que no funcionaban o vehículos averiados.

Aunque entre los comentarios también hay alguna opinión aislada que pide paciencia en este primer día o asegura que en su línea el servicio funcionó correctamente, la sensación general es de desorden e improvisación. La mayoría de usuarios coincide en que el sistema ha arrancado con demasiados problemas para una isla que "depende tanto de la movilidad diaria de trabajadores, estudiantes y residentes".

El enfado, además, no se limita a un retraso puntual o a una incidencia concreta. Lo que se percibe en muchos mensajes es la sensación de que el nuevo servicio no se ha adaptado ni al volumen de pasajeros ni a la realidad actual de Ibiza, donde el tráfico y la demanda de transporte público poco tienen que ver con los de hace años.

Con este panorama, muchos usuarios miran ya con preocupación a los próximos meses. Porque si el arranque ha dejado colas, confusión y pasajeros tirados en las paradas, la pregunta que queda en el aire es qué puede pasar cuando llegue la temporada alta y la presión sobre la red de autobuses sea todavía mayor.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents