Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Obituario

Fallece en Ibiza el arqueólogo Josep Maria López Garí, apasionado del mundo púnico y fenicio

Apasionado de la arqueología desde niño, participó en numerosas excavaciones en las Pitiusas y Líbano

Fue director insular de Patrimonio del Consell de Ibiza y formó parte de Eivissa pel Canvi

Josep María López Garí, en 2005 en las excavaciones de sa Capelleta.

Josep María López Garí, en 2005 en las excavaciones de sa Capelleta. / Cristina de Middel

Marta Torres Molina

Marta Torres Molina

Ibiza

Con su eterna sonrisa, metido de lleno entre piedras milenarias, en cuclillas, en plena excavación, haciendo aquello que más le gustaba. Es la imagen que se viene a la cabeza cuando se piensa en Josep Maria López Garí, arqueólogo, que ha fallecido en Ibiza a la edad de 61 años.

Apasionado de la arqueología desde muy niño, López Garí, que entre 2007 y 2011 fue director insular de Patrimonio en el Consell, defendió siempre la conservación del patrimonio de las Pitiusas. “Cuando camino por Ibiza pienso en todo lo que ha desaparecido”, confesaba en una entrevista con este diario en abril de 2005, en la que defendía que, si por él fuera, se tendría que haber “conservado todos” los restos arqueológicos encontrados en la isla y, sobre todo, en la ciudad de Ibiza. Tenía entonces 41 años, formaba parte de la empresa Posidonia y en ese momento ya había pasado más de media vida excavando.

La primera vez, recordaba, con apenas 14 años, en una especie de prácticas que sólo sirvieron para confirmar su amor por la arqueología, un trabajo que se encargada de desmitificar: “El 90% del trabajo no se ve. Y no es estar siempre con el pincelito, hay muchos momentos de pico y pala. Además, una vez que has acabado la excavación es cuando empieza el trabajo de verdad: limpiar el material, reconstruir, inventariar, estudiar…”. Advertía a quienes se plantearan ser arqueólogos que si no sentían una profunda pasión por la arqueología, que pensaran en otra cosa: “Es un trabajo muy duro y muy incomprendido por la sociedad”. E insistía en que ser arqueólogo no era ser Indiana Jones.

El auténtico tesoro

Lejos de tesoros y joyas, para él el auténtico tesoro era poder atisbar, a través de los hallazgos arqueológicos cómo vivian los humanos del pasado. Con una curiosidad mastodóntica, todo le parecía interesante. Y reconocía que le hacía ilusión toparse en las vitrinas de un museo, alguna pieza de excavaciones en las que hubiera participado. Le interesaban los púnicos y los fenicios. Y el Mediterráneo, que consideraba su auténtica patria.

Durante su etapa como director insular de Patrimonio.

Durante su etapa como director insular de Patrimonio. / M. C.

Denunció la destrucción de restos arqueológicos en algunas obras públicas. Como unas acequias de cultuvo púnicas y romanas en un solar de Can Misses. O, los más sonados, los que se comió la construcción de la autovía del aeropuerto. Él y Ricard Marlasca, que se encargaban del seguimiento de las obras de las autovías, descubrieron restos que pedían conservar, algo a lo que se oponía el Consell. Esto supuso fricciones con el entonces conseller de Cultura y el arqueólogo del Consell y López Garí y Marlasca acabaron despedidos.

Integrante de Eivissa pel Canvi, en 2007 le nombraron director insular de Patrimonio, desde donde insistió siempre en conservar los restos que se hallaban en las excavaciones previas a la construcción de edificios y otras infraestructuras. Lo que le llevó a algunos enfrentamientos con políticos e instituciones. Y no siempre de partidos o ideologías muy diferentes a la suya. Que también. Insistió en que los restos del nuevo Sa Bodega se conservaran in situ, algo que consideraba “enriquecedor” y “didáctico” para los escolares que, defendía, podrían entender así mucho mejor la historia de una ciudad que, recordaba en una carta publicada en este diario en 2011, “ha arrasado con una grandísima parte de los restos de la antigua ciudad púnica y romana”. A lo que añadía,contundente: “Ahora no nos podemos permitir el lujo de perder nada más”.

A la política "por casualidad"

Desde el despacho del edificio de la avenida de España, señalaba que había llegado a la política “por casualidad”: “Soy un ciudadano normal con un cargo institucional que, por cierto, nunca empleo”. “Sólo soy un ciudadano que conoce y ama su patrimonio. Lo he defendido en el pasado, lo defiendo ahora y lo defenderé en el futuro”, insistía. De hecho, con él al frente de la dirección insular de patrimonio se halló en las excavaciones del Parador de Ibiza, los muros de un templo romano. También se opuso al proyecto del puerto deportivo de es Viver y al campo de golf de Platja d’en Bossa. Los desacuerdos con el PSOE, con el que habían ganado las elecciones y a quien acusaban de haberles dejado de lado, le hizo plantearse dimitir

Lóepz Garí, en unas excavaciones en Tiro en 2016

López Garí, en unas excavaciones en Tiro en 2016. / J. M. L. G.

Su pasión por los púnicos le llevó a participar en no pocas ocasiones en excavaciones en Líbano, en la ciudad de Tiro, desde la que en el siglo IX aC partieron los hombres y mujeres que una centuria después se establecerían en sa Caleta y fundaron Ibosim. También participó en campañas en Formentera. En 2023, junto con María José Escandell Torres y Ricard Marlasca Martín presentó los importantes descubrimientos sobre el yacimiento de Can Celleràs, en la Mola: dos viviendas de la época andalusí con abundante cerámica y tableros de juego.

En 1989 Josep María López Garí ya mostraba ese amor por el pasado en este mismo diario. Tenía apenas 24 años y participaba en los campos de trabajo internacional de la juventud en el poblado fenicio de sa Caleta. A pesar de su juventud le calificaban como “un veterano” en las excavaciones, ya que hacía cinco veranos que participaba en ellas: “Vengo cada año”, comentaba, sonriente, metido de lleno entre piedras milenarias.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents