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Política

Frente común de la oposición de Sant Josep para defender a los taxistas de este municipio de Ibiza

El alcalde, Vicent Roig, rechazó debatir en el pleno una moción sobre las licencias de taxi

Un momento del pleno celebrado este jueves en Sant Josep.

Un momento del pleno celebrado este jueves en Sant Josep. / Toni Escobar

Ibiza

Los grupos municipales de la oposición en el Ayuntamiento de Sant Josep a excepción de Vox (PSOE, Ara Eivissa, Unides Podem y Raquel Ripoll), han denunciado públicamente que el alcalde, Vicent Roig, ha rechazado incluir en el pleno de marzo la moción conjunta presentada para mantener las fechas de temporada de las licencias estacionales del transporte público de viajeros.

Los grupos de la oposición sostienen que el alcalde ha empleado como pretexto “un argumento de forma que no resiste ningún análisis serio” para dejar fuera del pleno esta iniciativa conjunta.

Según explican, la Junta de Gobierno Local aprobó el 30 de enero una modificación de las fechas de inicio de la temporada alta del taxi para 2026, retrasándolas 15 días respecto a lo que establece el Plan de actuación 2025-2028 vigente. Añaden que esta decisión se adoptó sin consultar a las asociaciones del sector, sin el respaldo de ningún informe técnico ni jurídico y sin coordinarla con el resto de ayuntamientos de la isla, “ninguno de los cuales ha tomado una decisión equivalente”.

Desde la oposición aseguran que esta actuación perjudica directamente a los profesionales del taxi del municipio y compromete la calidad del servicio público a los usuarios en uno de los periodos de mayor demanda.

Ante esta situación, los cinco grupos municipales de la oposición presentaron de forma conjunta una moción en la que instaban a la Junta de Gobierno a revocar el acuerdo y a abstenerse de realizar modificaciones unilaterales al Plan 2025-2028. Según exponen, la respuesta de Vicent Roig ha sido negarse a debatirla en el pleno al alegar que se trata de un ruego y no de una moción.

Los grupos rechazan “categóricamente” esta interpretación, que consideran “una maniobra para evitar que la decisión de la Junta de Gobierno sea sometida al control democrático del pleno”.

“Lo que ha hecho Vicent Roig es un ejemplo claro de caciquismo institucional”, han manifestado los portavoces de los tres grupos del bloque de izquierda y Raquel Ripoll. “Primero toman una decisión que perjudica a los trabajadores del taxi sin consultar a nadie y sin ningún informe que la avale; y cuando la oposición, toda la oposición, se une para pedir su revocación, cierran las puertas del pleno. Esto no es gobernar: es blindarse ante el control democrático”.

Los grupos de la oposición anuncian además que seguirán trasladando este asunto a los ámbitos que sean necesarios para defender tanto los derechos de los profesionales del sector como el funcionamiento transparente y democrático de las instituciones municipales.

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