Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Tribunales

2.238 euros de pensión por una grave lesión con la UD Ibiza

Sergio Cirio se rompió el tendón de Aquiles, tuvo que colgar las botas y ahora le han reconocido la incapacidad laboral permanente

Sergio Cirio, retirado en camilla el día de su grave lesión en mayo de 2021. | JUAN A. RIERA

Sergio Cirio, retirado en camilla el día de su grave lesión en mayo de 2021. | JUAN A. RIERA

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Guillermo Sáez

Guillermo Sáez

Ibiza

Sergio Cirio, excapitán de la Unión Deportiva Ibiza y actual ayudante del cuerpo técnico con el entrenador Miguel Álvarez, cobrará de por vida una pensión mensual de 2.238 euros, después de que la Justicia le haya reconocido la incapacidad laboral permanente debido a la grave lesión que sufrió durante un partido disputado hace cinco años con el equipo celeste en Can Misses.

La carrera futbolística de Cirio se truncó el 5 de mayo de 2021, cuando sufrió la rotura completa del tendón de Aquiles de su tobillo izquierdo durante un partido contra el Gimnàstic de Tarragona, correspondiente a la fase de ascenso a Segunda División, que culminaría con el histórico ascenso del equipo ibicenco a la categoría de plata.

El capitán del Ibiza se lesionó en una jugada fortuita, abandonó el campo en camilla y comenzó su peculiar calvario. Después de la cirugía inicial, padeció una infección profunda y una osteítis en el calcáneo que le obligaron a una segunda intervención quirúrgica en diciembre de aquel año. Desde entonces, Cirio presenta tres cicatrices en el talón y una «gran limitación» en la movilidad del tobillo, lo que le impide realizar actividades que supongan cambios de velocidad, saltos o carreras prolongadas.

La edad no es obstáculo

En primera instancia, el Juzgado de lo Social número 1 de Ibiza desestimó la demanda del jugador y dio la razón al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) y a la mutua Fremap, que sostenían que las lesiones no eran suficientes para concederle la incapacidad laboral y que, además, la profesión de Cirio ya no era la de futbolista, sino la de entrenador y técnico de scouting, funciones que empezó a desempeñar en la estructura del club tras su lesión.

Sin embargo, el magistrado Antoni Oliver Reus, de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Balears (TSJB), contesta ahora que la «profesión habitual» a considerar en este caso debe ser la de futbolista, pues es la que ejercía Cirio al sufrir el accidente de trabajo. El tribunal subraya que es irrelevante que el club recolocara al jugador en tareas más livianas de oficina o banquillo durante su baja.

Cirio tenía 36 años en el momento de sufrir la lesión y la sentencia no obvia que es «una edad en la que la mayoría de los futbolistas han abandonado el fútbol profesional o están a punto de hacerlo», ni tampoco que «está fuera de toda duda que la simple retirada del futbolista profesional no justifica el reconocimiento de ninguna situación de incapacidad permanente», siempre y cuando sea «consecuencia exclusivamente del desgaste propio de la edad».

Sin embargo, apostilla, no hay duda de que el demandante ejercía «la profesión de futbolista de élite» cuando cayó lesionado, por lo que «resulta procedente la declaración de incapacidad permanente total para la profesión habitual derivada de accidente de trabajo», en aplicación de los artículos 193 y 194 de la Ley General de la Seguridad Social. Además, añade que la existencia de un desgaste previo de las articulaciones derivadas del ejercicio profesional no puede impedir que se declare la existencia de accidente de trabajo», más aún en el caso de la «lesión maldita», como califica la sentencia a la rotura del tendón de Aquiles.

Por todo ello, el fallo condena a la mutua Fremap al abono de una prestación económica equivalente al 55% de su base reguladora, fijada en 4.070 euros mensuales, por lo que la pensión se queda en 2.238 euros. Sergio Cirio llegó al Ibiza en 2017 y fue el gran referente del crecimiento del club hasta el punto de que en 2022, un año después de su grave lesión, la UD Ibiza le entregó la insignia de oro y brillantes.

Otro caso reciente

Aunque no es habitual, su caso no es el único de un futbolista al que se reconoce una pensión por lesiones derivadas de su trabajo en los campos de fútbol. El precedente más reciente es el de Mikel San José, exdefensa del Athletic de Bilbao que llegó a disputar siete partidos con la selección española. Hace dos meses, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco le reconoció una incapacidad permanente total y el derecho a cobrar una pensión mensual de 1.673 euros.

En su caso, no fue una lesión concreta, sino distintos problemas en la espalda y ambos tobillos que le habían provocado una «limitación global», según la sentencia, que tuvo el voto desfavorable del presidente de la Sala, Pablo Sesma. Este magistrado difirió con sus dos colegas al considerar que, si se acepta este caso, habría que reconocer la incapacidad, y por tanto la pensión, para todo deportista profesional a cierta edad.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents