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Entrevista

Raquel Sánchez Jiménez, presidenta de Paradores de España: «El Parador se va a vender solo»

Licenciada en Derecho, exministra, exalcaldesa de Gavà y exdiputada, entre otros muchos cargos, pasará a la historia moderna ibicenca por haber inaugurado el Parador en Dalt Vila, que ha estado en obras y ha sufrido todo tipo de contratiempos desde 2009. Preside la empresa de los hoteles públicos desde diciembre de 2023 y, optimista durante toda la entrevista por vídeoconferencia, está convencida de que lograrán desestacionalizar e integrar el local en el tejido social y cultural de la isla.

Raquel Sánchez, presidenta de Paradores de España, en el establecimiento de Alcalá de Henares.

Raquel Sánchez, presidenta de Paradores de España, en el establecimiento de Alcalá de Henares. / Paradores

César Navarro Adame

César Navarro Adame

Ibiza

¿Es consciente de que ha entrado en la historia reciente de Ibiza?

No, no. Hay que reconocer que Ibiza ha tenido mucha paciencia con este Parador, del que se empezó a hablar en 2004 y que a pasado por muchas vicisitudes que son conveniente explicar. Se empezó a trabajar en 2008 pero se encontraron restos arqueológicos muy importantes y eso obligó a paralizar las obras y a cambiar el planteamiento del proyecto. Y hubo una crisis económica... A partir de 2019 se retomó activamente hasta el día de hoy, que es una realidad. Toca celebrarlo y sobre todo agradecer a los ibicencos e ibicencas la paciencia que han tenido.

¿Hay algo que le guste especialmente del hotel?

Me gusta todo. Destacar una sola cosa es difícil porque el Parador, por una parte, supone recuperar y devolver a la ciudadanía una parte del patrimonio que durante décadas ha estado cerrado. Me comentaba gente de la isla que durante años visitaban y jugaban entre las ruinas... Pero también porque será un espacio increíble para disfrutar de lo que significa Ibiza, la isla, su cultura y gastronomía... También destacaría su decoración, que lo hace muy cálido y confortable y que se inspira también en las casas ibicencas. Creo que es un lugar para disfrutar de todo lo que representa Ibiza.

Sánchez en una imagen cedida por la empresa pública.

Sánchez en una imagen cedida por la empresa pública. / Paradores

Decía el ministro Jordi Hereu en la inauguración que el objetivo es crear un flujo entre el Parador y la ciudad y la isla. Se me antoja algo complicado porque Dalt Vila no es precisamente demasiado accesible.

Estamos hablando de un castillo que, por definición, es una estructura defensiva que está hecha para que cueste llegar a ella. ¡De eso partimos! Además, nuestras intervenciones [en los espacios donde abren hoteles] son muy cuidadosas y cada pequeña actuación debe tener autorización de Patrimonio y estamos comprometidos con eso. Pero hemos intentado garantizar al máximo la accesibilidad y que una vez que estés dentro que las partes visitables puedan ser accesibles. Pero es verdad. No podemos obviar que estamos hablando de una estructura defensiva.

Hasta el punto de tener que excavar bajo las murallas para crear un aparcamiento. ¿Pedirán algo al respecto al Ayuntamiento?.

Más que pedir, que trabajemos de manera conjunta para que podamos hacer el Parador visitable. Evidentemente, hay que conjugar esa sensibilidad con garantizar un acceso discreto a los clientes. Son cuestiones que hay que trabajar. Y el Ayuntamiento tiene que trabajar en ese sentido. Pero insisto en que no podemos obviar las características de este Parador.

Resulta difícil creer en esa futura colaboración con el Ayuntamiento cuando últimamente fue prácticamente inexistente.

Bueno, no. Siempre hemos trabajado de la mano del Ayuntamiento y últimamente la colaboración ha sido total, estrecha, intentando en cualquier caso avanzar siempre en el calendario porque hemos sido siempre los más interesados en abrir cuanto antes. Sí es verdad que en algún momento nos sorprendieron [cuando iniciaron las obras del Camí del Calvari, dicen, sin avisar] algunas declaraciones que no se correspondían con la realidad de lo que habíamos hablado y de cómo se coordinaban los técnicos. No se correspondían con esa realidad y lo tuvimos que explicar. Porque de lo contrario, siendo conscientes de que la ciudadanía llevaba tiempo esperando, no queríamos que se instalara en el imaginario colectivo que estas eran nuevas promesas de fechas que no se iban a cumplir y que en el Parador no estaba pasando nada... ¡También ha habido un seguimiento muy exhaustivo de todo!

Es nuestro trabajo.

Sí, claro. Cualquier cosa se interpretaba con esa desconfianza de que había problemas en el Parador. ¡No, esto es lógico! Pero lo entiendo porque se ha esperado mucho tiempo para esto

¿Limó asperezas con el alcalde durante la inauguración?

Ya habíamos hablado antes. Incluso en la feria de Londres (WTM) salimos juntos y quisimos transmitir, porque lo hablamos, que vamos a una y que esto es ya una realidad. En cualquier caso, es accesorio. Lo importante es que el Parador es una realidad y que ya lo podemos celebrar. El ruido y las polémicas son accesorias y no contribuyen a nada. Sólo a generar más confusión.

Hablando de realidad, y la de la vivienda en la isla les ha obligado a ceder habitaciones a trabajadores. ¿Les ha complicado mucho este tema la operativa?

A dos días de la entrada de clientes tenemos solucionado la cobertura de puestos de trabajo. Iniciamos el proceso hace ya muchos meses siendo conscientes de que la vivienda es un problema para todos los sectores y que no podíamos mirar hacia otro lado. Somos responsables con lo que pasa en la sociedad. Somos una empresa pública y y como el resto, tenemos que garantizar unas condiciones dignas a nuestros trabajadores. Por eso destinamos una parte de nuestras habitaciones para ellos.

¿Cómo puede afectar esto a la cuenta de resultados?

La calculamos con el número de habitaciones que sacamos en oferta, y en ese sentido, con las 41 que ofrecemos, creemos que será un Parador que nos dará alegrías. Tendrá una cuenta de resultados muy positiva, aunque no me quiero aventurar porque ya saben que dependerá de la ocupación. Que por cierto, ya podemos decir que en este mes de marzo está prácticamente al 100%. Y eso se traslada al resto de meses. Los precios son flexibles, tenemos una oferta muy dinámica. Estamos seguros de que el Parador funcionará muy bien.

En cifras o porcentajes, ¿cuál es el sacrificio al que les obliga la falta de vivienda?

Si son 25 habitaciones, pues un tercio. [Las destinadas al personal] son más pequeñas, se pueden comercializar. Pero también es cierto que para cualquier trabajador no es la opción idónea. Y que el hecho de que hayamos destinado esas habitaciones para trabajadores no quiere decir que no estemos analizando otras fórmulas que permitan garantizar esa residencia a los trabajadores que quizá puedan ser más interesantes para la compañía.

¿Tan difícil ha sido encontrar empleados de Ibiza?

No, no. Ahora mismo el 60% son locales. Por lo que creo que el problema es de acceso a la vivienda en la isla.

Por eso, porque se supone que los locales ya tienen donde residir.

Bueno, ya. Claro (ríe). No podemos solucionar el problema pero somos responsables con esta realidad y debemos ofrecer unas condiciones dignas a nuestros empleados y eso es lo que estamos haciendo.

¿Han tenido que ofrecer otros incentivos, además de las habitaciones para contratar?

(Se lo piensa...). Tenemos un plus específico salarial para este Parador que evidentemente tuvimos que aprobar con Hacienda, conscientes de que se daba esa situación. Para que podamos tener salarios competitivos, porque esto es una empresa pública y tenemos unos límites que no tiene el sector privado. Pueden ofrecer salarios muy altos pero concentrados en la temporada alta. Nosotros en cambio hemos mejorado las condiciones y los sueldos y por eso hemos pedido autorización a Hacienda. Pero también ofrecemos la posibilidad de tener un trabajo todo el año. Que puedan conciliar laboral y personal. Ofrecemos un trabajo con unas condiciones pero además todo el año. Creo que cuando hablamos de desestacionalizar para ir hacia un turismo más sostenible y responsable, hablamos también de eso.

Porque abrirán todo el año...

Sí, claro.

¿Me puede dar una previsión de ingresos y de gastos de este Parador?

Todavía es muy precipitado. Tenemos nuestras previsiones, pero es muy precipitado hablar en esos términos. Como le decía antes, en los primeros meses estamos con ocupaciones muy elevadas y veremos cómo funciona. Porque la oferta gastronómica es increíble, impresionante. Los residentes deben saber que son restaurantes a los que pueden venir. No sólo pueden disfrutar de la gastronomía los clientes sino también quien nos visite. Y de la cafetería...

Supongo que es parte de esa idea de engastar el Parador en la vida social de la isla. Unir ciudad y hotel está muy de moda en hostelería.

Esa conexión se hace más atractiva al aplicar el 20% de descuento a los residentes...

¿En todo?

... Y hay un dato interesante: el 10% de las reservas de este mes de marzo son de residentes en Ibiza. Esa promoción, por lo tanto, está funcionando...

Y la curiosidad, porque después de tanto tiempo mucha gente está deseando conocer el Parador.

Claro. Se han organizado jornadas de puertas abiertas porque entendemos que se ha esperado tanto que hay muchas ganas de conocerlo y visitarlo.

¿Cuáles serán las claves de la promoción de este Parador? ¿Se diferenciará en algo de la de los otros 98?

Bueno, tenemos una estrategia de promoción enfocada a lo que creemos que va a ser un mix de clientes internacionales y nacionales, también a través de la gastronomía... Es un Parador que se va a vender solo. Los operadores con los que trabajamos, antes de que tuviéramos la fecha de apertura ya nos preguntaban. Lo introducimos en nuestros canales y vimos mucho interés. Están muy interesados en poder ofrecer el Parador de Ibiza, pero nuestro reto es sobre todo atraer esa demanda fuera de la temporada alta.

Es un reto tremendo... ¿Tienen algún as bajo la manga?

Somos optimistas y además creo que tenemos la obligación de serlo. Somos una empresa pública que trabaja y representa un modelo de turismo sostenible, desestacionalizado, descentralizado... Ibiza es un destino clarísimo, no hace falta explicarlo. Quizá hace falta explicar la Ibiza que nosotros representamos, y hay mucha: de interior, rural, de gastronomía... Siempre hemos apostado por esto. El Parador de Sigüenza, el de Molina de Aragón que abrimos en 2025 y que está en el top diez de ingresos y de ocupación.... Bueno. En el caso de Ibiza nuestro reto es que sea un Parador visitable, que tenga altas ocupaciones fuera de la temporada alta. Tenemos ese reto pero debemos ser optimistas y nos lo creemos. Ibiza tiene todo para que sea así.

¿Algo que no esté en sus manos y que pedirían para ayudar a ese proyecto de desestacionalización?

Cualquier iniciativa es buena.

Pero tendrá alguna pensada...

Evidentemente, nadie es ajeno a que una buena conectividad ayuda, y más en el caso de una isla. Sabemos que se está trabajando desde el Gobierno, desde Turismo y Transportes, para intentar garantizar la máxima conectividad, que haya los máximos vuelos y barcos posibles fuera de la temporada alta. Es un factor fundamental.

¿Cómo puede afectar la guerra en Irán al inicio del Parador?

Es un tema que nos preocupa a todos, como ciudadanos y como país, pero también como empresa. Sí es cierto que nuestro cliente internacional no es de Oriente Medio, es una realidad. Tienen muy poco peso en el cliente internacional. Creo además que España en este contexto de incertidumbre puede ser un buen destino, está alejado de las zonas de conflicto. Siempre lo ha sido. Pero es evidente que habrá unas consecuencias de la guerra que nos impactarán, como el precio de los combustibles, los suministros... Pero el país está preparado y el Gobierno trabaja para que el impacto sea el mínimo.

Con respecto al resto de paradores, el de Ibiza será más caro, más barato, más elitista...?

Tenemos paradores muy diversos y no me gusta catalogarlos. Los hay muy modernos o más espectaculares a primera vista. Y otros más pequeños en entornos rurales que son auténticas joyas, tesoritos. Todos son diferentes, no se pueden comparar. Hay uno para cada persona.

La conexión entre cultura y arte con el Parador, ¿cómo la han diseñado?

Con mucho cuidado, con un proyecto muy trabajado. Y quiero poner en valor que en los últimos dos años nos hemos fijado como objetivo reforzar y ampliar nuestra colección artística, que tiene en torno a 10.000 piezas. Salvando todas las diferencias, diría que somos el segundo museo más importante, y además descentralizado, del país después de El Prado. Llevamos el arte a todos los territorios. Trabajamos en reforzar nuestro papel de promotores y mecenas de la cultura y en el Parador de Ibiza tenemos una colección muy interesante, desde obras más clásicas a obras más contemporáneas de autores consagrados y de otros más emergentes, y también de la isla. Y creo realmente que, aparte de disfrutar del continente, de toda la obra, se puede disfrutar de la recuperación arqueológica, la cultura, las obras de arte. Estamos muy satisfechos con el resultado.

Están sobre 2.700 años de historia...

¡El otro día me preguntaban por el Parador más antiguo! Tenemos muchas dudas porque el primero en abrir fue el de Gredos, pero si nos ponemos a analizar sobre la base sobre la que están asentados se nos ocurría el de Ibiza.

Por cierto, ¿tienen alguna previsión de un segundo Parador en Balears?

(Ríe) De momento, disfrutemos del de Ibiza, que es el primero de las islas. Pero desde luego ni a Mallorca ni a Menorca les falta patrimonio para albergar uno. Pero ya sabe que ahora estamos muy centrados en todo el proceso de renovación y modernización de todos los paradores, con alrededor de 300 millones de inversión. Y en unos meses abriremos el de Veruela, en la Sierra del Moncayo, que será el número cien. Pero siempre quiero ampliar la red.

Por lo que me ha contado, conoce ya Ibiza.

Si, sí. Me encanta. Esa parte más tranquila. Pero la otra también está muy bien (ríe) y aporta mucho a la isla y a la economía. Pero va con la edad, me apetece más la calma...

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