Fútbol base
Julián Córdoba, delegado de árbitros de Ibiza y Formentera: "La violencia está demasiado interiorizada y normalizada en el fútbol base"
Denuncia la presión y los episodios de violencia que sufren los colegiados en el fútbol base y pide un compromiso colectivo para frenarlos

Programa Policía tutor, con Julián Córdoba (chaleco). / Toni Escobar

"La responsabilidad de los árbitros de fútbol no es impartir justicia", protesta el delegado de Ibiza y Formentera del Comité Balear de Árbitros y agente de la Policía Local de Ibiza, Julián Córdoba. Para él, la labor de los colegiados, en contra de la concepción social que muchos tienen en mente, es otra: "Nuestra misión es ejercer como simples mediadores y aplicar el reglamento".
Sin embargo, el trabajo como mediador de los trencillas no es nada sencillo. Sus decisiones, incluso en el fútbol base de Ibiza y Formentera, las miran con lupa muchos aficionados, como si se tratara de partidos a vida o muerte. Y, para colmo, son varios los que actúan como auténticos hooligans y reaccionan violentamente ante las decisiones de los colegiados. Ante ello, Córdoba considera que la solución pasa por alzar la voz, ya que "el silencio estimula al verdugo".
"Los árbitros también nos equivocamos"
Además, explica que "hay árbitros en Ibiza y Formentera que no apuntan en el acta todas las incidencias que sufren durante los partidos " y expone el motivo que, a su juicio, puede estar detrás: "Creo que la violencia en los campos de fútbol está demasiado interiorizada y normalizada en la sociedad".

Un agente de espaldas, en la jornada celebrada en el Patronato de Deportes de Ibiza. / Toni Escobar
Córdoba habla sobre la enorme presión a la que se enfrentan los árbitros: "También nos equivocamos y nuestros errores generan conflicto, pero tenemos que tomar decisiones en décimas o incluso centésimas de segundo. Apenas tenemos tiempo para arbitrar las acciones".
"Hemos avanzado mucho, pero sigue habiendo demasiada violencia"
A pesar de mostrar cierta frustración, el policía considera que la situación ha ido a mejor, aunque todavía queda mucho camino por recorrer: "Hemos avanzado mucho, pero sigue habiendo menos deportividad en nuestros campos de fútbol base de la que nos gustaría".
Al hablar sobre avances, hace mención al incremento de iniciativas que dan visibilidad a las conductas deportivas: "Desde hace poco, cuando un equipo recibe más de diez goles en contra, se deja de contabilizar en el marcador para que el perdedor no se sienta humillado. Además, ahora cualquier jugador convocado en fútbol base está obligado a jugar un rato. No hace mucho tiempo, quizá hace cinco o seis años, había padres que iban a los campos a ver a sus hijos y luego no jugaban. Eso generaba conflicto y violencia".
Por otro lado, indica que el fin de las conductas violentas en los estadios pitiusos requiere de un compromiso colectivo: "Es responsabilidad de todos poner fin a este tipo de actitudes. No es misión únicamente de los árbitros".
En este sentido, exige un cambio de actitud a algunos entrenadores de las islas: "Hay entrenadores que se centran demasiado en intentar que su equipo acabe lo más arriba posible en la tabla clasificatoria. Al final, los puntos mandan, pero no hay que generar violencia".
"Al final, arbitrar es hacer deporte"
Córdoba, que se autodefine como "padre, policía y árbitro", explica, en base a su experiencia, la difícil situación por la que atraviesan muchos colegiados que trabajan en el fútbol base local y sus familiares: "Al final, arbitrar es hacer deporte. De hecho, en los partidos de fútbol 11 corremos, de media, entre 10 y 12 kilómetros. Es una cifra superior a la que registran la mayoría de los futbolistas a lo largo del mismo duelo. Sin embargo, en muchos casos los familiares de los árbitros no acuden a ver, por ejemplo, a su hijo arbitrar por toda la violencia que soportan".
También explica que "es necesario dotar al colectivo arbitral de una mayor formación para enfrentarse a determinadas situaciones".
Córdoba critica la actitud de ciertos seguidores: "Hay gente que me llama, por ejemplo, un miércoles solo para que le diga qué colegiado va a arbitrar el partido que le interesa de cara al sábado o domingo. Hay fines de semana en los que puede haber unos 120 partidos de fútbol base e incluso ha habido algunos en los que, recuperando los partidos aplazados por los temporales, han llegado a disputarse unos 160 o 180. Pedimos paciencia".
Córdoba reivindica la situación de los árbitros en Ibiza y Formentera durante la presentación este viernes, 13 de marzo, en el Patronato de Deportes de Ibiza, en Can Misses, de una jornada de formación para policías tutores y tutoras sobre la prevención de distintos tipos de violencia en el fútbol base en el ámbito pitiuso.
Una realidad que, a juicio de Córdoba, solo podrá cambiar si todos los actores del fútbol base —familias, entrenadores, árbitros y aficionados— reman en la misma dirección.
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