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Comercios de Ibiza

Matthieu Dehaudt, hostelero en Ibiza: "Quieren hacer una isla para millonarios, pero dentro de poco no habrá nadie para servirlos"

El encarecimiento de la vivienda y el coste de vivir en la isla marcan la contratación de trabajadores en hostelería, aunque algunos establecimientos aseguran no tener problemas para completar sus plantillas

Imagen de archivo de la Plaza del Parque.

Imagen de archivo de la Plaza del Parque. / D.I

Aarón Benet Parrot

Aarón Benet Parrot

Ibiza

"Parece que el Ayuntamiento de Vila quiere hacer una isla para millonarios, pero dentro de poco no habrá nadie para servirlos", opina, con cierta resignación, Matthieu Dehaudt, director de Dilo Restaurante, establecimiento situado en la plaza del Parque, en Ibiza. "En el centro de Vila el lujo no funciona. Poco a poco van a matar el comercio de la ciudad", añade el responsable del local, que observa con preocupación la evolución del centro de la capital ibicenca y la situación de muchos negocios.

La dificultad para encontrar vivienda asequible se ha convertido en uno de los principales problemas para muchos trabajadores que quieren trasladarse a la isla durante la temporada turística. Desde el sector de la hostelería advierten de que esta situación complica cada vez más la contratación de personal, especialmente en los establecimientos situados en el centro de Vila.

Dehaudt conoce bien esta realidad. Lleva tiempo trabajando en el restaurante, donde empezó como camarero, aunque solo hace un año que ejerce como director. A pesar de su experiencia en la hostelería ibicenca, se muestra pesimista sobre el futuro del negocio. "Es muy complicado encontrar personal, ya que la gente que quiere venir a la isla a trabajar lo hace para ganar dinero. Sin embargo, no ganan tanto, porque acaban gastando gran parte del sueldo en pagar el alquiler", explica.

"Vivir aquí es demasiado caro"

Para ilustrar la problemática de la vivienda pone un ejemplo claro. "La gente va a preferir irse a otro sitio a trabajar en vez de hacerlo en Ibiza. Si tienes que pagar unos 1.400 euros por una habitación, al final uno se gasta prácticamente tres cuartas partes del salario. Vivir aquí está demasiado caro", señala.

El hostelero menciona también otras dificultades que afectan a los negocios del centro de Vila. Según explica, la falta de aparcamiento en la zona complica la llegada de clientes. "Es muy difícil encontrar aparcamiento en Ibiza, una situación que dificulta que tengamos más clientes. Además, cuando se encuentra, muchas veces hay que pagar y a precios elevados. Tampoco ayuda que haya obras en la plaza del Parque, aunque se supone que es algo temporal".

De cara a la próxima temporada turística, el restaurante prevé contar con una plantilla de unos 14 trabajadores: siete en cocina y siete en sala. Sin embargo, actualmente el establecimiento dispone de ocho empleados. "Espero encontrar a tres empleados más para cocina y tres para sala, pero la verdad es que no será fácil conseguirlo", reconoce.

El director de Dilo Restaurante es francés y lleva bastantes años viviendo en la isla. Según explica, la situación de la vivienda es muy distinta en su país de origen. "Lo normal cuando te vas a vivir a otro sitio es buscar primero trabajo y luego vivienda, como ocurre en París. Aquí se hace justamente lo contrario: primero se busca vivienda y luego empleo".

A escasos metros del restaurante se encuentra el Hostal Parque Ibiza. Allí trabaja Alberto Pérez, un joven alicantino que llegó a la isla hace cerca de un año tras encontrar empleo en este establecimiento. "Las Navidades han sido un poco más flojas de lo previsto, aunque ahora mismo estamos un poco por encima del número de reservas que teníamos a estas alturas el año pasado", explica.

Pérez señala que la actividad aumenta a medida que se acerca la primavera. "El hostal presenta cada vez una mayor afluencia de clientes, especialmente los fines de semana. El resto de los días vienen sobre todo trabajadores de otros lugares que viajan hasta la isla por motivos laborales". Según añade, ya han empezado a recibir reservas para el verano y espera tener varios meses con la ocupación completa.

"Es complicado encontrar a gente cualificada"

A diferencia de Dehaudt, Pérez no se muestra preocupado por la contratación de personal. "Ahora tenemos la plantilla cerrada y es posible que cuando llegue la temporada alta se hagan más contrataciones. No nos cuesta incorporar trabajadores porque recibimos muchos currículums", afirma. Según añade, el hecho de que el hostal permanezca abierto todo el año facilita también cierta estabilidad laboral.

Una opinión similar comparten dos recepcionistas del Hotel Montesol, Gisela y Makenna. Ambas explican que su establecimiento no suele tener grandes problemas para completar la plantilla, aunque reconocen que encontrar personal cualificado no siempre resulta sencillo. "Somos un hotel pequeño y vamos bien de personal, aunque es cierto que cuesta encontrar a gente cualificada", señalan.

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