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Migración

Ingresan en el hospital de Ibiza dos bebés de una patera con hipotermia y deshidratados

Las dos niñas, de apenas tres meses y un año, estuvieron a la deriva al menos seis días con su madre y 29 personas más en una lancha de seis metros de eslora y sin comida ni bebida

Vehículo de la Guardia Civil aparcado en Formentera junto a la zona donde ayer se encontró un cuerpo. | DI

Vehículo de la Guardia Civil aparcado en Formentera junto a la zona donde ayer se encontró un cuerpo. | DI

Ibiza

Deshidratados y con hipotermia después de una larga travesía de seis días, la mayor parte del tiempo a la deriva, desde las costas argelinas con su madre y otros 29 adultos más en una lancha de apenas seis metros de eslora dotada de un único motor de 40 caballos de potencia. Sin apenas bebida ni comida. Dos bebés de sólo dos y 18 meses, hermanas, se encuentran ingresadas desde el pasado sábado 28 de febrero en el Hospital Can Misses tras superar esta tremenda prueba de resistencia a la que un bebé jamás debería enfrentarse.

La patera fue localizada por una lancha de Salvamento Marítimo a 56 millas al sureste de Ibiza y sus tripulantes rescatados a las 17.45 horas del sábado y era una sobre las que alertaban que se encontraba desaparecida desde varias asociaciones, como Caminando Fronteras. Todos los pasajeros son subsaharianos, confirmaron desde la Delegación del Gobierno, que en su momento no ofreció información alguna sobre los pasajeros, ni siquiera que dos de ellos son bebés.

La patera sólo mide seis metros de eslora, por lo que ofrece un espacio ridículo, absolutamente insuficiente para una treintena de adultos. De hecho, ocho de las personas que viajaban a bordo, entre ellos las dos niñas de tres meses y poco más de un año, tuvieron que ser ingresados en el Hospital Can Misses en cuanto la lancha de Marítimo tocó tierra en Ibiza.

Seis días sin moverse

El pasaje apenas pudo moverse dentro de la embarcación durante los seis días que duró la que seguro fue una angustiosa travesía. Por lo que muchos ni siquiera podían erguirse ya en tierra, a salvo. A ello hay que añadir la extrema debilidad en la que se encontraban al ser rescatados después de pasar tanto tiempo a la deriva sin agua ni comida.

El Cuerpo Nacional de Policía pudo detener al patrón, un hombre con pasaporte de Gambia que pasó ayer lunes a disposición judicial.

Según confirman desde los servicios de emergencias y seguridad y rescate que se activan cuando se detecta una patera, las mafias que operan en el norte de Argelia diferencia entre pasajeros de su país y de origen subsahariano, como lo son en el último caso. Para los argelinos, las condiciones de navegación son mejores, incluso el pasaje es más reducido en barcas de dimensiones parecidas y están dotadas de motores más potentes. En el caso de los subsaharianos, se está notando desde hace meses que viajan en peores condiciones y casi siempre hacinados.

Precio según nacionalidad

Ponen como ejemplo el precio que se paga por el pasaje. Los subsaharianos abonan entre 3.000 y 4.000 euros, cada caso es diferente. Y como las mafias saben que se han implementado más medios de vigilancia desde el Gobierno español, reducen las medidas de seguridad, si es que en algún momento se han preocupado de ellas, e incluso prescinden de bidones de agua o gasolina para aprovechar el espacio y meter a cuanta más gente mejor en cada embarcación. Actuando sin el menor atisbo de humanidad.

También llegan aleccionados a tierra. Por ejemplo, les exigen que, una vez ante las fuerzas de seguridad del Estado, no desvelen la identidad del patrón y que aseguren que la travesía fue «autogestionada». Este es, sin la participación de terceros. «¿Alguien se puede creer que embarquen en esas condiciones de seguridad y que, sobre todo, se lo permitan las mafias argelinas?», cuestionan las mismas fuentes relacionadas con los dispositivos de seguridad y rescate.

Sigue el goteo. La Guardia Civil investiga el caso

Aparece un nuevo cadáver en las costas de Formentera

Un nuevo cadáver apareció ayer por la mañana en una playa de Formentera. Se trata de un hombre joven de raza negra que llevaba puesto un chaleco salvavidas y se encontraba semidesnudo, por lo que la hipótesis más plausible es que sea un migrante que viajaba en patera.

El cuerpo fue avistado sobre las 10 de la mañana por un matrimonio que paseaba por la zona de es Trucadors, ya pasado ses Illetes, cerca del islote de s’Espalmador. Estas dos personas alertaron a la Guardia Civil, que se acercó hasta el lugar para hacerse cargo de la víctima, recoger las pruebas que puedan ayudar en la investigación y esperar a la llegada del juez de paz.

Se trataba del segundo suceso similar que ocurre en Formentera en dos días seguidos. Este domingo apareció otro cuerpo en la zona comprendida entre Cala en Baster y es Carnatge, en la costa este de la isla. De momento, se desconoce la identidad del cuerpo, pero todo parece indicar que se podría tratarse de un hombre, de otro migrante que falleció intentando alcanzar la costa pitiusa. En los últimos días, aprovechando el buen tiempo y tras unas semanas de borrascas encadenadas que impedían hacerse a la mar, han llegado a Ibiza y Formentera numerosos migrantes en pateras.

Igual que ocurrió ayer, fueron unos paseantes quienes encontraron el cadáver. En un primer momento, desde la distancia pensaban que era una bolsa o algún residuo. No fue hasta que se acercaron que descubrieron que se trataba de un fallecido.

No es la primera vez que hasta las costas de la Pitiusas llegan cuerpos de migrantes que no logran sobrevivir a la travesía desde el norte de África. De hecho, el cementerio de Sant Francesc acoge hasta el momento a 17 fallecidos sin identificación que perdieron la vida tratando de llegar a España y cuyos cadáveres arrastró el mar hasta la isla. La semana pasada, una veintena de pateras con más 370 migrantes a bordo llegaron a Ibiza y Formentera o fueron rescatados cerca de las islas.

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