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Servicios sociales

Una pelea en un centro de menores de Ibiza pone de manifiesto la "sobresaturación" y tensión en el servicio

El Consell de Ibiza ha incrementado significativamente la plantilla para atender a los menores, pasando de 22 a 156 trabajadores desde el inicio de la crisis migratoria en Baleares

Carolina Escandell, durante su comparecencia en el Consell.

Carolina Escandell, durante su comparecencia en el Consell. / Toni Escobar

Guillermo Sáez

Guillermo Sáez

El Consell de Ibiza ha multiplicado por siete el número de trabajadores dedicados a la atención de menores a su cargo desde que estalló la crisis migratoria en Baleares, pasando de 22 en 2019 a 156 en la actualidad. Así lo han detallado desde la institución un día después de la multitudinaria pelea registrada en el centro de menores Padre Morey, que provocó lesiones leves en una monitora.

La consellera de Bienestar Social, Carolina Escandell, ha comparecido este martes ante la prensa para aclarar lo ocurrido en el centro ibicenco, que acoge a más de un centenar de menores, de los que aproximadamente la mitad son extranjeros no acompañados llegados en patera a Ibiza.

"Empezó como una trifulca entre menores. Quiero aclarar que en ningún momento fue una agresión a los trabajadores. Empezó como una pelea entre ellos y la situación fue escalando hasta fue necesario para convocar a la Guardia Civil. La monitora afectada está bien. No fue una agresión directa, sino que se vio afectada cuando intentó desactivar la situación. Esto tenía que acabar pasando y es algo que venimos denunciando desde hace mucho tiempo. Hace mucho tiempo que tenemos el servicio muy tensionado. Hemos hecho muchísimas cosas, pero da igual, llega un momento en el que prácticamente no tiene efecto lo que se hace", ha lamentado Escandell.

El rifirrafe empezó con un grupo pequeño de menores, pero se produjo un "efecto contagio" y se generó una gran pelea en la que, afortunadamente, no hubo heridos. La consellera subraya que la seguridad "ya estaba reforzada" desde la semana pasada y que esa medida "seguramente ha ayudado a que no escalara más".

"Puedes reforzar la seguridad que quieras, pero llega un momento en que no se puede tocar a un menor. Es decir, a la hora de actuar con los menores hay unos protocolos muy concretos. Es complejo. Evidentemente, lo hemos reforzado y lo reforzaremos todo lo que haga falta. Seguiremos poniendo los recursos, pero a esto yo no le veo fin", ha vaticinado Escandell, confirmando que la monitora va a presentar una denuncia.

En este sentido, ha apuntado que le preocupa "mucho como consellera y como ciudadana", ya que la protección de los menores "es uno de los deberes más delicados y de los que tenemos que estar más pendientes". "Y estamos desvirtuando completamente el servicio de protección. No es protección, es migración y tiene que ir por otro canal o por otros circuitos. Y si hace falta cambiar la Ley del Menor, se cambia la Ley del Menor. Mientras tanto, y lo repetiré las veces que haga falta, seguiremos poniendo tiritas sobre una herida infectada", ha valorado.

"Sobresaturación" del centro

La consellera ha recalcado que Ibiza sigue siendo puerto de llegada de "una situación migratoria completamente descontrolada" y que el Consell tiene "la obligación de gestionar" en el apartado de menores. "Pero una cosa es el circuito tradicional, que es para lo que está pensado el Servicio de Protección de Menores, y otra es la gestión de una circunstancia migratoria sobrevenida, descontrolada y sobre lo que nosotros no tenemos capacidad de actuación en absoluto", ha diferenciado.

Según subrayan desde el Consell, la explosión migratoria supone "un problema que no permite trabajar de manera ordenada" y que les obliga a enfrentarse a circunstancias que "se desbocan y descontrolan, como pasó ayer [por este lunes]" en Sa Coma. "Esto se ha dado porque tenemos una sobresaturación de menores en un mismo centro. Son menores muy complicados. El circuito tradicional más o menos está gestionado y sabemos en qué circunstancias están los menores que entran, pero un menor que viene de una patera no sabemos en qué circunstancias llega", ha comentado.

Como obstáculo añadido, Escandell ha destacado que Ibiza sufre "falta de personal a todos los niveles y no solo en los centros de menores. También en la sanidad, en la policía, en todos los otros centros asistenciales… Lo que hace que a la hora de buscar contrataciones se complique muchísimo", ha dicho.

Frente a las críticas del PSOE de que el Consell no está invirtiendo el dinero suficiente en la atención de menores, ha replicado que han destinado "recursos ingentes" a este asunto. "Se ha tenido que recortar en otros sitios para poder hacer la atención de menores", ha añadido.

De 22 a 156 trabajadores

Según los datos facilitados por el Consell, en 2019 había dos centros de acogida residencial en Ibiza, el Padre Morey y la Llar Mare del Remei de Santa Eulària, con un total de 22 trabajadores entre los dos.

Actualmente, la institución gestiona un total de once centros para menores, dos de forma directa y otros nueve a través de entidades del tercer sector y a través de contratos y/o conciertos. Los dos centros de gestión propia se encuentran en Sa Coma: Padre Morey y Migjorn. Cuentan con un total 47 trabajadores en plantilla estructural y 31 contrataciones temporales desde diciembre de 2023 para cubrir eventualidades.

Por su parte, los nueve centros restantes cuentan con una plantilla de aproximadamente 109 trabajadores. Además, el Consell está preparando un nuevo contrato de 42 plazas de primera acogida con 28 trabajadores más. "Por lo tanto, hemos pasado en 2019 de 22 trabajadores dedicados a la atención residencial a menores, a 156 trabajadores en 2026 (más 28 en preparación en la nueva licitación ya mencionada) dedicados a este servicio", cifran desde la institución.

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