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Turismo

Izquierda Unida critica el acuerdo entre el Govern y las navieras para el puerto de Palma "mientras aumenta la actividad en Ibiza"

La formación critica que el pacto se limite a Palma mientras aumenta la actividad en otros puertos baleares y reclama una estrategia autonómica coordinada

Llegada de tres cruceros al mismo tiempo al puerto de Botafoc en Ibiza

Llegada de tres cruceros al mismo tiempo al puerto de Botafoc en Ibiza / Juan Antonio Riera / DIB

Redacción

Ibiza

Izquierda Unida de las Illes Balears ha denunciado que el acuerdo firmado este viernes entre la presidenta del Govern, Marga Prohens, el Ayuntamiento de Palma y las navieras de cruceros supone una "nueva oportunidad perdida" para aplicar medidas efectivas de contención turística ante la creciente saturación que, según la formación, sufren las islas.

En esta línea, el coordinador general de Izquierda Unida y diputado en el Parlament, José María García, señala que en Ibiza ya existe consenso institucional sobre la necesidad de regular la llegada de cruceros. "No tiene sentido actuar únicamente en Palma mientras el resto de islas afrontan la misma problemática sin una estrategia autonómica común", advierte, y critica que el pacto se circunscriba sólo a Palma "mientras aumenta la actividad crucerística en Ibiza y Menorca". Por lo que reclama también "medidas de regulación frente a la creciente presión turística".

La organización considera que el anuncio del Ejecutivo autonómico presenta como un avance lo que, en la práctica, mantiene casi inalterada la situación actual. En concreto, critica que la reducción del límite diario de cruceristas de 8.500 a 7.500 pasajeros no tendrá un impacto real, dado que esa cifra no se llegó a superar durante el año pasado.

Desplazamiento de la presión turística

García afirma que "el Govern está intentando vender contención turística sin adoptar ninguna medida que reduzca realmente la presión sobre la ciudad y sobre el conjunto de las islas". Según García, "cuando una amplia mayoría de la ciudadanía reclama reducir el número de visitantes, lo mínimo exigible es impulsar medidas valientes y no limitarse a escenificar acuerdos sin efectos reales".

La formación critica especialmente que el acuerdo se circunscriba exclusivamente a Palma, dejando fuera una problemática que, a su juicio, afecta a todo el archipiélago. Izquierda Unida recuerda que la actividad de cruceros continúa aumentando en otros puertos baleares, como el de Maó, y advierte de que limitar las actuaciones a una sola ciudad puede provocar el desplazamiento de la presión turística hacia el resto de islas.

Comisión de gobernanza

La formación también ha mostrado su preocupación por la creación de una comisión de gobernanza integrada únicamente por las partes firmantes del acuerdo, pese a que sus efectos alcanzan al conjunto de la ciudadanía. Izquierda Unida reclama que este órgano se abra al resto de fuerzas políticas con representación institucional para garantizar mayor transparencia y control democrático.

Finalmente, el partido político insiste en la necesidad de una política turística global, coordinada entre todas las islas y orientada a reducir de manera efectiva la presión turística, priorizando la calidad de vida de los residentes por encima de los intereses del sector de los cruceros.

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