Pleno de Sant Josep
Vox se aprovecha de la guerra entre el PP y la izquierda por el 8-M y el uso del burka en Ibiza
Los populares y PSOE, ARA y UP no logran consensuar un texto en común y acaban presentando dos mociones distintas que, finalmente, todos, excepto Vox, apoyan con sus votos

Incio del pleno de Sant Josep. / J.M.L.R.

Como viene siendo habitual en los últimos años, los grupos municipales no lograron ponerse de acuerdo en el pleno celebrado este jueves para aprobar un texto conjunto con motivo del Día Internacional de las Mujeres, el 8-M. Y, también como siempre, Vox aprovechó la sesión para reiterar que la violencia machista es un cuento chino, aunque los registros de muertes de mujeres a manos de hombres (10 y dos menores en lo que llevamos de año) digan lo contrario.
No se extrañe el lector si se pierde o le estalla la cabeza al leer lo sucedido en este pleno cuando se trataron las diferentes mociones incluidas en la sesión sobre el 8-M. Para empezar, se retiró la moción conjunta presentada conjuntamente por PP, PSOE, ARA y UP, que se dividió en dos: una presentada por el PP y otra firmada (y añadida por urgencia al orden del día) por las fuerzas de izquierda. Y aquí empieza el lío. El PSOE no quiso adherirse a la propuesta del PP por quedarse corta, al “adoptar un lenguaje institucional y neutro” y “al negarse” a realizar “diagnósticos críticos”, por ejemplo al denunciar “el avance del fascismo y la ultraderecha”, pedir la abolición de la prostitución y criticar a plataformas como OnlyFans. No la firmaron conjuntamente, pero los socialistas votaron finalmente a favor de la moción popular, aunque fuera “demasiado suave y con pocas reivindicaciones”, según la portavoz socialista Pilar Ribas.
"Nada que objetar"
También el edil de ARA, Josep Antoni Prats, la apoyó: “Nada que objetar a la moción del PP”, dijo. La concejala de Unidas Podemos, Mónica Fernández, lo mismo: a favor.
Y como era de esperar, Araceli Colomar, la edil de Vox (a la que el alcalde, Vicent Roig, llamó al orden media docena de veces), reiteró que su partido eliminará el Ministerio de Igualdad y derogará lo aprobado por el mismo si llega al Gobierno... de la mano del PP. E insistió en su mensaje negacionista: “No consideramos que la violencia sea machista ni tenga género”. Considera que la mujer “no necesita cuotas”, “es libre, está protegida por las mismas leyes que los hombres” y que “la única diferencia que hay entre un hombre y una mujer es si va al ginecólogo o al urólogo”. Igual que ella, su excompañera de Vox Raquel Ripoll cree que “la violencia no tiene género, la violencia es un fallo de una persona y de la sociedad”. Fue aprobada por 19 votos a favor y los dos en contra de las ediles ultra.
La otra moción sobre el 8M, la de UP, PSOE y Ara, contó con el apoyo del PP. Incluso se incorporó a ella un punto de la moción popular: “No hay tanta diferencia con la nuestra”, se reconocía desde las filas del PP. Votaron a favor a pesar de que les resultaba “insultante” que Ribas llegara a meter a Marga Prohens, Jeffrey Epstein y OnlyFans en el mismo saco de críticas.
Ha sido un pleno para enmarcar, histórico, dado que se presentaron a pares mociones sobre temas idénticos. Que conste que el alcalde propuso, sin éxito, que se trataran a la vez la que presentaba el PP “contra prácticas contrarias a los derechos constitucionales, que atentan contra la integridad y la dignidad de las mujeres y de las niñas”, y que básicamente se centraba en el uso del burka en espacios públicos, y la de Vox “para regular el acceso a dependencias municipales en casos de ocultación integral del rostro” con “niqab, burka u otras piezas equivalentes”.
Finalmente se aprobó la moción popular, en la que se indica que “el velo islámico integral constituye una forma de violencia de género [estas tres últimas palabras las introdujo el PSOE en una transaccional, lo que provocó el cabreo de Vox], opresión y de sumisión que atenta contra los derechos fundamentales, la igualdad y la dignidad de las mujeres” y se instó al Gobierno a promover las reformas legislativas necesarias para prohibir su uso en todas las instalaciones de titularidad pública, así como para endurecer las penas para castigar su imposición y las prácticas de matrimonios forzados o la mutilación genital femenina.
"Estigmatiza a una comunidad entera"
El PSOE se opuso a dar su voto a la esencia de la moción, al entender que impedir el uso del burka o del niqab podría vulnerar derechos fundamentales e, incluso, “perjudicar a las propias mujeres que se quiere proteger”. También opinan los socialistas que “estigmatiza a una comunidad entera” y su cultura. Una cultura “totalmente incompatible con Occidente”, según la edil de Vox, que hizo el siguiente retrato de la mujer musulmana que usa velo: “Cuando llegan a un hotel [para trabajar], se destapan. ¿Cuándo son libres y voluntarias de quitarse el velo? Cuando no están delante del marido que las azota”.
“Cuando llegan a un hotel [para trabajar], se destapan. ¿Cuando son libres y voluntarias de quitarse el velo? Cuando no están delante del marido que las azota”
Para Ara, “habría de dialogar para que las mujeres entiendan que no han de utilizar el burka, y no obligarlas a no hacerlo y que desaparezcan de la vida pública”. Prats recordó que pese a que hay un 30% de musulmanes en el entorno de Sant Josep, “no hay problemas de convivencia, ni mujeres que lleven burka”. Lo que hay es “la presión de la ultraderecha para que se hable de eso (…) Están ganando [desde Vox] el debate, al aceptar que ese es el problema”.
La moción de Vox, sin embargo, no contó con el apoyo del PP y no fue aprobada. El alcalde fue claro: no se puede aprobar porque impedir que las mujeres accedan a instalaciones municipales con esos velos integrales “sería ir contra la ley”.
"Estrategia de guerra cultural"
De “racismo puro y duro”, la tildó el PSOE: “Quizás le agraden más los pasamontañas de los ICE, o de los que cantan el Cara el Sol y llevan banderas anticonstitucionales”, dijo Pilar Ribas a Colomar. Para UP, la moción es fruto de “una estrategia de guerra cultural contra los musulmanes” a partir de “un problema inexistente, residual, que convierten en un problema general”.
Fueron rechazadas una moción socialista para dedicar un minuto de silencio en los plenos municipales en caso de asesinato por violencia machista en España, y, en lo esencial, otras dos (una del PSOE y otra de UP) para apoyar la regularización extraordinaria de migrantes y condenar los discursos de odio (pese a lo cual se escucharon auténticas barbaridades en reiteradas ocasiones).
Suscríbete para seguir leyendo
- Un atún se da un festín en pleno puerto de Ibiza
- Muere un hombre al precipitarse por un acantilado en el norte de Ibiza
- Digno de una película de terror: así era por dentro el albergue ilegal desalojado en Ibiza
- La noche en Amnesia Ibiza que puso a prueba a una pareja de 45 y 50 años
- Cuatro días de fuga con la furgoneta robada de su trabajo en Ibiza: «Un espectáculo»
- El agresor de la mujer ingresada en el hospital Can Misses de Ibiza la amenazó con 'cortarle el cuello
- Santiago Mollo, feriante: «Es el peor año que hemos vivido nunca en Ibiza Medieval»
- La Justicia, a un paso de cerrar una cantera de Ibiza ubicada en un espacio protegido