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Vivienda

Vecinos de Ibiza denuncian el robo de miles de euros con una estafa de falsos alquileres de vivienda

Aseguran que la mujer se ha apropiado de varios miles de euros firmando falsos precontratros

Edificios de viviendas en Sant Antoni

Edificios de viviendas en Sant Antoni / Vicent Mari

Guillermo Sáez

Guillermo Sáez

La desesperación de muchos residentes de Ibiza por encontrar una vivienda en la que meterse sigue siendo el caldo de cultivo ideal para los estafadores. Así lo demuestra el último caso que denuncia un grupo de personas de Sant Antoni. Han caído en las garras de una embaucadora que prometía pisos de alquiler y que, denuncian, se ha quedado con miles de euros a cambio de nada, según aseguran a Diario de Ibiza.

"Por favor, ando preocupada. Me tengo que mudar en dos días y no sé qué pasa". Este es uno de los numerosos mensajes que siguen sin respuesta en los teléfonos móviles de todas esas personas que confiaron en la mujer que les aseguró que pondría fin a su angustiosa búsqueda de vivienda. En realidad, lo único que hizo fue sumar una pérdida económica a su zozobra. Según detallan las víctimas de este caso a Diario de Ibiza, la autora de la estafa es una treintañera nacida en Ibiza que cuenta con varios "compinches" para extender sus artes defraudatorias, basadas siempre en el mismo modus operandi.

Empleando únicamente el boca a boca, nada de internet ni anuncios de ningún de tipo, entra en contacto con personas que buscan un piso para alquilar en Sant Antoni y, tras explicar las condiciones del inmueble de forma somera, les invita a firmar una hoja titulada 'Documento de reserva de inmueble de arrendamiento'.

Lo hace sin haber enseñado la supuesta vivienda objeto del trato. Ni siquiera le hace falta. Se trata de un texto que apenas ocupa una cara de un folio y cuenta con un puñado de cláusulas con apariencia de legalidad, ya que la supuesta propietaria no duda en facilitar sus datos personales, como el nombre real y su número de DNI. Las partes firman este texto tras la entrega de una cantidad en concepto de reserva que las víctimas pierden para siempre.

Uno de los falsos precontratos de la estafa

Uno de los falsos precontratos de la estafa / D.I.

Hasta 1.800 euros

Según explica una de las personas que mordió el anzuelo, las cantidades estafadas oscilan entre los 500 y los 1.800 euros, tal y como han puesto en común una decena de víctimas a través de un WhatsApp, donde calculan que la cifra real de damnificados asciende al doble. Son teóricos adelantos que los arrendatarios consienten en entregar a cambio de que sean descontados en el futuro alquiler, impulsados por las peores consejeras en este tipo de asuntos: las prisas. Una vez que ha cumplido su objetivo y ya tiene en su bolsillo el dinero, siempre en metálico, "ya corta los mensajes".

"Ella físicamente tiene muy buen aspecto. Es muy simpática, va siempre muy mona, es una niña del pueblo...", cuenta esta víctima sobre la supuesta estafadora, que se habría hecho valer de esas herramientas para engatusar a los vecinos. Sin embargo, es un arma de doble filo, ya que los afectados saben perfectamente dónde vive la mujer y, de hecho, varios ya se han presentado en su casa para desahogarse al grito de: "¡Estafadora, estafadora!".

"Se fueron allí y empezaron a increparla hasta que vino la Guardia Civil y les dijo que, si no se iban, los iban a detener. Es el mundo al revés, protegemos a los delincuentes en vez de a las víctimas. Es completamente ridículo. Lo saben, porque tiene un montón de denuncias, y ella sigue tan impune por la calle, estafando, estafando y estafando", lamenta esta mujer.

"Todo el mundo sabe quién es"

La mujer está "amenazada" y hay varios vecinos que "por supuesto que le quieren pegar", pero son conscientes de que tomarse la justicia por su mano solo serviría para meterse en nuevos problemas y, por este motivo, por el momento aguantan sin escalar el caso hasta el plano físico. "Todo el mundo sabe quién es, dónde vive, cómo se llaman sus padres... Todos la conocen", subrayan.

Los afectados mantienen los nervios templados, a pesar de que a veces se cruzan por la calle con ella, y confían en las palabras de los agentes de la Guardia Civil, que, lógicamente, les exigieron que dejen que la Justicia siga su curso. También les aconsejaron que pongan muchas denuncias individuales en lugar de una colectiva, ya que esta forma de actuar puede ser "más efectiva" para lograr que la mujer tenga que acabar respondiendo por sus actos ante un juez.

Y entre los diversos casos que citan las víctimas, destacan la "injusticia muy grande" de una mujer que tiene tres hijas pequeñas y que, cuando ya pensó que había encontrado un sitio para vivir con su familia, de repente "se vio en la calle". "Tuvo que irse a un hostal y pagar más de cien euros al día. Se quedó completamente en la ruina porque no podía dormir con las niñas en la calle", cuentan. Además, los afectados tienen sospechas de que la mujer y sus colaboradores también han actuado en otros municipios de la isla, aunque no tienen confirmación fehaciente de ningún caso fuera de Sant Antoni.

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