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Política

“En verano hay quien va casi desnudo y nadie se lo prohíbe”: Ibiza debate sobre el uso del velo y el burka en espacios públicos

El debate generado en las redes sociales de Diario de Ibiza revela una isla dividida entre la seguridad, el respeto a la libertad religiosa y la sensación de que se trata de un "problema inexistente" frente a la crisis de la vivienda

Mujeres ataviadas con el burka.

Mujeres ataviadas con el burka. / Diario de Ibiza

Laura M. Expósito

Laura M. Expósito

Ibiza

La pregunta lanzada por Diario de Ibiza en Facebook —“¿Crees que se deberían prohibir el velo y el burka en los espacios públicos en Ibiza y Formentera?”— ha abierto un debate intenso en los comentarios, con posturas enfrentadas que van desde la defensa de una prohibición por motivos de seguridad e identificación hasta la crítica a lo que algunos consideran una polémica artificial que tapa problemas “reales” como la vivienda, la sanidad o la educación.

Una parte de las respuestas se muestra claramente partidaria de impedir que se cubra el rostro en la vía pública. Varios usuarios insisten en que “hay que ver la cara de la gente” y equiparan el burka o el niqab con otros elementos que ocultan la identidad, como el pasamontañas o el casco de moto. “La cara siempre despejada”, escribe una lectora, que se pregunta si “acaso nosotros podemos entrar con casco, pasamontañas o gorra” en determinados lugares. En esa línea, se repite el argumento de la identificación: “La cara y el pelo, hay que identificar a la gente; en su casa que se pongan lo que quieran, pero en lo público no”.

Sin objeción al velo, pero sí al burka

La discusión incorpora también una distinción clara entre prendas. Hay quienes dicen no tener problema con el velo que cubre el cabello, pero sí con el burka: “El velo da igual, pero el burka sí, por supuesto”. Y una parte de los participantes defiende justo ese matiz: rostro visible, pero libertad para cubrirse el pelo por motivos religiosos. “Estoy de acuerdo con la cara descubierta, pero si se quieren tapar el pelo por su religión deberían poder ponérselo”, escribe una usuaria que se dedica a la hostelería, que además compara miedos cotidianos: asegura que le da “mucho más miedo” que alguien entre “con un pasamontañas o un casco” que “con un velo en el pelo”.

En varios mensajes aparece también el argumento de que “la ley ya lo contempla” y no sería necesaria una prohibición específica. “La ley es clara… que se aplique la ley y punto”, escribe un usuario, que recuerda que ocultar el rostro puede ser sancionable si dificulta la identificación en situaciones de seguridad u orden público.

Otra parte del debate gira hacia la perspectiva de género. Algunos comentarios interpretan estas prendas como una imposición y hablan de “castigo” para las mujeres. “Como mujer pienso que es parte de machismo”, dice una participante, que considera que la religión “nunca debe interferir con la vestimenta”. Sin embargo, otros responden con dureza a ese enfoque: “No disfracéis el racismo con feminismo, que no cuela”. También hay mensajes que alertan de efectos no deseados: “¿Alguna mente pensante entiende que si tienen que ir sin burka no le dejan salir de casa?”, en referencia a mujeres que podrían estar sometidas a control familiar.

“Vivo en Ibiza y nunca he visto un burka”

En el lado contrario, muchos usuarios cuestionan directamente la utilidad del debate en las Pitiusas. “Vivo en Ibiza y nunca he visto un burka”, señala una lectora. “Se exagera un problema que no existe”, añade otro. Varios comentarios subrayan que ni burka ni niqab se ven en la isla, y que el velo tradicional, al no ocultar la cara, no supone un conflicto. “El burka y el niqab en la vida se han visto en Ibiza ni en Formentera… luego está el velo tradicional, que no cubre el rostro, solo el pelo”, razona una usuaria que critica que se abra una polémica sobre algo “que en las islas nunca se ha visto ni se verá”.

El hilo incluye comparaciones culturales y religiosas. Se mencionan los capirotes de Semana Santa —“habrá que prohibir la Semana Santa, la de los capirotes”— y también el hábito de las monjas: “Por esa regla de tres las monjas también deberían desmelenarse en los sitios públicos”. En el mismo tono, aparecen comentarios que ironizan con otras prendas y costumbres, desde el tanga hasta ir sin camiseta en el bus.

Otro argumento que se repite en el debate es el de la adaptación cultural: “Cuando vamos a un país musulmán en muchos sitios te tienes que tapar. Pues ellos están en España y que se adapten al país en el que están”, afirma un usuario. Pero otros replican con la idea de libertad que caracteriza a Ibiza: “En cualquier caso, en Ibiza la gente va como le da la gana”.

"Prohibir el traje de trabajo de la fiesta Ants"

De hecho, uno de los comentarios resume esa contradicción percibida por parte de algunos lectores: “En cualquier caso, en Ibiza la gente va como le da la gana. Incluso casi desnudos en verano, y nadie se lo prohíbe”. Esa frase se convierte en una especie de eje del debate sobre dónde poner los límites en la vestimenta en espacios públicos: si el criterio debe ser cultural, religioso, de convivencia o estrictamente de identificación.

La discusión también entra en el terreno del humor y las comparaciones con el ocio. Alguien plantea que, si se prohíbe el burka por tapar el rostro, habría que prohibir también “el traje de trabajo de la fiesta Ants”. La respuesta no tarda en llegar, en clave local: “En Ibiza burka no he visto ni uno; las hormigas esas sí, y muchas”.

Y entre comentarios irónicos que rebajan la tensión aparece uno que resume una postura de tolerancia (aunque con retranca): “No soporto los calcetines blancos debajo de las sandalias y lo respeto”, en defensa de la idea de que, aunque a alguien no le guste una estética, eso no debería justificar una prohibición.

“Lo que hay que prohibir es la especulación"

En paralelo, numerosos participantes rechazan el debate por considerarlo una distracción frente a asuntos más urgentes. “Hay cosas más importantes que solucionar antes que prohibir algo que aquí nunca se ha visto”, se lee. Y la vivienda aparece como protagonista inesperada: “Lo que hay que prohibir es la especulación. Eso sí que se ve por todas partes”, dice un usuario, mientras otros piden centrarse en “alquileres abusivos”, “pisos turísticos ilegales” o “sanidad y educación”.

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