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Multas a los propietarios ibicencos por árboles y setos: lo que debes saber antes de plantar en marzo

El Código Civil establece distancias mínimas para plantar árboles en Ibiza

Imagen de archivo de árboles

Imagen de archivo de árboles / Shutterstock

Marisol Plaza Sánchez

Marisol Plaza Sánchez

Ibiza

Con la llegada de marzo y el inicio de la primavera, muchos propietarios en Ibiza aprovechan para renovar jardines,plantar árboles o dar más vida a patios y fincas. Sin embargo, lo que para unos es una mejora estética puede convertirse en un conflicto vecinal e incluso en un problema legal si no se respetan las distancias y límites que marca la normativa.

Tal y como explica El Economista, "existen obligaciones generales recogidas en el Código Civil, aprobado por el Real Decreto de 24 de julio de 1889, que afectan a cualquier propietario cuya vivienda colinde con otra".

La distancia mínima para plantar

Aunque el jardín sea privado, la ley establece límites claros cuando la vegetación puede afectar a la propiedad vecina. El artículo 591 del Código Civil fija que:

  • No se pueden plantar árboles altos a menos de dos metros de la línea divisoria entre fincas, salvo que exista ordenanza o costumbre local distinta.
  • En el caso de arbustos o árboles bajos, la distancia mínima es de 50 centímetros.

Si un propietario planta por debajo de esos márgenes, el vecino tiene derecho a exigir que los árboles sean arrancados.

Ramas que invaden la parcela del vecino

"Incluso respetando las distancias iniciales, el crecimiento natural puede provocar que las ramas sobresalgan hacia la finca contigua. El artículo 592 del Código Civil reconoce que el propietario afectado puede reclamar que se corten todas aquellas ramas que se extiendan sobre su terreno, ya sea jardín, patio o heredad", matiza El Economista.

Raíces que cruzan el límite

La normativa va un paso más allá en el caso de las raíces. Si las raíces de árboles vecinos se introducen en el suelo de otra propiedad, el dueño afectado puede cortarlas por sí mismo dentro de su parcela, sin necesidad de autorización previa del titular del árbol.

Árboles medianeros y mojones

Cuando los árboles forman parte de un seto vivo medianero, se presumen compartidos entre ambos propietarios, y cualquiera de ellos puede exigir su derribo. La excepción son los árboles que actúan como mojones históricos para delimitar terrenos: en estos casos no pueden arrancarse sin el acuerdo de ambas partes.

¿Hay multas?

El Código Civil no establece sanciones administrativas directas, pero sí abre la puerta a acciones judiciales civiles. Si un vecino incumple estas obligaciones y no atiende el requerimiento, el conflicto puede acabar ante un juez, con posibles condenas a realizar actuaciones concretas e incluso a pagar indemnizaciones por daños y perjuicios.

Además, El Economista recuerda que "en aquellos municipios que cuenten con ordenanzas específicas sobre mantenimiento de parcelas privadas, sí pueden imponerse multas directas. Un ejemplo es la Ordenanza Municipal para la Protección de la Convivencia Vecinal de Soto del Real, donde determinadas infracciones relacionadas con el estado de las fincas pueden acarrear sanciones de hasta 500 euros".

Por eso, antes de plantar nuevos árboles o descuidar setos ya existentes en Ibiza, conviene revisar no solo el Código Civil, sino también la normativa municipal aplicable. La primavera es tiempo de crecimiento, pero también de responsabilidades legales para los propietarios.

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