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Medio ambiente

Ibiza quiere eliminar de manera progresiva las 25 fosas sépticas que hay en la ciudad

La nueva contrata del agua, que se pondrá en marcha «entre mayo y julio», contempla cegar estos depósitos, de los que había más de 200 hace dos décadas n «Tienen los días contados», dice el concejal

Mapa con las fosas sépticas que siguen operativas en la ciudad, con la ubicación en el listado de la derecha.

Mapa con las fosas sépticas que siguen operativas en la ciudad, con la ubicación en el listado de la derecha.

César Navarro Adame

César Navarro Adame

Ibiza

En la ciudad de Ibiza hay alrededor de 25 fosas sépticas que reciben las aguas residuales de un gran número de residentes. Son depósitos que se construyeron sin conexión a la red de alcantarillado por diferentes motivos y que deben desaparecer porque, aunque estén en una especie de «limbo legal», no tienen cabida en la gestión del agua de una ciudad moderna y por cuestiones de higiene.

Hace apenas veinte años, cuando finalizó la carrera, el actual concejal de Embellecimiento, Gestión Ambiental y Limpieza, Jordi Grivé, pudo comprobar el estado y la distribución de estas fosas durante su primer trabajo en una empresa privada, que precisamente tenía como objetivo localizarlas para eliminarlas. «Entonces había más de 200», recuerda, y añade que este sistema de retención de aguas residuales que posteriormente son retiradas por camiones especiales y depositadas en plantas depuradoras, «tiene los días contados» en la capital. Grivé explica que este sistema de acumulación de aguas residuales «tiene más sentido en zonas rústicas, pero en urbano, ya no», añade.

Mapa con las fosas sépticas que siguen operativas en la ciudad, con la ubicación en el listado de la derecha.

Mapa con las fosas sépticas que siguen operativas en la ciudad, con la ubicación en el listado de la derecha. / .

El concejal asegura que, desde entonces, se están anulando todas las fosas sépticas que se han descubierto o de las que se han tenido constancia. Y se ha conectado a los vecinos que vertían en ellas sus aguas sucias al alcantarillado municipal.

En la nueva contrata

La nueva contrata del servicio de suministro de agua potable y saneamiento municipal, adjudicada a FFCC Aqualia SA, ya contempla la obligación de acabar con estos depósitos subterráneos. Pero no será efectiva hasta dentro de unos meses, probablemente «entre mayo y julio», apunta el edil, porque aunque fue aprobada en el pleno municipal el pasado diciembre, aún se encuentra en periodo de respuesta a alegaciones.

E incluso en la nueva ordenanza aprobada que entrará en vigor con la nueva concesión, se indica que las aguas residuales «deberán verterse al alcantarillado municipal, y en caso de que no existiera alcantarillado, deberán verterse a un sistema autónomo de saneamiento. No se podrá disponer de fosa séptica en zona de uso público».

Apuntes: Un estudio hidrogeológico

El Ayuntamiento está preparando los detalles para encargar a una empresa especializada un informe hidrogeológico para conocer en profundidad la presencia, la distribución, el movimiento, la calidad y el aprovechamiento de las aguas subterráneas en la capital.

Con esta información se podrá conocer «cómo corre el agua» y diseñar «las futuras canalizaciones de las pluviales y las necesidades de más tanques de tormentas, uno, tres o cinco; todo hay que recalcularlo y dirigirlo», explica el concejal Jordi Grivé.

También indica que, «en el caso de detectarse fosa séptica en uso o en desuso, deberá ser anulada por una empresa autorizada. El coste de la anulación será a cuenta de la propiedad».

Para el equipo de gobierno municipal que preside el popular Rafael Triguero, «la necesidad de eliminar las fosas sépticas en diferentes puntos de la ciudad es una prioridad para evitar la infiltración al terreno de aguas residuales». El vaciado de estas fosas «genera olores y molestias además de la ocupación periódica de la vía pública en estas zonas», añade.

El coste del sellado corre por cuenta del titular de la vivienda, aunque en coordinación con el servicio municipal de saneamiento. El procedimiento, según apuntan desde Vila, es que se vacía la fosa, se rellena (con escombro, tierra y hormigón) y se sella. Y finalmente se establecen nuevas canalizaciones para conectar la vivienda con el servicio de saneamiento. «Esto lo puede hacer el titular por iniciativa propia tras solicitarlo y coordinarlo con el servicio municipal, o bien lo hará el servicio municipal repercutiendo el coste posteriormente al titular», añade.

Fondo para obras

El concejal recuerda que con la nueva contrata el Consistorio dispondrá de «un fondo para obras muy fuerte», de varios millones, para acometer «todo tipo de mejoras en el alcantarillado, para separar las [redes] pluviales de las residuales e incluso para las fosas».

Grivé recuerda que las nuevas fosas sépticas que se puedan crear son ilegales, así como las antiguas, aunque esas se abrieron en circunstancias diferentes, cuando ni siquiera había alcantarillado. Y no se atreve, por prudencia, a dar una fecha para eliminar las aproximadamente 25 que quedan en activo en la capital. «Son pocas», apunta. Y asegura que el «rendimiento» de la red de la ciudad es «aceptable, no va mal, pero tiene que mejorar».

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