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Gestión del agua

Inquietud por las obras del tanque de tormentas de Platja d’en Bossa

Las lluvias provocadas por el tren de borrascas que llega desde el océano Atlántico hace más difíciles los trabajos por desprendimientos de tierra

Ibiza

Los vecinos consultados de la calle Fray Luis de León, de Platja d’en Bossa, llevan tiempo preocupados por las obras del tanque de tormentas que se está construyendo desde diciembre. La mayor de sus quejas son los desprendimientos de tierra sobre el lugar de los trabajos, que han arrastrado incluso algunas adelfas de la acera contigua al hotel Algarb. Algunos de ellos incluso indicaron haber oído un estruendo causado por un derrumbe durante la tarde del 25 de enero. De hecho, durante la mañana de ayer se podían observar restos de plantas y charcos en el fondo del agujero.

Los residentes comentaron en aquella ocasión que temen caminar por esa vía y que les inquieta que los derrumbes afecten a un tramo mayor de la calle o, incluso, que los edificios cercanos se hundan. El concejal de Medio Ambiente y Limpieza del Ayuntamiento de Ibiza, Jordi Grivé, confirma los desmoronamientos, pero quita importancia al asunto y afirma que se encuentran «dentro de la normalidad» a causa de las lluvias.

El representante municipal apunta que no hay «ningún peligro para la obra ni para los edificios colindantes» y se basa en las «comprobaciones rutinarias» que realizaron los servicios técnicos del proyecto. «Todo está correcto», insiste. Sin embargo, Grivé indica que el mal tiempo causado por el reciente tren de borrascas que afecta a todo el territorio español podría retrasar las obras porque «impiden ciertos trabajos», aunque espera «cumplir con los plazos» previstos.

En este sentido, los vecinos con los que ha hablado este medio aseguran que los trabajos en la obra, que ocupa media calle, son intermitentes: «Se pueden pasar días sin que se haga nada». Además, indican que los operarios colocaron una bomba para retirar agua de la perforación. De hecho, Diario de Ibiza publicó una imagen tomada el 19 de enero en la que se muestra el lugar de los trabajos totalmente anegado.

Por otra parte, la construcción del tanque de tormentas ha provocado otras incidencias, causadas por la «maquinaria pesada» que realiza los trabajos, según reconoció el técnico de Aqualia, David Bernaus, en enero. Detalló que las excavaciones han dañado alguna de las cañerías, pero repuso que las reparaciones fueron rápidas porque «las máquinas ya estaban allí».

Los residentes de la zona recuerdan que el barrio ha sufrido cuatro cortes de suministro de agua en los últimos meses: el 28 de noviembre, el 16 y el 17 de diciembre y el 16 de enero. Durante una de las dos interrupciones del servicio de diciembre, una trabajadora de un establecimiento de la zona se fijó en que la excavación de los trabajos tenía una vía de agua.

Infraestructuras insuficientes

Las tempestades ‘Ex Gabrielle’ y ‘Alice’ grabaron sus nombres en la historia reciente de Ibiza los pasados meses de septiembre y octubre por las descomunales inundaciones que provocaron en la isla. Unas grandes señaladas de aquellos días fueron las infraestructuras hidráulicas de la capital insular, que quedaron desbordadas por la situación. En concreto, el tanque de tormentas del puerto de Ibiza necesitó una inversión de 600.000 euros por parte del Govern balear para rehabilitar las salas eléctricas que daban suministro a las bombas de aguas residuales y pluviales.

Los primeros en remarcar las deficiencias de estos sistemas fueron los servicios de emergencias destinados en la isla. Así, el ibicenco Pablo Gárriz, director de Emergencias del Govern balear, no dudó en señalar a Diario de Ibiza que estas instalaciones tienen «unas deficiencias estructurales históricas».

Las críticas llegaron incluso desde el propio Ayuntamiento. Grivé reconoció a Diario de Ibiza el 1 de octubre que ninguna de ellas «está preparada» para absorber el gran caudal de agua que cayó el día anterior. El representante municipal estimó entonces que el municipio necesitaría «cinco tanques de tormenta como el que hay en el puerto, quizás más, para absorber todo ese volumen».

Un mes después de esas declaraciones, el Consistorio anunció que ya había adjudicado el contrato para construir otro más en la calle Fray Luis de León, en Platja d’en Bossa. Añadió que los trabajos requerían un presupuesto de 968.000 euros, coste financiado con el Impuesto de Turismo Sostenible y que tenían un plazo de finalización de cinco meses.

Esta obra salió a licitación en julio y estaba previsto que se intercalase entre la salida de alivio de pluviales y la red pluvial de esa misma vía. La idea era evitar los vertidos que desbordaban por una alcantarilla muy cercana a la orilla del mar y tener más capacidad para almacenar el agua de riadas. El concejal de Medio Ambiente detalló que la infraestructura incluirá un sistema de laminación que permitirá «tamizar, separar y desgrasar la parte contaminada [del caudal que reciba], que se desviará a la red de saneamiento».

Más tanques de tormentas

Grivé adelantó en noviembre que el Ayuntamiento no se iba a quedar satisfecho con este proyecto y que planeaba construir otro tanque de tormentas «más grande y moderno», aunque no ofreció más detalles al respecto. Un mes después, el concejal agregó que el contrato del servicio municipal de abastecimiento de agua potable y saneamiento con Aqualia planea elaborar «un estudio hidrogeológico completo que decidirá dónde ubicar nuevos tanques de tormenta en caso de que sean necesarios». «Ya sean tres, cinco, ocho o los que hagan falta», anunció.

En octubre, el PSOE de Ibiza propuso ejecutar de manera «urgente» y prioritaria la instalación de la infraestructura de esta clase planeada en Can Misses desde 2015. Los socialistas apuntaron a favor del proyecto que ya se encuentra redactado e informado por el Consell Insular, por lo que se podría licitar inmediatamente.

El equipo de gobierno contestó que una línea de alta tensión cercana al emplazamiento de esta construcción impide la puesta en marcha del plan que, por otra parte, señala que ha quedado desfasado. Por ello destacó que entre sus planes se incluye ubicar un tanque de tormentas «mayor, en una localización posible, más eficiente y dimensionado para las necesidades actuales de la ciudad».

Actualmente, el municipio cuenta con dos tanques de tormenta: uno en el puerto y otro en la avenida 8 de agosto. Ambos están gestionados por el Govern balear, por lo que el que se construye en estos momentos en Platja d’en Bossa sería el primero de titularidad del Ayuntamiento de Ibiza.

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