Sant Antoni
Vivienda en Ibiza: 14 años de tortuosa convivencia con Diógenes
Una comunidad de vecinos piden ayuda a las instituciones ante la ingente basura acumulada por una mujer

Basura acumulada en el garaje exterior / Toni Escobar

El olor nauseabundo que impregna las zonas comunes ayuda a intuir todo lo que se acumula en el interior de ese piso. Las cucarachas que pasean alegremente por la zona, o que ya descansan para siempre tripa arriba, son otro indicio claro.
Lo mismo pasa en el exterior, donde al menos el aire libre ayuda a ventilar el desagradable espectáculo: bolsas y más bolsas de basura se acumulan por dentro y por fuera de los dos vehículos que son propiedad de esa mujer que sufre síndrome de Diógenes y que, desde hace 14 años, amarga la vida a sus nueve vecinos en esta comunidad de Sant Antoni con diez viviendas.
«El año pasado yo saqué 1.800 kilos de basura del garaje», cuenta uno de esos afligidos residentes que ya no saben qué hacer para librarse de la pesadilla. Se reúnen junto al portal y comparten sus vivencias con la vecina señalada por todos, a medio camino entre el disgusto y el humor, porque después de tanto tiempo saben que mejor tomarse las cosas con filosofía.
No se trata únicamente del mal olor, que provoca «ganas de vomitar» cuando la vecina abre la puerta de su casa, ni las cucarachas que incluso «le corren por las piernas», aseguran los vecinos, es el peligro de que ocurra una desgracia.
Dos conatos de incendio
Los bomberos ya han tenido que acudir en dos ocasiones para sofocar sendos conatos de incendio. Por eso, los vecinos han dicho basta y cuentan con la complicidad del administrador de la comunidad, José Antonio Verdugo, que ya ha recurrido a la justicia ordinaria para tratar de atajar el problema, ya que no consigue que el proceso avance a través del Ayuntamiento de Sant Antoni, al que no culpa.
«El ayuntamiento está actuando de verdad con este caso, pero es que es todo muy lento, ya sea a través de Medio Ambiente o de Servicios Sociales», cuenta a Diario de Ibiza junto al portal del edificio, donde la vecina que a todos molesta no contesta a la llamada del portero automático.
Entre la retahíla de antecedentes que van narrando los vecinos sobre la convivencia con la vecina, algunos tirando a asquerosas, y otras más surrealistas, como la vez que dejó una nevera tirada en las escaleras del edificio porque no era capaz de subirla a su casa, se cuela el motivo al que ellos atribuyen su actual estado mental: un accidente de tráfico en el que fallecieron sus padres.
Llamada a las instituciones
Ahora ronda los 45 años, según calculan sus vecinos, y su familia, a la que han acudido en busca de comprensión y ayuda, se desentendió del caso desde hace ya tiempo. «Lo que nos gustaría es que algún organismo público la ayude. Que tenga un tutor, que la internen en algún sitio, algo, porque la convivencia a su lado es prácticamente imposible», reclama Verdugo.
De momento, ya han interpuesto una demanda civil en un juzgado de Ibiza para reclamar una acción de cesación amparados en el artículo 7 de la Ley de Propiedad Horizontal. Mientras esperan a que alguna institución tome medidas, siguen resignados a los olores, las cucarachas y el temor a una calamidad.
Suscríbete para seguir leyendo
- Un atún se da un festín en pleno puerto de Ibiza
- Crece un nuevo poblado chabolista en un terreno para VPO en Ibiza
- Cuatro días de fuga con la furgoneta robada de su trabajo en Ibiza: «Un espectáculo»
- Fallece Pascal Bonomo, el decano de las artes marciales y la musculación en Ibiza
- En la UCI un joven británico tras caerse de un hotel en Sant Antoni
- Santiago Mollo, feriante: «Es el peor año que hemos vivido nunca en Ibiza Medieval»
- El alcalde de Ibiza, Rafael Triguero, sobre las acusaciones por su nueva vivienda: 'No he adquirido ni se me ha adjudicado una vivienda pública, tampoco una vivienda protegida
- La Justicia, a un paso de cerrar una cantera de Ibiza ubicada en un espacio protegido
