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Adopción

Un final feliz para el perro Rex en Ibiza: "Adoptar es meter luz en tu casa", afirma su nuevo dueño

El animal de casi once años que fue encontrado en estado crítico en Agosto del año pasado, hoy tiene una segunda oportunidad gracias a Mariano Meilán.

Rex encuentra un hogar

Sergio G. Cañizares

ibiza

"El tercer día ya se soltó, se lo comió todo, se relajó y entendió que esa sería su casa", cuenta Mariano Meilán, el nuevo dueño de Rex, en la puerta del centro de Protección Animal de Sa Coma tras una semana de haber adoptado al perrito.

Rex fue encontrado el 28 de agosto de 2025 en el aparcamiento de un concesionario de Ibiza en estado crítico. Estaba plagado de pulgas, dio positivo en filaria, un gusano del corazón, y tenía un tumor de aspecto grave. Además, tuvo que someterse a un tratamiento de 90 días antes de poder ser operado.

A principios de enero, fue intervenido quirúrgicamente y el tumor resultó ser maligno, por lo que se le realizó un TAC para descartar metástasis. Gracias a la atención veterinaria, en el centro de Protección Animal de Sa Coma, el perrito no solo se recuperó, ganó peso y fuerza, sino que también ya tiene una nueva familia que le brinda mucho amor y cariño, y en la que además tiene otra hermanita también adoptada en ese mismo centro, llamada Estrella. Explica su nuevo papá, Mariano.

Estado de Rex el día que lo encontraron

Estado de Rex el día que lo encontraron / DI

Una nueva vida para Rex

En compañía del concejal de Bienestar Animal del Ayuntamiento de Eivissa, Manu Jiménez, el actual dueño de Rex relata que se enteró de que el perro estaba en adopción tras un encuentro casual a la salida de una clínica veterinaria en Sant Jordi, donde reconoció al animal por una foto que había visto en internet. Allí entabló conversación con Miguel, veterinario del centro Sa Coma, quién le contó la historia y el delicado estado de salud del perro. “Me puso muy triste, yo también salía del médico con la cabeza llena de preocupaciones”, afirma.

Al saber que Rex, recién operado de un tumor, debía volver a una jaula para hacer el reposo, asegura que se derrumbó emocionalmente y que en ese momento le hizo una promesa: “Le prometí al perro que me iba a preocupar por él dentro de lo que pudiera”. Tras pasar dos días sin poder dejar de pensar en Rex, finalmente se puso en contacto con el centro y expresó su decisión: “Me había enamorado del perro y quería darle una casa y una familia”, señala.

Al ser consultado sobre la evolución de Rex desde su adopción, su dueño explica que él no llegó a conocer el estado más crítico del animal, ya que lo vio por primera vez después de la operación del tumor. “Yo no vi el antes, cuando vino flaco y mal”, aclara, y además recuerda que su primer encuentro fue a la salida de la cirugía, aún bajo los efectos de la anestesia. Aun así, destaca que Rex ya mostraba señales claras de recuperación: “Anestesiado y todo, se pegaba, te abrazaba”, afirma. Asimismo, agrega que lo vió “en buen tamaño, con el pelo bien y contento”, remarcando que, pese a la intervención reciente, “no se le veía mal, se le veía bien".

Sobre la convivencia en casa, su dueño explica que Rex todavía está en pleno proceso de adaptación. “Llevamos menos de una semana”, señala, y cuenta que los primeros días se ha mostrado más atento y en alerta por el cambio de entorno. El primer día incluso pidió dormir con él, aunque rápidamente empezó a soltarse: “Al tercer día ya estaba más relajado, como entendiendo que esta era su casa”, afirma, destacando que también comenzó a comer con normalidad y a descansar profundamente. En el hogar convive con otros perros, entre ellos Estrella, una perra de 13 años adoptada también en Sa Coma. “Él actúa con respeto”, asegura, y remarca que la convivencia entre todos es buena y tranquila.

Todos podemos ser parte

Visiblemente conmovido, el dueño de Rex apela a la empatía al hablar de la adopción de perros mayores o en situación vulnerable. “Claro que vale la pena adoptar”, afirma, y describe la experiencia como “meter luz en tu casa”, subrayando que adoptar significa “salvar una vida”. Con la voz quebrada, invita a ponerse en el lugar del animal y reflexiona: “¿A quién le gustaría estar encerrado, sin culpa de nada, siendo viejo?”, dejando en evidencia la importancia de dar segundas oportunidades.

Mariano Meilán: “¿A quién le gustaría estar encerrado, sin culpa de nada, siendo viejo?”

Por su parte, el concejal de Bienestar Animal del Ayuntamiento de Eivissa, Manu Jiménez, destaca la importancia del trabajo voluntario en el Centro de Protección Animal de Sa Coma y anima a la ciudadanía a involucrarse. Explica que recientemente se realizaron modificaciones administrativas para agilizar y ampliar en el tiempo la inscripción como voluntario, con el objetivo de facilitar que más personas puedan colaborar. “Animamos a cualquiera que quiera venir a Sa Coma a pasear perros y que se anime”, señala, y recuerda que incluso en casos complejos, como animales con cáncer, “también pueden tener un final feliz” asegura. Además afirma que historias como la de Rex recuerdan que la adopción no es solo un acto de amor, sino también de responsabilidad y empatía.

Jiménez detalla además, que actualmente el centro alberga unos 43 perros, muchos de ellos considerados potencialmente peligrosos, y remarca la necesidad de voluntarios con el carnet correspondiente para poder sacarlos a pasear. “Muchas adopciones no vienen de alguien que aparece un día, sino de voluntarios que pasean, se encariñan y terminan adoptando”, explica, poniendo como ejemplo el caso de Rex y de su actual dueño, quien ya había adoptado anteriormente en el centro.

¿Cómo actuar en un caso similar?

Teniendo en cuenta que en este caso puntual, Rex llegó a manos del centro Sa Coma gracias al anuncio de la Policía Local de Ibiza, quien había recibido un aviso de un particular, el concejal explica cómo actuar ante la aparición de un perro en situación de abandono en la vía pública. Indica que lo correcto es llamar a la Policía Local del municipio, ya que es quien activa el protocolo correspondiente. Subraya que es fundamental mantener contacto visual con el animal y tenerlo localizado hasta que llegue el servicio, sin necesidad de capturarlo, para evitar que se pierda y no pueda ser asistido. "Así se activa el servicio de recogida las 24 horas”, concluye.

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