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Comercio local

La frutera Marga Riera se jubila después de cuatro décadas en el Mercat Nou de Ibiza: "Es mi casa, lo voy a echar de menos"

La frutera Marga Riera se jubila tras cuatro décadas en su puesto de frutas y verduras

Marga Riera se jubila tras cuatro décadas en el Mercat Nou

Sergio G. Cañizares

Josep Àngel Costa

Josep Àngel Costa

Ibiza

La jubilación puede dejar un regusto agridulce. Marga Riera sonríe feliz cuando explica que ahora dispondrá de todo el tiempo del mundo para disfrutar de la vida, cuidar de sus nietos y pasear sin prisas. Tampoco oculta un deje melancólico al confesar cuánto va a echar de menos a su fiel clientela. "El Mercat Nou no ha sido solo trabajo para mí, es mi casa y llega un momento en que formas una familia con los clientes. Lo mejor de todo es el trato diario con la gente y lo voy a añorar", admite.

El pasado 31 de diciembre, cumplió con su último día al frente de Frutas y Verduras Riera, aunque este martes ha vuelto al mercado para asistir a la inauguración del nuevo puesto que toma el relevo al suyo de la mano de una persona más que especial para ella. No obstante, su ayudante en los últimos cinco años, María José Roig, ahora toma las riendas del puesto, al que ha rebautizado con el nombre de Es Caramull.

Para Riera resulta un alivio que el espacio al que ha dedicado casi cuarenta años de vida no desaparezca y que, además, se quede en manos de una persona tan querida para ella. "Ha sido muy divertido trabajar juntas, hacíamos muy buen equipo", destaca.

Los inicios

La familia de Marga Riera siempre se había dedicado al campo en es Forn Nou des Recó, en Santa Gertrudis. De bien jovencita, ella trabajaba en su propia casa como modista a comisión, mientras que su marido estaba en Pescados Lluquí, en el Mercat Nou. De ahí que les ofrecieran quedarse con un puesto que iba a quedar vacante y que, en poco tiempo, se convirtió en Frutas y Verduras Riera.

Marga Riera.

Marga Riera. / J.A.Riera

Durante cerca de 40 años, en la medida de lo posible, siempre ha intentado "dar prioridad al género ibicenco". "Con el paso del tiempo, han ido abriendo muchas grandes cadenas que igual tienen el producto más barato. Los precios del mercado no pueden competir con ellos, pero la calidad del producto de aquí no tiene nada que ver y es muy superior", subraya. Además del negocio de frutas y verduras, hace 20 años Riera también se hizo con el puesto que tenía justo enfrente, donde se especializó en pescado y marisco congelado.

A la hora de seleccionar sus mejores momentos de su vida en el mercado, Riera no duda en valorar la fidelidad de tantos clientes "de la isla, de fuera y muchos que vienen solo en temporada y que repiten cada año". "Lo más bonito es cuando llegas a conocer a tres generaciones de una misma familia que siguen viniendo por aquí y que a algunos de ellos los conociste cuando acababan de nacer y venían con la madre", valora.

De todas maneras, tampoco va a desvincularse totalmente del Mercat Nou, aunque ahora acudirá para hacer las compras y ver a conocidos, especialmente a María José Roig.

La nueva etapa

Roig recuerda con cariño cuando, de pequeña, bajaba con su abuela a Vila desde Sant Rafel para hacer las compras en el Mercat Nou. "Nos poníamos bien guapas, porque era un día especial, y nos subíamos al autobús", detalla. No se imaginaba que ella se convertiría en una de aquellas dependientas como las que las atendían, aunque su primer trabajo en el mercado aún no fue con las frutas y verduras.

"Estuve siete años justo aquí al lado, en el Forn Can Bufí, así que no echo de menos a mi compañera de allí", bromea, mientras saluda a la encargada del horno. Se da la circunstancia de que la panadería y Frutas y Verduras Riera se encuentran a ambos lados de la entrada al Mercat Nou por la calle Castilla.

"Como éramos vecinas, nos ayudábamos unas a otras e hicimos una buena amistad, hasta el punto de que Marga me ofreció venir a trabajar con ella y no me lo pensé", recuerda. De igual manera, Roig tampoco dudó mucho cuando vio la posibilidad de convertirse en la propietaria del negocio: "Ya lo habíamos hablado alguna vez cuando empecé, pero, al acercarse su jubilación, ya me propuso quedarme con el negocio o le tocaba cerrar puertas. Así que prefería seguir en el mercado antes que empezar otro trabajo".

Aunque su exjefa se jubiló el 31 de diciembre, Roig ha dedicado todo el mes de enero a preparar la nueva etapa de la frutería, especialmente para superar la larga y pesada burocracia ("es lo peor de todo con diferencia"). En su primer día, no deja de recibir felicitaciones y buenos deseos por parte de muchos clientes y compañeros, a los que les va pasando una bandeja de buñuelos. Tampoco le falta la compañía de Riera, que no se ha querido perder la inauguración de la nueva etapa de su antigua empleada.

María José Roig ofrece bueñuelos a sus clientes.

María José Roig ofrece buñuelos a sus clientes. / J.A.Riera

"Voy a echar mucho de menos a Marga, porque ha sido mucho más que mi jefa. Siempre estábamos de broma, era como mi pareja de baile y, de alguna manera, también una mami por todos los consejos que me ha dado", valora Roig.

Desde este martes, los clientes del mercado se van a encontrar con que Frutas y Verduras Riera luce un cartel con su nuevo nombre, Es Caramull, una palabra "muy ibicenca" con la que Roig rinde homenaje a su antigua jefa: significa un montón apilado, como las frutas y verduras que se reparten en el expositor. "Yo siempre le decía a Marga que teníamos que preparar unos buenos caramulls, ya que lo íbamos a vender todo".

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