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Exclusión social en Ibiza

Informe Foessa: El norte de Ibiza, paraíso de la vivienda vacía

Una gran parte del parque inmobiliario de la isla "se destina al alquiler vacacional», lo cual «reduce drásticamente la oferta de viviendas permanentes para la población residente o trabajadora estacional»

Corral usado como infravivienda en ses Feixes.

Corral usado como infravivienda en ses Feixes. / Toni Escobar

José Miguel L. Romero

José Miguel L. Romero

Ibiza

El ‘Informe sobre exclusión y desarrollo social de la isla de Ibiza’, elaborado por Foessa, se hace eco de que, a pesar de la dramática situación habitacional, existe un elevado número de viviendas vacías o de uso esporádico, «un fenómeno notable en Ibiza capital, donde aproximadamente una de cada diez viviendas (el 10,2%) están vacías, pero exacerbado en los otros municipios de la isla: Sant Joan (35,5%), Santa Eulària (26,7%), Sant Josep (21,4%) y Sant Antoni (18,6%)», detalla.

Y de lo que queda del parque inmobiliario, «gran parte se destina al alquiler vacacional», lo cual «reduce drásticamente la oferta de viviendas permanentes para la población residente o trabajadora estacional». De nuevo se pone en evidencia que el alquiler turístico ilegal sigue existiendo, pese a que sus anuncios ya no pueblen Airbnb.

Para el informe, un «dato reseñable de la realidad de Ibiza», además de «primordial», es que «el 11,5% de hogares reportan vivir subarrendando o alquilando una habitación en un piso compartido, frente al 2,4% en Balears y el 0,7% en España». El realquiler de habitaciones «es un fenómeno 16 veces superior en Ibiza que en España» y casi cinco veces mayor que en el conjunto de Balears.

«Solo cuatro de cada diez familias con una vivienda alquilada logran mantenerse fuera de situaciones de estrés financiero»

Estrés financiero

Como consecuencia de esa práctica tan extendida, una gran mayoría asegura que no cuenta con contrato para su vivienda, lo cual les conduce «a situaciones de incertidumbre, inseguridad y desprotección» en esos hogares. Y a la exclusión social.

Además, «solo cuatro de cada diez familias con una vivienda alquilada logran mantenerse fuera de situaciones de estrés financiero». El estrés financiero es la carga económica que representa destinar un porcentaje significativo de los ingresos familiares al pago del alquiler. Puede ser moderado si se destina más del 30% de los ingresos a pagarlo, o extremo, si se destina más del 60%. Un 43,6% «están en situación de estrés moderado y, lo que es aún más preocupante, el 15,7% de hogares en alquiler experimenta un nivel extremo de estrés financiero».

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