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Exclusión social en Ibiza

El informe Foessa plantea “un cambio profundo de modelo social de Ibiza”

Aboga por "dejar atrás una sociedad centrada en el crecimiento económico y el rendimiento individual para avanzar hacia otra basada en empleo, la interdependencia y la justicia social y ecológica”

Se necesitan políticas preventivas que actúen sobre las causas estructurales de la desigualdad

Asentamiento de Can Rova antes de ser desmantelado.

Asentamiento de Can Rova antes de ser desmantelado. / Ángela Torres

José Miguel L. Romero

José Miguel L. Romero

Ibiza

En el ‘Informe sobre exclusión y desarrollo social en la isla de Ibiza’ se plantea “un cambio profundo de modelo social, dejar atrás una sociedad centrada en el crecimiento económico y el rendimiento individual para avanzar hacia otra basada en empleo, la interdependencia y la justicia social y ecológica”, según el sociólogo y miembro de la Fundación Foessa Thomas Ubrich: “Parte de una idea clave: todas las personas dependemos unas de otras y del entorno, y el bienestar no puede medirse solo por el consumo, sino por la capacidad colectiva de garantizar vidas dignas y sostenibles. Las redes sociofamiliares juegan un papel central en los procesos de inclusión”.

Si los vínculos son “débiles o inexistentes, la exclusión se intensifica”, de ahí que abogue por “fortalecer los lazos sociales”.

Este “cambio de paradigma” requiere “dos motores que actúan conjuntamente, instituciones públicas fuertes y una sociedad civil activa, capaces de cooperar por el bien común”. No bastan, subraya el sociólogo, “políticas reparadoras; se necesitan políticas preventivas que actúen sobre las causas estructurales de la desigualdad”. Los objetivos: “diversificar la economía y reducir la sumergida; facilitar la regularización administrativa y el empadronamiento, ampliar la vivienda social y asequible, y regular el mercado para que el turismo no comprometa una vida dura”. Respecto a la vivienda, “debe convertirse en un pilar del estado de bienestar, priorizando el derecho a habitar frente al valor del mercado”, justo lo que no ocurre ahora.

Promover la integración real

Otras necesidades acuciantes para paliar el marasmo social que propone: “Mejorar la calidad de empleo, reforzar las políticas de garantía de ingresos (como el ingreso mínimo vital) y la renta mínima autonómica, y promover una integración real de la población migrante desde el primer día”. Por ejemplo, no limitando su acceso al transporte público gratuito.

El informe advierte de que hay dos vías que se pueden seguir de ahora en adelante: “Elegir entre continuar con un camino de desigualdad e insostenibilidad, o apostar por un modelo basado en el cuidado, la justicia y la responsabilidad compartida”. Ubrich y Cáritas creen que “es posible y necesario”. Lo de posible ya se verá.

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