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El drama de la vivienda

El drama de una pensionista de Ibiza: La Justicia niega la ayuda al alquiler de una habitación en un piso compartido

Una pensionista de Ibiza solicitó una subvención para poder sobrevivir con sus ingresos, pero el Govern se la denegó porque no había arrendado todo el piso | La jueza avala que no cumple los requisitos

Dos personas buscan piso de alquiler en una inmobiliaria. | B. RAMON

Dos personas buscan piso de alquiler en una inmobiliaria. | B. RAMON

Palma

El acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas sociales que se padecen en Balears debido al alto precio, tanto en la compra, como en el alquiler. Al no poder hacer frente a las cantidades que se solicitan para poder acceder a un piso son muchas las personas que se ven obligadas a recurrir al alquiler de una habitación, ya que no pueden pagar nada más.

La administración balear, consciente del problema que sufren miles de personas para acceder a una casa en alquiler, está desarrollando una política de ayudas económicas para paliar este grave problema social. Pero para acceder a estas ayudas se exigen una serie de requisitos y no se contemplan todas las categorías de alquiler, aunque se trate de una práctica habitual.

Una jueza ha rechazado a una mujer que vive en Ibiza que pueda acceder a una ayuda a la vivienda, porque ella no ha tenido la posibilidad, por falta de ingresos, de disponer de un piso para ella sola, sino que se ve obligada a recurrir al alquiler de una sola habitación. Es decir, solo puede permitirse un pequeño espacio en un piso, que tiene que compartir con otras personas que también sufren los mismos problemas que ella, sobre todo en Ibiza, donde el alquiler de una vivienda es prácticamente inasumible para la mayor parte de la población. Esta mujer es una persona con escasos recursos económicos. Es pensionista y recibe lo que se denomina una pensión contributiva. Es decir, a pesar de que no ha cotizado lo mínimo para disponer de una pensión, la administración le otorga una paga para poder subsistir, aunque sea muy reducida. De hecho, esta pensión solo alcanza los 525 euros y de esta cantidad dedica 320 euros a pagar un alquiler para disponer de una habitación. Por lo tanto, solo le quedan 205 euros para poder subsistir.

Una ayuda a la pensión mínima

La mujer que ha pedido esta ayuda a la vivienda es pensionista, que cobra una paga no contributiva de 525 euros al mes. La mayor parte del dinero lo dedica al alquiler de una habitación.

El Govern le denegó la ayuda económica

El Govern rechazó abonar la ayuda que reclamaba esta mujer porque la normativa no contempla la subvención por el alquiler de una habitación. Solo se acepta por el alquiler de toda la casa.

El juzgado respalda la decisión del Govern

La mujer recurrió a los tribunales para exigir el derecho a poder recibir esta ayuda económica, pero la jueza que ha estudiado el caso señala que el alquiler de una habitación no puede recibir ayudas.

La pensionista solicitó al Govern poder beneficiarse de una ayuda para el alquiler, pero la administración autonómica se la denegó. La razón es que la normativa que regulaba la entrega de estas ayudas, en el caso de los pensionistas, no contemplaba una ayuda para el alquiler de una habitación. Solo se apruebe la subvención si el pensionista alquila la casa en su totalidad. El rechazo al pago de esta subvención específica ha sido ratificado por una jueza, en cuya sentencia especifica con claridad los requisitos que contempla la ley para aprobar estas ayudas económicas. El más importante de todos es que la pensionista que reclamaba este dinero debe tener a su nombre el contrato de alquiler de la totalidad de la vivienda, no solo de una habitación para poder vivir. También se exige que esta casa sea el domicilio habitual y, además, en una vivienda donde conviven dos personas que cobran una pensión contributiva, solo tendrá derecho a cobrar esta ayuda uno de ellos. Tampoco se permite que el dueño de la vivienda sea un familiar o tu propia pareja. Así, la magistrada especifica en su sentencia que la normativa «impone el alquiler de toda vivienda a una misma persona para su casa permanente y no tendrá la consideración de vivienda alquilada los contratos de una casa compartida o la cesión de habitaciones».

Aplicando estas exigencias que impone la normativa, a la magistrada no le ha quedado más remedio que respaldar la decisión de la administración autonómica, que rechaza esta ayuda extra a la pensionista, a pesar de la grave situación económica que padece y el problema que supone para una persona con pocos recursos poder vivir bajo un techo en la ciudad de Ibiza. Esta situación obliga a esta mujer a subsistir con apenas 200 euros al mes, ya que el resto de la pensión que cobra la dedica al alquiler.

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