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Ibiza

Más de mil muertos este año en la ruta migratoria de Ibiza y Formentera

El informe anual de Caminando Fronteras alerta de que Baleares es "el laboratorio de la necrofontera"

Migrantes llegadas en patera a Ibiza en febrero.

Migrantes llegadas en patera a Ibiza en febrero. / M.N.

Guillermo Sáez

Guillermo Sáez

La ruta argelina de migración hacia Ibiza, Formentera y el resto del archipiélago balear se ha cobrado más de mil muertos en 2025, según se desprende del informe anual publicado este lunes por la organización Caminando Fronteras.

De acuerdo al informe titulado ‘Monitoreo Derecho a la Vida 2025’, en las distintas rutas migratorias hacia España se han sufrifo un total de 303 tragedias en las que fallecieron 3.090 personas. Esos son los datos confirmados por la organización, que alerta de que las cifras reales probablemente sean superiores.

La investigación documenta que, entre el 1 de enero y el 15 de diciembre de 2025, de todos esos muertos registrados en el agua camino hacia nuestro país, un total de 437 fueron niños y adolescentes y 192, mujeres. El informe incluye un seguimiento específico a 70 embarcaciones que desaparecieron sin dejar rastro.

En cuanto a la ruta argelina, que tiene a Ibiza y Formentera como dos de sus destinos finales, se han documentado 1.037 víctimas en 121 tragedias marítimas, por lo que "se reafirma como una de las más peligrosas debido a la longitud y dificultad del recorrido".

"Se trata, además, de una de las rutas más opacas e invisibilizadas por las instituciones, lo que incrementa la desprotección del derecho a la vida, retrasa la activación de los sistemas de búsqueda y rescate y evidencia la escasa cooperación entre países", alertan desde Caminando Fronteras.

Pateras acumuladas hace un año en el puerto de Ibiza.

Pateras acumuladas en el puerto de Ibiza. / Vicent Mari

El cementerio de Formentera

La organización reclama que es urgente revisar los protocolos de los servicios de rescate, recordando que, entre todos esos fallecidos tratando de llegar a las Pitiusas en patera, "muchos de ellos se habían ahogado poco tiempo antes de aparecer en la playa".

El informe también se refiere específicamente al "pequeño cementerio de Formentera", que la directora de Caminando Frontera, Helena Maleno, visitó el pasado mes de septiembre, junto con otros camposantos de Ibiza: "Es un espacio lleno de nichos donde el enterrador, abrumado por la dimensión humana de la tragedia, escribe en la tumba de cada fallecido la fecha de la aparición del cadáver, como un acto de memoria para las víctimas, y como una manera de ayudar a las familias".

Maleno frente a los nichos de los migrantes sin identificar llegados a las playas de Formentera. | P.M.V.

Maleno frente a los nichos de los migrantes sin identificar llegados a las playas de Formentera. | P.M.V. / P.M.

En cuanto al origen de los migrantes que tratan de llegar a Baleares, el informe destaca "el alto número de personas procedentes del Cuerno de África, principalmente Somalia, pero también Sudán y Sudán del Sur, que ha aumentado de forma vertiginosa durante este año 2025".

"Hay que destacar la presencia de embarcaciones compuestas íntegramente por personas de estos países. Así que, aunque tradicionalmente ha sido una ruta utilizada por población argelina, la tendencia en los últimos años convierte a Argelia en un país de tránsito para personas procedentes en su mayoría del África oriental, occidental y el Sahel", analiza.

Dura crítica a las instituciones

El informe también es muy crítico con la respuesta de las autoridades al fenómeno migratorio en Baleares, un lugar donde "convergen la criminalización, la necropolítica y la erosión progresiva del derecho internacional, especialmente en la protección del derecho a la vida".

"Y donde la lucha por las competencias entre administraciones y el discurso polarizado son una oportunidad para las administraciones de generar una frontera basada en la gestión del sufrimiento y la normalización de la muerte. Las islas de Ibiza y Formentera concentran una gran parte de las llegadas, mientras que Mallorca actúa como punto de redistribución principal de personas hacia la Península . Este conjunto de medidas revela la falta estructural de coordinación y de medios, así como una preocupante normalización de la vulneración de derechos humanos como parte de la gestión migratoria", sentencia.

En este sentido, lamenta que "la política regional ha priorizado un enfoque centrado en la seguridad en detrimento de las perspectivas de derechos humanos y de protección integral, lo que refleja la tensión existente entre política de acogida y la de contención".

"Hay una preocupante reducción de espacios de diálogo con organizaciones sociales y entidades locales, que se ha sustituido con acuerdos entre grupos parlamentarios regionales donde se insta a la persecución de la solidaridad. Baleares es el ejemplo de la adaptación política a las narrativas de miedo, control, criminalización y desprotección de derechos como herramientas de gestión de la frontera", finaliza.

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