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Polémica en un vuelo entre Ibiza y Sevilla en Navidad: "Estáis oficialmente desembarcados del avión"

Tres agentes tuvieron que acudir a la puerta de embarque para que los pasajeros abandonasen la fila

Avión de Ryanair

Avión de Ryanair / AENA - Archivo

Marisol Plaza Sánchez

Marisol Plaza Sánchez

Ibiza

“Estáis oficialmente desembarcados del avión”. Con esta frase, el personal de tierra de Ryanair puso fin la noche del lunes al intento de embarque de cuatro pasajeros en un vuelo con destino Sevilla desde Ibiza. La decisión se tomó, según relatan testigos, tras varios avisos previos y ante una actitud reiterada de falta de respeto hacia las trabajadoras encargadas del embarque.

Desde el inicio del conflicto, las empleadas explicaron de manera calmada la normativa de la aerolínea sobre equipaje de mano y facturación, una de las causas más habituales de fricción en vuelos de bajo coste. Los pasajeros implicados —dos hombres y dos mujeres jóvenes— habían contratado la facturación de sus maletas, pero trataron de acceder a la cabina con ellas como si contaran con embarque prioritario, opción que no tenían incluida en su billete. Una situación similar se produjo con otra pasajera que no formaba parte del grupo.

A pesar de las explicaciones y advertencias, la discusión fue en aumento. Los pasajeros comenzaron a dirigirse al personal de tierra con insultos y comentarios ofensivos. Incluso después de abonar un suplemento total de 200 euros, 50 por cada equipaje, para poder subir las maletas a bordo, la actitud conflictiva continuó.

La llegada de la Guardia Civil

Según los testigos, tras efectuar el pago, los pasajeros cuchichearon entre ellos y realizaron comentarios despectivos. Uno de ellos llegó a burlarse del aspecto físico de una de las trabajadoras, comentario que fue escuchado por su compañera, quien les pidió que se apartaran para hablar con ellos. Al negarse a seguir las indicaciones y mantener una conducta irrespetuosa, el personal decidió denegar definitivamente el embarque y les advirtió de que, de no abandonar la fila voluntariamente, se avisaría a la Guardia Civil.

Finalmente, tres agentes acudieron a la puerta de embarque y obligaron a los pasajeros a retirarse. “Os recomiendo que cojáis los datos de algún testigo y pongáis una reclamación, pero nosotros no podemos intermediar con la compañía para que os dejen subir a este vuelo”, les explicó uno de los guardias.

El episodio generó reacciones encontradas entre los viajeros. Algunos expresaron su malestar por las políticas de equipaje de la aerolínea y defendieron inicialmente a los expulsados, mientras que otros confirmaron que sí se produjeron insultos hacia las trabajadoras. Una de las empleadas mantuvo en todo momento una actitud educada y profesional, reiterando las normas y las consecuencias de continuar con las faltas de respeto. La otra trabajadora reaccionó con gestos de incredulidad ante una situación que varios testigos calificaron de surrealista, aunque sin dirigirse de forma incorrecta a los pasajeros.

Además del altercado, el vuelo sufrió un retraso adicional debido a una emergencia médica. Una pasajera se indisponía en la escalerilla de acceso al avión y tuvo que ser atendida por los servicios sanitarios. Finalmente, el avión, que debía despegar a las 20.55 horas y llegar a Sevilla a las 22.15, salió de Ibiza a las 21.50 y aterrizó en la capital andaluza a las 23.15 horas.

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