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Caos en un vuelo de Ibiza en plena Navidad: insultos a la tripulación, intervención de la Guardia Civil, una emergencia médica y una hora de retraso

Tras abonar 200 euros por el equipaje, los pasajeros expulsados profirieron insultos y comentarios ofensivos hacia una trabajadora de Ryanair

Avión de Ryanair en el aeropuerto de Ibiza

Avión de Ryanair en el aeropuerto de Ibiza / César Navarro

Marisol Plaza Sánchez

Marisol Plaza Sánchez

Ibiza

Los planes navideños se han truncado para cuatro pasajeros que volaban este lunes por la noche de Ibiza a Sevilla, después de que un enfrentamiento con el personal de tierra de Ryanair acabara con su expulsión del vuelo y la intervención de la Guardia Civil y un retraso aproximado de una hora en la salida del avión.

Según relatan testigos presenciales, el conflicto se originó durante el embarque, a raíz de las habituales discrepancias por la política de equipaje de la aerolínea low cost. Cuatro pasajeros que habían pagado la maleta para facturar intentaron acceder al avión con ella en cabina como si contaran con embarque prioritario, algo que no permite la normativa de la compañía. También pasó lo mismo con otra mujer que nada tenía que ver con ellos.

La discusión fue en aumento y varios de los implicados comenzaron a dirigirse al personal de tierra con insultos y comentarios ofensivos, incluso después de haber abonado el suplemento para subir las maletas a bordo. En total, los cuatro pasajeros (dos hombres y dos mujeres jóvenes) pagaron 200 euros, 50 por cada equipaje, para poder acceder al avión con las maletas.

Una vez efectuado el pago, los pasajeros comenzaron a cuchichear entre ellos y a realizar comentarios despectivos. Uno de ellos se dirigió a una de las trabajadoras con una referencia burlona a su aspecto físico, comentario que fue escuchado por su compañera, quien les pidió que se apartaran para hablar con ellos.

Ante la negativa de los pasajeros a atender las indicaciones y al mantener una actitud irrespetuosa, el personal decidió denegarles el embarque, advirtiéndoles de que, si no abandonaban la fila de forma voluntaria, avisarían a la Guardia Civil. Al no hacerlo, finalmente se solicitó la presencia de los agentes.

"No podemos intermediar entre vosotros y la compañía"

Tres efectivos de la Guardia Civil acudieron al lugar y obligaron a los pasajeros a abandonar la fila. "Os recomiendo que cojáis los datos de algún testigo y pongáis una reclamación, pero nosotros no podemos intermediar con la compañía para que os dejen subir a este vuelo", les explicó un guardia. Mientras algunos viajeros mostraron su malestar por las políticas de equipaje de la aerolínea y defendieron inicialmente a los expulsados, otros testigos confirman que sí se produjeron insultos hacia las trabajadoras de Ryanair.

Una de las empleadas mantuvo en todo momento una actitud educada y calmada, explicando de forma reiterada las normas de la compañía y advirtiendo de las consecuencias si continuaban las faltas de respeto. Tras los primeros insultos, se les pidió que se retiraran voluntariamente y, ante su negativa, procedieron a expulsarles. La otra trabajadora reaccionó con gestos de incredulidad en una situación que algunos calificaron de surrealista, pero sin dirigirse de forma incorrecta a los pasajeros.

Además del altercado, el vuelo sufrió un retraso adicional debido a una emergencia médica, según explicaban algunos pasajeros. Una mujer se encontró indispuesta en la escalera de acceso al avión y tuvo que ser atendida por los servicios sanitarios.

Finalmente, el avión de Ryanair pudo despegar con aproximadamente una hora de retraso. Estaba previsto que saliera a las 20.55 y llegase a la capital andaluza a las 22.15 horas pero, finalmente, despegó de Ibiza a las 21.50 horas y llegó a Sevilla a las 23.15 horas.

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