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Productos de Ibiza: Cuando el ‘patató’ se vuelve caviar y el pollo ’pagès’ arrasa

En Ibiza, la Navidad dispara la demanda del producto local. El ‘patató’ se convierte en objeto de deseo, la ‘col pagesa’ cotiza al alza y el pollo ‘pagès’ vuela. En el Hipódromo de Sant Rafel, productores y Consell reivindican que la calidad y la tradición lleguen a las mesas de los ibicencos estas fiestas.

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José Miguel L. Romero

José Miguel L. Romero

Ibiza

«Las festividades, como la Navidad, son un momento crítico y especial para los productos de Ibiza. Sin un sofrit pagès o una salsa de Nadal, no hay Navidad en la isla», comenta Josep Lluís Joan, técnico de Promoción de la Calidad Agroalimentaria del Consell, durante la presentación de la campaña de consumo de producto local ‘Això Sí, és Nadal!’, celebrada este sábado en el Hipódromo de Sant Rafel. En el acto, productores locales —ganaderos, agricultores, pescadores, vitivinicultores y apicultores— expusieron alimentos típicos de esta época del año.

Porque estos días, cuenta Joan, hay productos del campo ibicenco muy demandados, como el patató, muy apreciado, por ejemplo, para elaborar elsofrit pagès. Tanto que llega a cobrarse a ocho euros el kilo, una fortuna: «La gente lo reserva como si fuera caviar. Hay una demanda brutal. ¿Por qué? Porque quieren un producto auténtico, de calidad, nuestro. El patató da mucho gusto a las comidas», explica. Hasta la col pagesa se cotiza al alza, entre 2,4 y 3 euros el kilo.

Pollos: se los quitan de las manos

Y lo que está triunfando es el pollo pagès. A Maria Ramon Torres, propietaria de Sa Cova, se los quitan de las manos. La demanda es tan alta que este año ha aumentado en un 40% el número de aves de su granja, donde cría unas 7.000: dos mil más que en 2024. Y subiendo. ¿El secreto? «Cuando lo prueban se da cuenta de que es de otra calidad. Ahora me contactan muchos vendedores que nunca me habían llamado», señala Ramon.

Maria Ramon, propietaria de Sa Cova, con dos de sus pollos.

Maria Ramon, propietaria de Sa Cova, con dos de sus pollos. / J. A. Riera

Sus pollos no son, ni de lejos, como los que se venden en los supermercados. Al Hipódromo lleva dos: uno rojo (gall pagès), de sabor intenso, y otro blanco (pollo pagès). Son tan grandes que, de lejos, parecen pavos. Lo que marca la diferencia es «la alimentación, que se cuida mucho», según Joan, además de que las aves están sueltas: «Son camperas, les da el sol y el aire y comen maíz, trigo, cebada…».

Y esta es, según el técnico de Promoción Alimentaria del Consell, una pieza clave: Maria es ganadera, pero a la vez es agricultora. Para dar de comer a sus animales cultiva nada menos que 50 hectáreas de cereales. «Quienes mantienen realmente el cultivo de cereal en el campo de Eivissa, es decir, en terrenos de secano, son los ganaderos. Crean un impacto brutal, que apenas se conoce, en el mantenimiento de la imagen rural. Hay que tener en cuenta que pocos agricultores tienen más de dos o tres hectáreas, mientras que Maria Ramon o Llucià, otro ganadero, disponen de 50 hectáreas», subraya Joan.

«Desde octubre, cada día parece Navidad»

Como recuerda este técnico, las fiestas son un «momento crítico» para las ventas del producto ibicenco. En el caso de los pollos de Ramon, más si cabe. Ha registrado «un incremento de ventas muy grande de cara a estas fiestas», aunque, ya desde octubre, «cada día parece Navidad». El motivo es la gripe aviar: «En vez de miedo, se ha creado un clima de confianza hacia el pollo ibicenco», como si este fuera inmune. Se tiene más temor al que viene de fuera y más confianza en el local. «Los dos últimos meses han sido de locura», en el sentido positivo, explica Ramon: muchas ventas, como si a diario se celebrara la Nochebuena.

Ha registrado «un incremento de ventas de pollos muy grande de cara a estas fiestas», aunque, ya desde octubre, «cada día parece Navidad»

Entre los productos expuestos en el Hipódromo de Sant Rafel no faltan las sobrasadas de tres productores ibicencos: Es Cucó, Carn & Coop y Can Ros. Como en el caso de los pollos, el secreto de su éxito es la alimentación de los cerdos que crían estas tres marcas, recalca Joan: «Fuera de la isla les dan de comer maíz, cuya grasa es poliinsaturada, como el aceite de girasol. Su punto de fusión es muy bajo, de manera que, en cuanto sube un poco la temperatura, se funde más rápido y la sobrasada rezuma. Pero en la isla no se les da maíz, sino cebada, guisantes y algarroba, material ideal para obtener una buena sobrasada». Mientras la que se hace fuera tiene «hasta un 85% de grasa», la de Eivissa tiene un 35%. Resultado: la que no es de aquí se unta como si fuera mantequilla.

Buenos productores, buenos productos

El presidente del Consell, Vicent Marí, recuerda que en la isla «hay buenos productores y buenos productos que no pueden faltar en las mesas durante estas fiestas». La institución mantendrá «su compromiso» con agricultores, ganaderos y pescadores para «que sus productos estén al alcance de los consumidores». En cuanto a la sequía, señala que se ha pasado de una fase «crítica», en la que los acuíferos estaban en torno al 20% de su volumen, a otra de «esperanza», en la que han subido al 45%: «Pero no hay que ser triunfalista y hay que seguir invirtiendo en infraestructuras hidráulicas y en mantener y cuidar los acuíferos», advierte.

«Llevábamos unos cuantos años en los que las torcaces se comían las coles antes que nosotros. Este no. No sé si es que les ha dado por otras cosas"

Sheila Gor, gerente de Agroeivissa, recoloca en las mesas que sirven de expositores sus productos para esta época, como las coliflores de colores (verde, lila y naranja), una «apuesta para dar color que, además, es ecológica y que está teniendo muy buena acogida». Y junto a las coliflores, la col pagesa, que ya ha empezado la campaña: «Llevábamos unos cuantos años en los que las torcaces se las comían antes que nosotros. Este no. No sé si es que les ha dado por otras cosas, pero por lo menos los dos agricultores que nos surten ya han podido hacer alguna entrada de producto», según Gor.

Objetivo: patatas todo el año

Ha sido, dice la gerente de Agroeivissa, «un buen año para el sector, sobre todo la campaña de sandía, en comparación con la de 2024», cuando este producto sufrió «varias incidencias y hubo poca producción». En 2025 «ha ido como debería ir todos los años, es decir, se ha normalizado». La patata también ha tenido una producción similar a la de otras temporadas: «Pero para 2026 vamos a sembrar un poquito más para que —si el tiempo y el agua nos acompañan y si no hay plagas— pueda haber patatas todo el año», y no solo en determinadas épocas. Entre sus productos navideños expuestos destaca un cesto con aguacates ibicencos, «que van cogiendo mercado cada año».

«Pero para 2026 vamos a sembrar un poquito más para que pueda haber patatas todo el año»

En cuanto a los cítricos, sorpresa con el limón, ese gran despreciado: «Hay algún socio que se está planteando sembrar más limones, porque en verano siempre nos faltan. Se consume mucho y, con la producción que tenemos, no llegamos». ¿Por los cubatas? «Sí, la hostelería gasta mucho limón. Y además está Limonisla, fabricante de esa bebida, que consume mucho. Esta pareja francesa busca agricultores y, cuando no encuentran limones, acuden a nosotros». También por Navidad.n

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