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Industria

La venta de sal de Ibiza para el deshielo de carreteras va a la baja: «Apenas nieva»

«Vendemos la sal, sobre todo, a la industria conservera y al sector de la alimentación», explica Joan Ribas, apoderado de Salinera Española de Ibiza

Una cinta transporta la sal hasta los camiones.

Una cinta transporta la sal hasta los camiones. / SERGIO G. CAÑIZARES

Toni Escandell Tur

Toni Escandell Tur

Ibiza

La alimentación es el principal sector para la sal que se produce en ses Salines de Ibiza. Lo habitual es que gane, con mucha distancia, al número de toneladas que se mandan normalmente a países del norte de Europa para el deshielo de carreteras durante los meses de inivierno.

La montaña de sal para alimentación y, al fondo, de color gris, la de deshielo. | SERGIO G. CAÑIZARES

La montaña de sal para alimentación y, al fondo, de color gris, la de deshielo. | SERGIO G. CAÑIZARES

Esta segunda vertiente de venta suele ser más bien un extra. Y ahora hay que sumar otro factor: está yendo a la baja debido a factores meteorológicos. «Hace dos años que prácticamente no nieva, de manera que la sal para las carreteras no sale. El año pasado, una gran parte de los almacenes de toda Europa estaban llenos de sal para el deshielo», explica a este diario, Joan Ribas, apoderado de Salinera Española, desde la sede de la empresa en el Parque Natural.

«La sal va, sobre todo, a la industria conservera y al sector de alimentación propiamente dicho», detalla Ribas. En este sentido, cita, a modo de ejemplo, las exportaciones que se realizan hacia Galicia, de «unas 11.000 toneladas». «Para carreteras, normalmente exportamos alrededor de 20.000 toneladas o una cifra similar», agrega.

Menos heladas en Europa en los últimos años

Está claro que esta parte del negocio se está reduciendo no solo desde el 2025. A modo de ejemplo, en octubre de 2024, el director de Salinera Española de Ibiza, José María Fernández, ya se expresaba en términos similares en este rotativo. Ya entonces contaba que los clientes ingleses y escoceses habían reducido la compra de sal «porque en el pasado invierno [el de 2023 a 2024] hubo menos heladas» en estos países europeos, una circunstancia que se hizo notar en las ventas de 2024.

Para la cosecha de sal que está a punto de terminar, en un principio desde Salinera habían calculado que obtendrían una producción de unas 80.000 toneladas. Pero las dos danas que descargaron sobre la isla (el 30 de septiembre y el 11 de octubre) cambiaron la previsión y todo apunta a que finalmente serán unas 69.000 toneladas, tras una merma de 11.000, detalla el apoderado. «De extracción habrá unas 50.000 toneladas y el resto se quedarán dentro de los estanques cristalizadores para la próxima cosecha», aclaraba recientemente en un reportaje en Diario de Ibiza.

Por otra parte, si los episodios de lluvias torrenciales se producen en otro punto, en la Península, e Ibiza se libra de ellos, la demanda de sal de la isla crece: «Esto es como todo. Hay una demanda en el mercado y debe cubrirse. Si hay un productor que tiene la desgracia de que le caiga una tromba de agua, como ocurrió en Tarragona hace unos años, y no puede producir sal, obviamente nosotros lo que hacemos es proveer a las empresas del sector si así nos lo piden. Y siempre y cuando tengamos el stock disponible», matiza.

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