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Diez años llenando de alegría e ilusión a los pacientes hospitalizados de Can Misses en Ibiza

Los alumnos de entre tres y seis años CEIP Cas Serres entregan sus 170 postales de Navidad a enfermos ingresados en Can Misses, una tradición que cumple una década

Claudia Marí Prats

Claudia Marí Prats

Ibiza

Los ingresados en la cuarta planta del edificio G de Can Misses reciben una visita muy especial en la mañana de este jueves. Los carteros Inma y Aurelio han madrugado para recoger en el CEIP de Cas Serres las 170 postales que han realizado con ilusión y cariño los alumnos del centro, en las que desean felices fiestas y una pronta recuperación a las personas ingresadas en el hospital durante la Navidad. Una iniciativa, convertida ya en tradición, que celebra este año su décimo aniversario.

Por este motivo, Can Misses se viste de gala para la ocasión. Calcetines y guiraldas decoran la entrada del edificio D, donde también iluminan el hall un belén y árbol de Navidad. En la cuarta planta reciben a la comitiva que entrega las postales Laura Iglesias, supervisora de medicina interna del edificio G del hospital, junto con un equipo de enfermeras. También aquí, además, los pasillos dejan de ser los típicos de un hospital para asemejarse más a una de las fábricas de Papá Noel, con una figura del mismísimo Santa Claus presidiendo al final del corredor. La decoración, con regalos de Navidad que cuelgan del techo y guirnaldas, dan al lugar un acogedor ambiente navideño.

Inma y Aurelio reparten las postales de Navidad de los alumnos de Cas Serres

Inma y Aurelio reparten las postales de Navidad de los alumnos de Cas Serres / Vicent Marí

En esta planta las enfermeras buscan a Paco, el primero de los ingresados que recibirá su postal. "Anda, pero si la Pepa se ha llevado a Paco", exclama la enfermera al ver que no se encentran en su habitación. "Pepa es su mujer. Les hemos comentado que no se fueran porque en diez minutos llegábamos, pero han debido de salir", lamenta.

Quien sí se encuentra en su habitación es Margarita Marí Cardona, quien recibe su postal con mucha ilusión."Qué cosa más bonita, se me pone la piel de gallina", dice riendo. La mujer, que lleva tres días ingresada en Can Misses, afirma que "está muy bien esta iniciativa, así hay más espíritu navideño, que si no es un rollo", ríe. Margarita también ve muy positivo que los niños se impliquen en iniciativas de este tipo. "Es una alegría ver como cooperan y traen la ilusión de la Navidad", añade. En su postal, firmada por Samuel, se lee: "Hemos aprendido un villancico y hemos pintado una postal para desearte feliz Navidad". Contenta y emocionada, Margarita ha querido felicitar a todo el mundo la Navidad.

La emoción de los alumnos

Los alumnos del colegio de Cas Serres que han realizado esta actividad, de entre tres y seis años, "estaban emocionados esta mañana cuando hemos ido a recoger las postales", explica Inma, quien cuenta que los pequeños llevan semanas trabajando en esta actividad.

Josefa Roig recibe su postal de Navidad

Josefa Roig recibe su postal de Navidad / Vicent Marí

A Josefa Roig, la visita le pilla por sorpresa. "Todavía no me he maquillado ", dice preocupada. La mujer, de 80 años, lleva cuatro días ingresada en el hospital, y aunque sorprendida se alegra de la visita. "Te deseamos mucha alegría y una pronta recuperación", leen en la postal que le entregan Inma y Aurelio. Josefa no se encontraba del todo bien en la mañana del jueves, pero dice sentirse ilusionada por las postales.

Manuel hace gala de su sentido del humor cuando le entregan su postal. "Mira Manuel, te han escrito una postal los niños de Cas Serres", le explica Aurelio. Tras mirarla durante unos segundo, se dirige al familiar que le acompaña para chincharle. "Y a ti no te han traído nada", bromea. "Da mucha alegría", añade.

En otra de las habitaciones se encuentra Juan Ribas Roselló, de 78 años y con 18 días de ingreso en el hospital de Can Misses. "Llevo bastantes días ya por aquí, estoy esperando una operación de corazón", explica el hombre, quien cuenta que quizá tenga que ser trasladado a Palma. "Recibir estas postales hace mucha ilusión y da mucha alegría. Nos desean feliz Navidad y que nos recuperemos pronto", añade Juan. Su compañero de habitación resulta ser un conocido suyo "de toda la vida, aunque no somos familia", aclaran ambos al compartir, además de habitación, el primer apellido.Vicente Ribas tiene 65 años y lleva ocho días ingresado en la cuarta planta de Can Misses. "Espero que para Nochebuena y Navidad ya podamos estar fuera", dice animado. Tras leer su postal, el hombre dice sentirse emocionado. "Es una carta muy bonita".

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