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Ibiza

Dos años de cárcel por agredir sexualmente a su nieta durante unas vacaciones en Ibiza

El condenado, de nacionalidad francesa y 67 años, reconoce los hechos ante el tribunal

Audiencia de Palma

Audiencia de Palma / Manu Mielniezuk

Guillermo Sáez

Guillermo Sáez

La Audiencia Provincial de Palma ha condenado a dos años de prisión a un hombre de nacionalidad francesa y 67 años de edad que agredió sexualmente a su nieta de siete años durante unas vacaciones en Ibiza en octubre de 2024. El acusado, que reconoció los hechos ante el tribunal, también deberá abonar una indemnización de 30.000 euros.

Según declara probado la sentencia, los hechos ocurrieron entre el 7 y el 22 de octubre de 2024 en el domicilio de la hija del acusado, ubicado en Ibiza. Aprovechando los momentos en los que se quedaba a solas con la niña, el hombre mantuvo diversas conductas de carácter sexual: se bañaba desnudo delante de ella, entraba en la bañera con la menor, colocaba su miembro a su alcance para que lo tocase y se metía en la cama con ella animándola a que lo manoseara.

La pequeña llegó incluso a reflejar la situación en su diario con la frase: "Mi abuelo de Francia me ha dicho que podía chupar su pito”.

La sentencia subraya que estas actuaciones generaron en la menor "una situación de angustia y desasosiego" y que el acusado actuó movido por su propósito de "satisfacer sus deseos sexuales". Entre las pruebas valoradas por el tribunal destaca la confesión íntegra del acusado, considerada suficiente para desvirtuar su presunción de inocencia.

Diez años sin comunicarse con la niña

El tribunal le impone una amplia batería de medidas de protección hacia la menor. Además de la pena de dos años de prisión, que queda suspendida durante cinco años siempre que no vuelva a delinquir y cumpla estrictas condiciones, se le prohíbe comunicarse o acercarse a menos de 500 metros de la niña, de su domicilio, colegio o cualquier lugar que frecuente, durante diez años.

Asimismo, se le impone la inhabilitación para ejercer la patria potestad, tutela o cualquier actividad que implique contacto con menores durante una década. En concepto de responsabilidad civil, el tribunal fija una indemnización de 30.000 euros para la víctima, de los cuales el acusado ya ha consignado 3.000. Deberá abonar el resto mediante pagos mensuales de 500 euros y someterse a un programa formativo de educación sexual.

El hombre, residente en Francia, fue advertido de que cualquier incumplimiento de las condiciones de la suspensión podría implicar su ingreso inmediato en prisión. La resolución es firme, ya que ninguna de las partes ha presentado recurso.

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