Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Usuarios del bus en Ibiza sin residencia legal dejan de tener acceso a la gratuidad

Hasta ahora a los migrantes les bastaba con el pasaporte y estar empadronado

Los irregulares derivados por Cáritas o servicios sociales no perderán la gratuidad

Imagen de archivo de dos autobuses frente al Cetis.

Imagen de archivo de dos autobuses frente al Cetis. / TONI ESCOBAR

Toni Escandell Tur

Toni Escandell Tur

Ibiza

Los extranjeros sin residencia legal en Ibiza que no estén dentro del circuito de los servicios sociales no podrán mantener la gratuidad del transporte público, según ha podido saber este diario y ha sido confirmado por el Consell Insular. Ya no vale, desde el 2 de diciembre, con tener un pasaporte y estar empadronado. El empadronamiento es, normalmente, el primer paso para la regularización de la persona. Quienes sí podrán continuar haciendo uso del autobús de manera gratuita son, como se apuntaba, los perfiles vulnerables: los menores tutelados, las personas en situación administrativa irregular derivadas desde Cáritas o desde instituciones o hijos de sin papeles que estén escolarizados.

Para el resto de casos, los inmigrantes tendrán que contar con residencia legal. Hasta hace poco se venían haciendo tarjetas de transporte para personas empadronadas y con pasaporte, por ejemplo, y, de esta manera, accedían a la gratuidad. Así, ¿qué ocurre ahora con los usuarios sin residencia legal? «Hay tarjetas que tienen fecha de caducidad en función de la documentación que hayan aportado, esas no se renovarán. Y con la entrada de la nueva contrata [de autobús] habrá un plazo de renovación de tarjetas y ahí dejarán de tener validez», apunta el Consell, que responde, a las preguntas de este diario, que es muy complicado cuantificar en poco tiempo cuántas personas sin NIE [número de identidad de extranjero] —solo con empadronamiento— pero con tarjeta de transporte había en la isla. «Tenemos más de 4.000 tarjetas y habría que ir expediente a expediente. Algunas personas ya no residen aquí».

«Lo hemos clarificado»

«Se aceptaba el NIE blanco [un NIE provisional que no otorga residencia ni permiso de trabajo en España], ahora hemos aclarado que no era suficiente y por eso hemos dado la instrucción clara de que se demuestre ser residente. Lo hemos clarificado», señala el Consell. La administración insular indica, cuando se le pregunta por las personas sin papeles, que para poder tener transporte público gratuito «deben pasar por el circuito social». «Si los servicios sociales de cada ayuntamiento consideran que son el perfil, tienen acceso a la tarjeta», de transporte.

¿Y si se trata de personas en situación irregular que no son atendidas por los servicios sociales al contar con ingresos (por trabajos en B) y vivir realquilados en alguna vivienda? Desde el Consell reiteran que las personas vulnerables o en exclusión social que acudan al ayuntamiento correspondiente y entren en el circuito social podrán sacarse la tarjeta de transporte para acceder a la gratuidad y manifiestan, para el resto de casos, que «la administración tiene que dirigir las subvenciones con dinero público a las personas legalmente establecidas y que pagan impuestos». «Hay canales de servicios sociales, pero esto es una subvención. En muchas subvenciones y ayudas, los interesados debemos presentar que estamos al corriente con Hacienda, por ejemplo. Así lo obliga la Ley de Subvenciones».

El Consell sostiene que este cambio reciente se ha aplicado «siguiendo criterios técnicos» y para evitar situaciones de picaresca de turistas u otras personas que no residen realmente en la isla: «Ya que la gratuidad que pagamos es para pasajero frecuente, se han establecido criterios técnicos más claros para dar estas tarjetas. Así evitamos la picaresca de personas que no son residentes y buscan otros caminos para tener esta tarjeta de bus gratuito y realmente no son residentes y, por tanto, no se les considera pasajeros frecuentes. Esta tarjeta se sigue dando a los colectivos vulnerables».

«Intentos de fraude»

A modo de ejemplo, el Consell afirma que «algunos, incluso, eran turistas o personas que no son residentes en Ibiza». «Se ha dado el caso de personas que venían a pasar sus vacaciones e intentaban sacar las tarjetas. También venía gente a pedir la tarjeta con un certificado de inscripción en cursos de la escuela de adultos, y esto no demuestra la residencia. En cambio, un niño escolarizado sí que lo demuestra», añaden las mismas fuentes. «Son muchos intentos de fraude acumulativos (...) se han aclarado las condiciones a nivel interno para la tramitación de dichas tarjetas» y «es una cuestión de cumplimiento de la ley para dar la subvención de gratuidad conforme a norma», sostiene el Consell, si bien hasta ahora se daba tarjeta a personas con pasaporte y empadronadas. Si ésta se les estropea o la pierden, comprobarán, al ir a sacarse un duplicado, que no se lo darán, salvo en las excepciones previstas mencionadas al principio de esta noticia (los perfiles indicados como vulnerables por parte de la Administración).

Vicent Marí

El presidente Vicent Marí señala que las casuísticas de intentos de fraude son «diversas» y que «hay que analizar cuáles son las circunstancias de cada uno para que no haya un mal uso de esta gratuidad». «Hay que procurar que se haga un uso racional y adecuado, y se ponen los filtros necesarios para que no se produzca el abuso que se ha detectado en algunos casos. Pero quien ha tenido una tarjeta, ya sea por temas sociales o demás, podrá continuar accediendo a ella», añade.

Sobre los casos de quienes se queden sin tarjeta, señala que «a través de los servicios sociales se le dará el tratamiento que corresponda». «Nadie se quedará sin servicio si lo necesita. Nadie tiene que sufrir si realmente lo necesita, pero debe ser una cuestión social y reglada para que no se produzcan las situaciones de abusos que se han detectado», insiste.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents